Sánchez se enroca y prolonga la agonía
"La legislatura está herida de muerte. Cuanto más se profundiza en el informe de la UCO más evidente resulta que el escándalo no se capea con las medidas cosméticas que pretende el líder socialista"

Publicado el 15/06/2025 a las 05:00
La legislatura está herida de muerte por más que el presidente Pedro Sánchez pretenda mirar hacia otro lado eludiendo las responsabilidades que le corresponden en primera persona. Cuanto más se profundiza en el informe que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha puesto en manos del juez del Supremo y las revelaciones del mismo, basta ver las detalladas informaciones que viene publicando este periódico, con audios y conversaciones grotescas entre los tres implicados, Koldo García, José Luis Ábalos y Santos Cerdán, mayor es el nivel de escándalo e indignación que provoca conocer cómo operaba la supuesta trama. Y el tiempo durante el que habría perdurado su modus operandi, remontándose a muchos años atrás. La profundidad de la herida es tal para el PSOE y para el Gobierno en el que es la fuerza mayoritaria, que no es posible resarcirla como pretende Pedro Sánchez con una simple auditoría externa y unos cambios en la Comisión Ejecutiva Federal con una legislatura que queda colapsada por este último escándalo.
Su enrocamiento en el poder, a la vista de la gravedad de las informaciones que se están sucediendo, es una pésima noticia para su propio partido y para la regeneración democrática de la que Sánchez se ha jactado de hacer bandera desde su llegada al poder. Como si la ejemplaridad de los cargos públicos fuera cuestión de palabras. Los más que graves indicios de supuesta corrupción, que deberán seguir ahora el camino de la Justicia, han acabado con su equipo de máxima confianza. Un equipo elegido por él, nada menos que dos secretarios de organización del partido, y con el que ha trabajado codo con codo durante todos estos años. A Cerdán le ha encomendado Sánchez las más altas labores de negociación en asuntos clave de su futuro político, como las relaciones con Junts. Encapsular un escándalo de esta magnitud como si sólo fuera un problema de Cerdán, Ábalos y Koldo significa no haber entendido nada de los estragos que el mismo puede provocar. Sánchez prolonga su agonía a costa del interés general.