Opinión

El sufrimiento infinito de los Ulayar

Hasta que el Ayuntamiento de Etxarri Aranatz no tenga a bien desagraviar a la familia Ulayar no habrá llegado la normalidad a Navarra. No viviré para verlo

El sufrimiento infinito de los Ulayar
AmpliarAmpliar
El sufrimiento infinito de los Ulayar
El sufrimiento infinito de los Ulayar

CerrarCerrar

Manuel Sarobe

Actualizado el 14/08/2024 a las 23:13

José Ignacio Ulayar publicaba recientemente un estremecedor escrito titulado “Carta abierta sobre el asesino de mi padre” en el que refiere sus encuentros con el matarife de su aita.

El texto evidencia la ausencia del más mínimo arrepentimiento por parte del sanguinario etarra que, antes al contrario, ha exhibido esa actitud desafiante y chulesca tan propia de los abertzales cada vez que se ha cruzado inopinadamente con José Ignacio, a quien llegó incluso a agredir. Una prueba incontestable de la maldad que anida en este homicida que, cumplidos apenas 17 de los 32 años de cárcel a los que fue condenado, se colegió como abogado en Pamplona.

Siendo repugnante todo cuanto rodea a este delincuente, considero más dolorosa, si cabe, la actuación del Ayuntamiento de Etxarri, que ha convertido a esta localidad de la Barranca en un parque temático del odio. Y es que las decisiones de los órganos de una administración local adoptadas por quienes representan a sus vecinos se antojan más censurables que las atribuibles a la mente, quizás enferma, de un monstruo.

La lista de los horrores infligidos desde el consistorio etxarriarra a los Ulayar es infinita. El Ayuntamiento -con mayoría del PNV- no reconoció a los tribunales que juzgaron a los criminales, cuya libertad reclamó. Sus fotografías se exhibieron en el balcón municipal. Las arcas públicas, que no socorrieron a la viuda y cuatro huérfanos que dejó Jesús, sí dispusieron de fondos para ayudar a los terroristas y a sus familias. En el lugar donde cayó muerto el exalcalde instalaron unos contenedores de basura. La plaza contigua fue denominada “Plaza de los gudaris”. Ya libres, los malhechores fueron agasajados como héroes. El asesino fue nombrado hijo predilecto de la villa, con la abstención del PNV y EA, acuerdo que Nafarroa Bai se negó a revocar cuando, ilegalizada ANV, sucesora de HB, ocupó todas las concejalías. Lanzó el chupinazo en las fiestas patronales. Un concejal batasuno pidió a los Ulayar financiación para sufragar el programa festivo en el que se ensalzaba a quienes ejecutaron a su padre. En el “Mapa del dolor” elaborado por el municipio y patrocinado por el Gobierno de Uxue Barkos Berruezo, el etarra figura como víctima, “detenido y torturado por motivos políticos”.

El Ayuntamiento, incumpliendo los requerimientos de la Delegación del Gobierno, se ha negado reiteradamente a borrar las pintadas de Gora ETA que periódicamente ultrajan la casa de los Ulayar, apoyado en un informe que aduce peregrinos pretextos. El primero, la invasión de las competencias municipales. Gobierno de Navarra y Delegación del Gobierno suscribieron un convenio para eliminar las pintadas enaltecedoras del terrorismo en aquellas localidades que eludían tal obligación. Imagínense qué habría sucedido si durante los años de plomo, en los que en la Navarra comanche no regía ni la ley de la gravedad, el Estado no hubiera hecho valer la libertad y la democracia. Uxue Barkos se negó a prorrogar dicho convenio. El segundo argumento aludía a la posible responsabilidad patrimonial del Ayuntamiento. Matan a tu padre pero lo que verdaderamente te preocupa a ti no es que sus asesinos sigan estampando impunemente su siniestra firma en tu casa, sino que el tono de la pintura con la que la brigada municipal la borre no sea de tu agrado. Imagínate qué drama, un blanco puro al lado de un blanco tiza. Eso sí que sería insoportable. Y el tercer motivo, la falta de medios del Ayuntamiento. Más de dos millones y medio de euros de presupuesto no alcanzan al parecer para una brocha, un bote de pintura y otro de disolvente. El letrado que firma ese panfleto es Joxe Martín Abaurrea San Juan, alcalde en la sombra de Pamplona merced a los socialistas.

Hasta que el Ayuntamiento de Etxarri Aranatz no tenga a bien desagraviar a la familia Ulayar no habrá llegado la normalidad a Navarra. No viviré lo suficiente para verlo. A quienes afirman que, desaparecida ETA, gozamos ya de una democracia plena les recordaré que ni Geroa Bai, esos nacionalistas únicamente interesados por los puestos de relumbrón como la presidencia del Parlamento o el de senador autonómico; ni el PSN y demás izquierdas, tienen, todavía hoy, agallas para presentar candidatos que acompañen al regionalista Juan sin miedo en el consistorio etxarriarra.

El problema de Navarra no es que un pistolero no arrepentido ande suelto escondido bajo una toga, sino un Bildu al alza; unos Geroas radicalizados, además de pésimos gestores -véase el nuevo fracaso del consejero Domínguez en sanidad-; una izquierda sumisa al nacionalismo, y, por encima de todos ellos, unos socialistas postrados ante unos abertzales envalentonados que, tras conquistar Pamplona, descabalgarán al PSN del Gobierno foral. Algo de lo que en última instancia es responsable la desmemoriada sociedad que les vota. Que cada palo aguante su vela. Gracias José Ignacio Ulayar por abrirnos los ojos contándonos tu verdad, tan incómoda para algunos.

Manuel Sarobe Oyarzun es notario.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora