Opinión
Violencia machista, un patrón repetido
"Este mes de julio vuelve desgraciadamente a darse una acumulación extraordinaria de mujeres asesinadas a manos de sus parejas o exparejas. Son 31 crímenes en lo que va de año"

Publicado el 26/07/2026 a las 05:00
Resulta aterrador que el mes de julio se vuelva a presentar, como viene sucediendo en los últimos años, como un periodo fatal en lo referente a la lacra de la violencia machista. Con el inicio del verano, la estadística histórica revela un incremento de feminicidios que ni el aumento de la labor de la concienciación social ni las medidas adoptadas para tratar de evitarlo consiguen frenar. La influencia de la convivencia, el calor y hasta las competiciones deportivas han sido estudiadas para tratar de entender un fenómeno tan preocupante como fatal. Como muestra, el impactante aumento del 120% de las llamadas al teléfono 016, que atiende a las víctimas de violencia machista, tras la victoria de España en el Mundial. Este julio vuelve desgraciadamente a darse una acumulación extraordinaria de mujeres que han perdido la vida de forma violenta a manos de sus parejas o exparejas.
Así, de los cinco casos registrados ya en lo que llevamos de mes, tres sucedieron con horas de diferencia entre el lunes y el martes de esta semana, lo que envía una llamada de atención que es imposible de ignorar. Son ya 31 los crímenes acreditados en lo que va de año, incluida la joven de 28 años asesinada por su pareja en febrero en Sarriguren. Cada mujer asesinada en España por la violencia machista constituye la expresión de una degradación en la convivencia colectiva inasumible en una sociedad desarrollada. Ante tamaña gravedad, que el comité de crisis no se reúna hasta el martes denota una inquietante falta de pulso institucional para afrontar el indudable retroceso en la lucha contra los crímenes que padecen las mujeres por el hecho de serlo a cargo de asesinos a los que no frenan ni denuncias ni órdenes de alejamiento. La gravedad y profundidad del problema refleja que al mismo no sólo cabe enfrentarlo con reformas legales y con la acertada labor de la justicia y los cuerpos policiales. Es imprescindible implicar al conjunto de la sociedad y no bajar la guardia. Conviene recordar lo que significa este drama a día a día.