Sánchez: callejón político y judicial
"En una semana que se cerraba sin respiro para el presidente, Sánchez aún se permitió pedir en la Comunidad Valenciana las elecciones a las que él, con una legislatura bloqueada, se niega"

Actualizado el 10/11/2025 a las 08:37
El presidente Pedro Sánchez se ha visto obligado a responder, una vez más, al último episodio en las causas judiciales que afectan a su entorno más personal, la fijación para el 9 de febrero del juicio a su hermano por presunto enchufe en el puesto que le otorgó la Diputación de Badajoz en un proceso de selección hoy bajo sospecha. La fecha de la vista oral que sentará en el banquillo a David Sánchez y, por añadidura, al líder del PSOE en Extremadura y candidato a las elecciones autonómicas del 21 de diciembre, Miguel Ángel Gallardo, coronó una semana pasada en la que el juez Peinado amplió el caso Begoña Gómez imputando a una alto cargo de Moncloa; se inició el enjuiciamiento en el Supremo, inédito en democracia, al fiscal general; la Audiencia Nacional abrió una pieza separada por los pagos en metálico del PSOE a Ábalos y a Koldo y por las supuestas bolsas de dinero llevadas a Ferraz por orden de Víctor de Aldama.
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El Ministerio Público cree que éste compró al ex asesor ministerial para favorecer la colocación de mascarillas al Gobierno de Canarias presidido en pandemia por el hoy ministro Torres. Además, el Supremo pretende sentar ya en el banquillo por los contratos de material sanitario a Ábalos, Koldo y De Aldama, y el fiscal Stampa ha añadido inquietantes mensajes ante el juez a los turbios manejos de la supuesta “fontanera” de Ferraz. Se trata de tal multiplicidad de frentes que a Sánchez y su Gobierno no les alcanza ya el parapeto de refugiarse en el procesamiento por fraude fiscal del novio de Isabel Díaz Ayuso o, lo más inaceptable, sugerir que determinados jueces practican el lawfare contra el presidente. La evolución de los distintos sumarios evidencian que, más allá de acotaciones o enmiendas formales, los tribunales superiores están avalando las investigaciones llevadas a cabo por los instructores. Pero Sánchez vuelve a conducirse como si el escenario fuera manejable, permitiéndose incluso reclamar elecciones en la Comunidad Valenciana a las que él se niega para el conjunto del país. Y cuando la legislatura se adentra a cada paso en el callejón político y judicial.