Efectos económicos de la guerra de Ucrania

Publicado el 29/03/2022 a las 06:00
La capacidad de un Estado para devolver el dinero que le prestan sus acreedores marca una nítida línea entre los países solventes y los que no lo son. Antes de invadir Ucrania, Rusia se consideraba uno de los países más solventes del mundo, con sus bajos niveles de deuda y sus enormes exportaciones de petróleo y gas, pero las sanciones sin precedentes para aislar a Rusia del sistema financiero mundial han hecho que ese mastodóntico país se acerque peligrosamente a ese segundo grupo y que se enfrente a un default inminente de su deuda.
El ministro francés de Finanzas, Bruno Le Maire, ya avisó de que Occidente va a provocar el hundimiento de la economía rusa y se mostró convencido de que las sanciones a Rusia estaban funcionando. “Vamos a librar una guerra económica y financiera total” y “el pueblo ruso también pagará las consecuencias”, advirtió. Pero estas amenazas lanzadas a Rusia por los países occidentales van a conseguir también hundir la economía mundial y provocar una hambruna global.
La invasión de Ucrania por parte de Rusia está metiendo más presión a los precios de los bienes básicos. Rusia es uno de los grandes proveedores mundiales de materias primas. Desde gasolina, hasta fertilizantes, los precios galopantes amenazan con empeorar los niveles históricos de inflación que ha dejado la pandemia. Rusia es el líder mundial en exportación de trigo y Ucrania se ubica cuarto en la lista, por lo que el bloqueo de los principales puertos de la zona ya se ha dejado sentir. La dependencia de suministros como el trigo y el aceite de girasol está teniendo graves consecuencias en la asistencia alimentaria en países de Medio Oriente y el norte de África. Pero el incremento de precios no solo afecta a las materias primas, sino a los insumos. Con Rusia económicamente aislada del resto del mundo, los productores agropecuarios podrían quedarse sin uno de sus más importantes proveedores de fertilizantes. El presidente de una de las compañías de fertilizantes más grandes del mundo ha dicho que la guerra en Ucrania provocará un impacto en el suministro mundial y en el costo de los alimentos. Yara International, que opera en más de 60 países, compra cantidades considerables de materias primas esenciales en Rusia. Los precios de los fertilizantes ya eran altos debido al aumento de los precios del combustible Rusia y Ucrania son dos de los principales productores de alimentos y productos agrícolas a nivel mundial. Rusia también produce enormes cantidades de nutrientes, como potasa y fosfato, ingredientes clave en los fertilizantes que permiten el crecimiento de plantas y cultivos. La mitad de la población mundial obtiene alimentos gracias al uso de fertilizantes y si eso se elimina del campo para algunos cultivos, el rendimiento se reducirá en un 50%. Su empresa ya se ha visto afectada por el conflicto después de que un misil impactara en la oficina de Yara en Kiev. Se necesitan enormes cantidades de gas natural para producir amoníaco, el ingrediente clave de los fertilizantes nitrogenados. Yara International depende de grandes cantidades de gas ruso para sus plantas europeas. Pero el gobierno ruso ya instó a sus productores a detener las exportaciones de fertilizantes. Alrededor de una cuarta parte de los nutrientes clave utilizados en la producción de alimentos en Europa provienen de Rusia. Julie Marshall, portavoz del Programa Mundial de Alimentos, advirtió que las interrupciones en el suministro de Rusia y Ucrania, que en conjunto representan el 30% de las exportaciones mundiales de trigo y el 20% de las exportaciones de maíz, erosionarán la seguridad alimentaria de millones de personas y provocarán hambrunas.
Rusia suministra alrededor del 16% del gas natural del mundo y el 11% del petróleo, los precios de la energía se han disparado de forma alarmante y lo seguirán haciendo. Europa, en particular, depende en gran medida del gas y el petróleo rusos. Los precios del gas al contado en Europa son ahora más de 10 veces superiores a los de hace un año, mientras que el coste del petróleo casi se ha duplicado en el mismo periodo. Una de las primeras consecuencias para los españoles de la guerra entre Rusia y Ucrania será el aumento de los precios de los alimentos. Aparte de gas y de petróleo, Rusia nos suministra toneladas de fertilizantes, trigo o maíz. El precio de los fertilizantes está subiendo desde el inicio de la pandemia y ha alcanzado recientemente máximos históricos. Uno de los motivos de esta escalada es, precisamente, el aumento del coste del gas, un componente necesario para su fabricación y cuya escasez obligó a detener o reducir la producción de algunas plantas europeas en los últimos 18 meses.La guerra de Rusia con Ucrania ha recrudecido el hambre en el mundo, sobre todo en los países más pobres.
Patxi Aranguren Martiarena. Economista