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"Se casó muy joven con un hombre que la hizo desgraciada"

Avatar del Pedro CharroPedro Charro31/01/2022
En Barcelona han dedicado una calle a Ana Mª Matute, una escritora para quitarse el sombrero, de cuando las mujeres en la literatura, como en todo, se contaban con cuentagotas; alguien que ganó todos los premios y entró en la Real Academia, que bregó y triunfó en aquellos años grises que siguieron a una guerra civil que le tocó de niña y le marcó para siempre. La Colau, al ponerle la calle, ha dicho que era un escritora barcelonesa, lo que es verdad, como también que siempre escribió en castellano, una lengua también barcelonesa, y que vivió en muchas partes, como les ocurre incluso a los de Barcelona. En realidad, ella vivió siempre por y para la escritura, que era su vida, y su obra, aparentemente sencilla, delicada, es una carga de profundidad pues mira al mundo con ojos de niño para quien todo es nuevo, y refleja en historias infancias desgraciadas, personajes humildes, lugares perdidos. Era una mujer muy brillante, sensible, que vivía para escribir. Algún cuento suyo vale mucho más que ciertas novelas de muchas páginas. Su foto muestra una mujer todavía bella, con mirada triste, vestida de blanco. Se casó muy joven con un hombre que la hizo desgraciada -el malo, le llamaba ella- con esa debilidad que algunas mujeres tienen por lo que no les conviene, que vivía a base de sablazos y que un día vendió hasta el cochecito del niño. Cuando Matute se separó, él, en venganza, retuvo al hijo de ambos y la madre tardó años en recuperarlo. Luego encontró el hombre opuesto, con quien fue feliz unos años. Cuando las cosas le iban bien cayó en una profunda depresión y pasó casi veinte años sin escribir una línea. Odiaba la violencia, la miseria, y la falsedad. No se entiende que en Barcelona no tuviera una calle, aunque para ponérsela se la hayan quitado al conservador Ramiro de Maeztu, detenido en Madrid al comienzo de la guerra, sacado de la cárcel y fusilado contra una tapia. Quitarle la calle no se si a Matute le hubiera gustado.
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