Opinión
"Ya me gustaría a mí ser gánica, que hay días que no tengo ganas de ná"
"Es la ventaja de las mujeres invisibles, que pueden decir y hacer lo que quieran porque no les echan cuentas. Y yo solo estoy a tres canas de convertirme en una"

Publicado el 14/09/2026 a las 05:00
Cuando a los 95 años (ahora tiene 99) le preguntaron a Mirtha Legrand cuál era su secreto para estar tan espléndida, contestó: “Ser gánico. Hay que tener ganas de todo”. Ya me gustaría a mí ser gánica, que hay días que no tengo ganas de ná, na más que de morirme, que decía Miguel Caiceo. O ser Mirtha Legrand, directamente. O salir en la lista de periodistas del Ministerio del Interior. “Celulítica” es lo único exacto que podrían poner debajo de mi foto. Pero qué voy a salir, si ni siquiera me ha bloqueado Óscar Puente en X. Soy una doña nadie. La Chiqui, como le dicen a Legrand en su tierra, está ingresada en el hospital por una bronquitis. Marcela Tinayre, su hija, comentó: “Le pasa por salidora”. Salidora no es lo mismo que salida, aunque no son incompatibles.
No sé si mi abuela estaba un poco salida o es que le pirraba el arte grecorromano, pero, cada vez que llegaba mi amigo Paco a casa con unos pantalones cortos, le daba palos en los muslos mientras decía “¡Si es que son dos columnas!”. Es la ventaja de las mujeres invisibles, que pueden decir y hacer lo que quieran porque no les echan cuentas. Y yo solo estoy a tres canas de convertirme en una. Pero tanto Mirtha Legrand como Ellen Burstyn, que a sus 93 años acaba de presentar un nuevo cortometraje en el Festival de Venecia, siguen siendo maravillosamente visibles porque son gánicas. También te digo que se les habrán quitado las ganas de lo que sea después de oír a un extrabajador de Anthropic afirmar que la IA podría matarnos a todos a finales de la década. Mientras tanto, el personal sube imágenes hechas con esa tecnología maligna donde recrean cómo eran ellos en los 80. Mejor recrear cómo seremos en 2035. Por si no llegamos.