Café para llevar y vida para llorar
Opinión de Marcos Sánchez

Actualizado el 26/10/2020 a las 06:00
Hacerse cargo de un bar en pleno Casco Viejo de Pamplona. Uno de renombre y viento en popa, el propietario se jubilaba, la barra y las mesas se abarrotaban para aperitivos, comidas, cenas y poteos de cualquier momento. Qué podía salir mal. Pedir un...