El PP mantiene su bastión

"Los populares consiguen su quinta mayoría absoluta, frente el batacazo de los socialistas gallegos y el ascenso del BNG. Los resultados suponen un espaldarazo a Feijóo y un revés a Sánchez"

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Editorial DN

Actualizado el 18/02/2024 a las 23:02

El PP reedita su mayoría absoluta en Galicia, la quinta, pese a perder dos escaños, y será Alfonso Rueda quien continúe al frente de la Xunta. Las urnas dejan además un batacazo del PSOE gallego, con el peor resultado de su historia, y un BNG, que pese a mejorar notablemente sus resultados como segunda fuerza, pierde la posibilidad de llevar su proyecto soberanista al poder. Ni Sumar, ni Podemos, ni Vox logran entrar en el Parlamento autonómico, algo que sí consigue Democracia Ourensana. Más allá de la evidencia de que los gallegos hayan votado en clave local y en la defensa de sus intereses, a nadie escapa que el resultado de estos comicios supone, además, un espaldarazo para el líder de los populares Alberto Núñez Feijóo, y su política de oposición a Pedro Sánchez, que suma una sonora derrota para el PSOE. Después de cuatro mayorías absolutas del propio Feijóo en su bastión político, el PP carecía de otra alternativa que no fuera revalidarla si no quería verse desbancado del poder en Galicia y exponerse a una crisis interna de incalculables consecuencias. Máxime, después del terremoto político que originaron las palabras del propio Feijóo en la última semana de la campaña a cuenta de la ley de amnistía, y que la maquinaria del PSOE salió en tromba a tratar de utilizar para minar los resultados de los populares. Tampoco a los gallegos escapa, así cabe inferir del resultado de las urnas, que más allá de las palabras de Feijóo, al que conocen sobradamente, es el PSOE, con Pedro Sánchez a la cabeza, quien ha claudicado ante el secesionismo para seguir en el poder. Una fórmula que en Galicia se podía haber reeditado con su más que probable coalición con el BNG para mantener la estrategia socialista del “muro” frente a la derecha. Es evidente que los comicios gallegos no son una segunda vuelta del 23 de julio. Pero no lo es menos que, tras la tumultuosa investidura de Sánchez, sus acuerdos a cualquier precio con los secesionistas y la polémica ley de amnistía, el ciclo electoral que se presenta para este 2024 iba a ser interpretado como una especie de plebiscito en clave nacional, del que el PSOE sale tocado, más aún teniendo en cuenta la polarización política en la que viven sumidas las dos grandes fuerzas. A las elecciones gallegas les seguirán las vascas y las europeas en este primer semestre del año. Si Galicia era la primera piedra de toque, el PP sale respaldado en sus intereses.

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