Opinión
"He leído algunas cartas y he acabado llorando. Y nací en el año 2000"
Resulta que este 27 de noviembre es el Día Internacional del Profesor


Publicado el 26/11/2025 a las 16:23
Tengo una agenda maravillosa que todos los días me recuerda qué se celebra en cada jornada. Y resulta que este 27 de noviembre es el Día Internacional del Profesor. Así que me apetecía darle a la tecla para contar dos cosillas de esta semana. Quizá lo haga como acto de desagravio al colectivo, que uno que yo me sé era más de pisar cafetería que aula, sobre todo en la Universidad.
La cosa es que estos días he vuelto a las clases. Por partida triple. Dentro, quiero decir, que el patio me lo sé al dedillo. No en vano me voy a tirar 21 años de mi vida (sí, 21, ininterrumpidos) yendo todos los días a la salida del cole a buscar a los vástagos. Que no sé, algo me merezco ya, un banco o una papelera con mi nombre. Un detalle. Pero sigo, que me pierdo. El primer regreso ha sido a la UN, en mi Fcom, a la presentación de un proyecto chulísimo que recupera las cartas que los niños enviaron a la familia de Miguel Ángel Blanco tras su asesinato por ETA en 1997. No entraré en detalles, pero me devolvió la esperanza ver el aula abarrotada de jóvenes y esta frase de uno de ellos: “He leído algunas cartas y he acabado llorando. Y nací en el año 2000. La empatía que generan es tremenda”. Buf. Algo se está haciendo bien en esa facultad contando qué fue el terrorismo a quienes no lo vivieron.
La segunda cita era de las de sillas verdes de juguete. De esas que te sientas y las rodillas pegan en la barbilla. Conclusión: el enano progresa adecuadamente. La frase es mía, que ya no se estila en los boletines de notas. Pero me encantó el mimo con el que su maestra habló de él, como lo conocía al dedillo y las ganas de remar juntos para que crezca y aprenda feliz. Gracias Amaia.
Y de la última acabo de salir. Primera tutoría del mediano en el insti: profesionalidad en la docente, que le ha calado enseguida, ideas claras de cómo debe ser su evolución en el estudio y cercanía con la familia. No se puede pedir más. Gracias Chus. Así que felicidades a todos los maestros, profesores y docentes que hacen que este mundo avance. Y no es poco.