Un sanchismo preso de su estrategia extrema
"El dolor que ahora muestran los socialistas por los indicios que han acabado con Cerdán, se compadece muy mal con la estrategia vehemente y beligerante que mantenían hasta la víspera"

Publicado el 16/06/2025 a las 05:00
El demoledor informe de la UCO sobre el caso Ábalos-Koldo no solo se ha llevado por delante al secretario de organización socialista, el navarro Santos Cerdán. También es un golpe mortal a la estrategia política extrema que viene desarrollando el sanchismo, con su líder Pedro Sánchez a la cabeza. Su manual de resistencia se queda sin páginas. Desde que el pasado jueves se conocieron los “graves indicios”, en palabras del propio Sánchez, que apuntan a Santos Cerdán y que ponen de relieve los casi 500 folios que completan el informe de la UCO, muchos prebostes socialistas, empezando por su secretario general y presidente del Gobierno, han salido a la palestra con rostro compungido e incluso mostrando públicamente signos de clara emoción y disgusto, caso de la presidenta Chivite y del vicesecretario del PSN, Ramón Alzórriz.
¿ERES SUSCRIPTOR? AQUÍ TIENES MÁS INFORMACIÓN SOBRE ESTE TEMA
Amplía la información sobre OPINIÓN en la edición e-paper de Diario de Navarra, disponible a diario para suscriptores de papel y PDF
El dolor que ahora muestran los socialistas, respetable, pero que en absoluto les exime de dar las explicaciones que sean pertinentes, se compadece muy mal con la estrategia beligerante y vehemente que hasta cinco minutos antes de que se conociera el informe habían llevado tanto en Navarra como en Madrid. Poco les importa el dolor que han infligido. Se han cansado de descalificar a quienes osaran hacerse eco de las noticias que apuntaban a lo que finalmente ha terminado por conocerse. Han utilizado ataques y palabras gruesas , hablado de “hienas” y “cacerías”, tratando de mezclarlo todo en supuestas máquinas de lodo y fango. Sin olvidar el más que peligroso cuestionamiento que desde el Gobierno de Sánchez se viene realizando durante la legislatura de la labor que realizan los jueces. Al presidente Sánchez le ha estallado su propio relato en las manos, y sólo le queda asumir las responsabilidades. Porque de lo que ahora pasa en su partido no puede culpar a la derecha, ni rebuscar en supuestos bulos ni fake news, como viene realizando durante toda la legislatura con aquellas cuestiones que le son desfavorables. La capacidad de resistencia de Sánchez se tambalea, porque el enemigo lo tenía en casa.