"Hay un agravio comparativo con el resto de Comunidades Autónomas que relega a Navarra a una posición de inferioridad en materia de comunicaciones estratégicas"

Actualizado el 27/09/2024 a las 12:31
La Comunidad Foral de Navarra reclama, dentro de un evidente marco de frustración, que el Gobierno de España, a través del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, agilice de forma decidida la ejecución y culminación de dos infraestructuras de competencia estatal, cuya demora en el tiempo ya no tiene justificación alguna. Un agravio comparativo con el resto de Comunidades Autónomas que relega a Navarra a una posición de inferioridad en materia de comunicaciones estratégicas, restándole competitividad y dejando a la ciudadanía de Navarra fuera de los grandes ejes de comunicaciones viarias y ferroviarias nacionales.
Navarra, en ejercicio de sus competencias, ha realizado en las últimas décadas un verdadero esfuerzo económico para construir dentro de su territorio grandes infraestructuras viarias de utilidad, no solo para la Comunidad foral y sus habitantes, sino para el conjunto del país. Ahí están la Autovía del Camino A-12 entre Logroño y Pamplona; la autovía A-1 a su paso por Navarra entre Ciordia y Guipúzcoa; la Autovía A-11 entre Alsasua e Irurzun; la Autovía A-21 del Pirineo entre Pamplona y el límite con Aragón; y la Autovía A-68 entre Cortes y Castejón que sustituyó a la conflictiva N-232, felizmente transformada ahora también en Autovía en la provincia de Zaragoza. Además de la Autopista de peaje AP-15 entre Tudela, Pamplona e Irurzun que ya ha cumplido 50 años de explotación y que fue completada en los años 80 con el complejo tramo de la Autovía A-15 entre Irurtzun y Guipúzcoa.
Por tanto, Navarra ha cumplido más que de sobra con la construcción, ejecución y transformación en autovía de todos los tramos de la red viaria nacional de primer orden que discurre por la geografía foral.
Dado este esfuerzo, no se alcanza a entender cómo, en 2024, Pamplona sigue siendo la única capital de comunidad española peninsular sin conexión directa con Madrid por Autovía. Y cómo es posible que la denominada Autovía de Navarra entre Medinaceli, Soria y Navarra esté solo construida entre Medinaceli y el sur de Soria y, salvo la variante de Ágreda, siga siendo una peligrosa carretera convencional entre el sur de Soria y Navarra. Estamos ante una autovía que lleva el nombre de Navarra, pero que no llega a Navarra. Faltan 100 kilómetros que se están haciendo eternos. No hay forma de llegar a Soria. Cuestión parecida frustra a Navarra con la construcción del Corredor Navarro de Alta Velocidad. El nuevo corredor ferroviario en doble vía de ancho estándar y tráfico mixto fue aprobado en la primera planificación de Alta Velocidad realizada por el Estado hace ya 30 años, en 1994, y del cual solo se ha construido en estos últimos 12 años tan solo un 9% del total. Mientras que en España se han construido 4.000 kilómetros de vías de alta velocidad con una inversión superior a 57.000 millones de euros, en Navarra no hay ningún kilómetro en servicio y se ha invertido menos de un 0,4% de esa inversión. Estos datos evidencian la necesidad de demandar al Gobierno de España mayor diligencia y celeridad en la construcción del corredor navarro de alta velocidad.
También continúa la incertidumbre con su conexión con la denominada como ‘Y Vasca’. El Ministerio todavía no ha decidido si será por Ezkio (Guipúzcoa), convirtiéndola en vía principal, o Vitoria, lo que le relegaría a vía secundaria. Muchas son las opiniones y declaraciones que se vienen realizando por parte de cargos públicos de la Comunidad Autónoma Vasca, de la Comunidad Foral de Navarra y del propio Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible sin que se concrete absolutamente nada. La mayoría de las formaciones políticas navarras optan por Ezkio, salvo el PSN-PSOE que por sumisión a Madrid ha cambiado de opinión.
Ambas infraestructuras son de competencia en su construcción del Gobierno de España, pero los retrasos y demoras son una incuestionable y triste realidad. Nunca, y eso que se ha insistido, ha establecido plazos para su desarrollo y culminación.
Tampoco se concretan las fechas para la construcción de las nuevas estaciones de Pamplona y Tudela, la eliminación del bucle ferroviario de la Comarca de Pamplona y la posible supresión de las vías que discurren actualmente por el casco urbano de Tudela.
Hace unos días el Congreso de los Diputados aprobaba una iniciativa de UPN para que el Gobierno de España culmine dichas infraestructuras y las ponga en funcionamiento antes del año 2030. El apoyo fue aplastante (319 votos a favor, 25 en contra y 3 abstenciones). Ahora deberá ser el gobierno el que actúe y pase de las palabras a los hechos. Tiene un compromiso y una deuda con Navarra que deben cumplir.
Alberto Catalán Higueras. Diputado por Navarra de UPN