Cartas de los lectores
Derecho a orinar para toda la ciudadanía


Publicado el 20/07/2025 a las 05:00
En 2024 hubo más de 500 sanciones por orinar en las calles de Pamplona. El problema se agrava durante las fiestas, con miles de personas disfrutando en la ciudad. En el bando de San Fermín, el alcalde hace saber que se sancionará a quien orine en la acera o espacio público. La Ordenanza Municipal sobre promoción de conductas cívicas y protección de los espacios públicos indica que orinar en la vía pública es una infracción leve sancionable con una multa de hasta 750€. Aunque la policía ha interpuesto menos de 100 sanciones este año, la magnitud del problema se puede ver y oler en cualquier rincón, y numerosos vecinos se han quejado de que sus portales se utilizan como urinarios.
La falta de aseos públicos no es solo un problema coyuntural durante nuestras fiestas; se trata de un reto estructural. En Pamplona hay menos de 50 aseos públicos municipales para más de 200.000 personas. Durante los Sanfermines, el ayuntamiento ha reforzado la red con 120 cabinas, claramente insuficientes para atender a más de un millón de visitantes. Orinar es una necesidad humana. Por humanidad, dignidad, salud e higiene, es preciso disponer de suficientes aseos públicos en la ciudad, accesibles para toda la ciudadanía y en particular para las personas mayores y los niños.
Los establecimientos de hostelería están obligados a tener aseos de uso público. Aunque algunos municipios ofrecen incentivos a los que voluntariamente permitan su uso a cualquier persona, en general el acceso está restringido a clientes, generando a menudo situaciones de posible discriminación y arbitrariedad. Nuestra ciudad cuenta con más de mil bares, cafeterías y restaurantes. Garantizar el uso público de sus aseos a toda la ciudadanía, supondría una gran oportunidad. El ayuntamiento podría conseguirlo apoyando con recursos económicos y servicios de limpieza, además de imponiendo la accesibilidad universal con normativa municipal.
Prohibir orinar en espacios públicos, y multar a las personas infractoras acusándolas de comportamiento incívico es tan fácil como ineficaz. Lo correcto y revolucionario sería conseguir que las normas y las infraestructuras disponibles garantizaran a toda la ciudadanía el derecho a orinar.
Juanjo Rubio Vela, ingeniero industrial y biomédico, ha sido gerente del Servicio Navarro de Salud - Osasunbidea y de la Unidad de Innovación Social en Navarra