Activar Notificaciones

×

Su navegador tiene las notificaciones bloqueadas. Para obtener mas informacion sobre como desbloquear las notificaciones pulse sobre el enlace de mas abajo.

Como desbloquear las notificaciones.

Opinión
Envido

"Conviene no tomar a la gente por borrega"

Marcos Sánchez.
Marcos Sánchez.
Actualizada 06/06/2021 a las 23:55

Como el vino que termina avinagrándose, la popularidad de Fernando Simón dispensa ya señales de un mal envejecimiento. Aquel hombre locuaz y jacarandoso, tan didáctico para una sociedad a la que de repente se le inundó la existencia de preguntas e imploraba respuestas, ha dado definitivamente un salto. No adelante sino al fondo de un barranco. Había amagado en alguna ocasión previa; esta vez lo ha materializado. Mortal triple con tirabuzón... y plof.

El asunto de la segunda dosis de vacuna para los trabajadores esenciales menores de sesenta años que en su día fueron inyectados con AstraZeneca ha deparado una derrota al Ejecutivo central y al de Navarra, obediente hasta en los desatinos. La Agencia Europea del Medicamento estableció como camino correcto que la segunda dosis fuera del mismo suero que la anterior, pero el criterio de los expertos científicos pasó a obviarse por unos gobernantes que hasta el momento siempre habían pregonado su fidelidad. Gobernantes que hace unos meses aplacaban como excepciones ínfimas los casos de trombosis asociados a la vacuna inglesa y ahora han puesto mueca impostada de resignación si se fomentaba el miedo. Gobernantes, de allá y de aquí, que han hecho campaña por Pfizer y han pretendido conducir hacia este suero a quienes deben afrontar el dilema obligados. Y la contestación generalizada ha sido nones.

Firmar un consentimiento informado de que algo malo puede ocurrir sólo en el caso de una de las opciones suena a regalar sombra dando a elegir entre la de la copa de un árbol y la de una hoja de guillotina. Alguna explicación subyacerá al hecho de que, después de ser invitados -es un modo naif de hablar- por los responsables de Salud a ponerse una vacuna determinada, la inmensa mayoría entre dos millones de profesionales en España, 21.000 de ellos en Navarra, esté decidiendo recibir otra. Alguna explicación cabal y madura, entiéndase. No la encuentra el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias porque ni siquiera ha insinuado buscarla. A cambio ha inventado una conspiración desde un cimiento insultante: la creencia de que la gente puede ser dirigida cual borregada. “Es mejor informarse de la manera más solvente y no dejarse llevar por argumentos que no son técnicos. Creo que se ha utilizado por parte de los medios de comunicación, partidos políticos o lobbies con intereses diferentes, lo que no favorece que la población pueda tomar una decisión aséptica”, ha afirmado. Según Fernando Simón, la culpa de que la ciudadanía no escoja como desean él y el Gobierno al que representa es de los medios de comunicación y de contubernios. “Cuando me llamaron por teléfono para la cita, me insistieron en que el departamento de Salud recomendaba Pfizer y que tenía que firmar el consentimiento informado asumiendo los riesgos, como si quisieran meter un poco de miedo”. O “una vez que ya tienes la primera dosis puesta, me parece más adecuado completar la pauta de AstraZeneca”. O “lo que tenía claro es que no iba a ponerme una vacuna distinta, así que era o ponerme ésta o nada”. O “no me parece bien mezclar medicamentos”. Son testimonios de profesionales navarros menores de sesenta años que esta semana han sentido de nuevo la aguja en sus brazos. Personas, ya se nota, muy capaces de discernir por sí mismas. El vino se pica. Simón también se ha picado.

 

Etiquetas

Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

volver arriba
Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE