Niñas y mujeres científicas

Publicado el 10/02/2021 a las 22:26
Ya comprendo que en este día se quiere llamar la atención y visibilizar que las mujeres -incidiendo particularmente en las niñas- tenemos igual capacidad que hombres y niños para el estudio y la investigación. Ese terreno no nos diferencia. En palabras de la declaración oficial: “el papel que el género femenino desempeña en la comunidad científica y tecnológica”. Ello va en consonancia con la reiterada insistencia de los últimos años -sin duda muy necesaria- reclamando el lugar de las mujeres en la famosa estructura STEM (Science, Technology, Engineering, Mathematics), recordando además a insignes científicas cuyo papel ha quedado oscurecido con demasiada frecuencia. La reciente película sobre Marie Sklodowska-Curie resulta una magistral -y triste- muestra de ello, a pesar de dar vida a una científica excepcionalmente reconocida.
Lo que siempre me produce desazón, en todo caso, es que implícitamente se suponga, y que por tanto subliminalmente se instale la idea en la mentalidad general, que sólo la Ciencia y la Tecnología requieren y merecen esta llamada a las mujeres. Se podrá argumentar, frente a esa inquietud, que bajo “comunidad científica” se amparan todas las disciplinas académicas, pero la realidad no parece ser esa, y me remito a la reiteración por el universo STEM (frente al que no tengo la menor objeción, por supuesto!), a la propia frase de la declaración y desde luego al propio despliegue de las actividades de la jornada anunciadas en todas partes. Se podrá discutir también que es ahí donde la carencia es más sangrante, y en eso sí puedo estar de acuerdo, pero ese foco diluye injustamente -en mi opinión- otros espacios imprescindibles.
Mi campo de trabajo corresponde a las Humanidades, y además soy de las que no considero mi disciplina como una ciencia: creo honestamente que no lo es. Y que no por eso es menos relevante; eso es seguramente opinable, pero sería largo explicar aquí el porqué. Pero también creo que las Humanidades deben trabajarse e investigarse con metodología científica y una sólida formación, que es cosa muy distinta. Y que sin ellas empobrecemos intensamente la sociedad en que vivimos.
Y la investigación científica en Historia, Arte, Filología, Lengua, etc. también requiere mujeres; y también las necesita de esas plenamente capaces que la Ciencia y la Tecnología, con toda justicia, no quieren desaprovechar. Deberíamos ir en el mismo barco, navegando en el mismo sentido. En uno y otro caso debería preocuparnos, además, que tantas se queden por el camino del desarrollo de una carrera científica luego. En ese terreno, la mujer todavía sigue siendo demasiadas veces una excepción. O una inexcusable ausencia.
Y retomando la idea inicial: felicitándome de que se anime a toda niña y mujer con espíritu científico a que no dude ni por un momento ante el reto de la Ciencia y la Tecnología... me gustaría recordar que las Humanidades, las Ciencias Sociales, la Economía, la Empresa, el Derecho... tampoco se podrán desarrollar como corresponde con la misma carencia de tantas niñas.
Eloísa Ramírez Vaquero. Catedrática de Historia Medieval Universidad Pública de Navarra