El error de dar altavoz al soberanismo
El ‘president’ Aragonès y los barones populares coinciden en que Pedro Sánchez también cederá al referéndum catalán en una comisión en el Senado sobre la amnistía a la que el PSOE elude acudir

Publicado el 09/04/2024 a las 05:00
Tristemente corren tiempos en los que el ciudadano español siente que lo que cada día ocurre en las instituciones degrada la convivencia y lo conseguido tras décadas de arduo trabajo en común. Ya sea por la pelea, el grito constante, el insulto al adversario o la simple política de baja valía, en el votante se acrecienta la sensación de que su papeleta en la urna no merecía semejante trato. Así, lo vivido este lunes en la tribuna de oradores del Senado añade un oscuro poso más en forma de aviso a navegantes: tanto el 'president' Pere Aragonès como los barones del PP coinciden en que Pedro Sánchez también cederá al referéndum de independencia de Cataluña.
El de este lunes no fue un buen día para el constitucionalismo, porque si conceder altavoces mediáticos al soberanismo ya es un error en sí mismo, hacerlo en época de elecciones y eludiendo además la réplica multiplica la gravedad del desatino. En el sanchismo han fiado su futuro en esta legislatura en el alambre a una victoria holgada del PSC en las próximas catalanas, un triunfo que permita limar los resquemores que, incluso entre sus propios votantes, despierta la ley de amnistía.
Pero, hasta entonces, el PSOE renuncia a presentar batalla frente a los populares en el Senado, que ayer celebró su segundo debate sobre la norma en la Comisión General de Comunidades Autónomas sin su presencia. Quien sí estuvo fue el presidente de la Generalitat y media docena de gobernantes del PP, que comparten la idea de que dejar impunes los delitos del ‘procés’ no será la última cesión de Pedro Sánchez. Aragonès es consciente de que una hipotética y mesiánica vuelta del prófugo Puigdemont le acerca al peligro de ser engullido electoralmente, así que, tal y como había anunciado, acudió al Senado para “trolear” a los populares.
Así, en la cámara alta, la amnistía ya no fue el lunes la concordia que trata de vender el discurso de Sánchez, sino la antesala a una “financiación singular” y a la autodeterminación. “La amnistía, de la noche a la mañana, dejó de ser inconstitucional, dejó de ser imposible, como sucederá con el referéndum”, declaró. El PSOE, con el daño ya hecho, salió después en tromba a desmentir a Aragonès, pero las palabras del 'president' ante el eco de la ausencia socialista en la sala retratan a la perfección la falta de credibilidad de Sánchez.