La Hemeroteca
Hoy puedes ver DN+ sin publicidad, como si tuvieras una suscripción... Suscríbete y será así todos los días.
Suscríbete a DN+
Opinión
deporte

¿A qué no sabes qué me ha pasado?

Celia Irigoyen

Celia Irigoyen

14/09/2016 a las 06:00
Etiquetas
“¿A qué no sabes qué me ha pasado?” (así empezó mi conversación con una amiga). Pues que estaba entrenando en Navarra Pádel, ha venido un chico a la pista y desde la puerta me ha hecho un gesto. Me he acercado y resulta que me ha pedido el número de teléfono”. Pero no penséis mal, no había ningún trasfondo de ligoteo. Lo que había era ganas de retarme en la pista.

LOS CHICOS QUE RETAN A LAS CHICAS DEPORTISTAS

La primera vez no le di ninguna importancia, la segunda me hizo gracia, a partir de la tercera empecé a pensar que debe haber algo más de fondo. Algo que hace que cuando un chico conoce a una chica que hace deporte le entren ganas de retarla.

Cada vez que conozco a alguien del género masculino y éste se entera de que me va lo de hacer deporte, me reta. Que digo que juego al pádel, “eso habrá que verlo en la pista”; que digo que salgo a correr, “yo me voy un día contigo a ver quién hace más kms”; que digo que hago preparación física, “yo aguanto más en plancha que tú”…
¡Pues claro que aguantan más que nosotras! Pero cuando no todo depende de la capacidad física y entran en juego otros aspectos como la técnica, la cosa cambia. Por eso, generalmente, acepto los retos al pádel, que me da más satisfacciones. En alguna ocasión, veo cómo se le va cambiando la cara al chico en cuestión, porque no esperaba perder, y es que, no todos desde luego, pero hay algunos a los que les molesta especialmente perder contra mujeres. Y en esos casos, me vais a perdonar, es en los que más disfruto yo.

EL PÁDEL, EL NUEVO SUBSUELO DE PAMPLONA

Según mis amigas (las no deportistas) el reto del deporte es una excusa para el ligoteo. Yo no estoy de acuerdo, debe ser que vivo esto del deporte de una manera mucho más natural. De hecho he jugado varias “pachangas” con chicos y el comportamiento antes, durante y después de la pista se ha limitado a algo deportivo exclusivamente.

Sin embargo, parece ser, se dice se rumorea… que en Pamplona ahora lo más para ligar es apuntarse a jugar al pádel. Un complemento ideal a lo de toda la vida, aquello de salir por la noche y tomar unas copas. Es verdad que el pádel permite el acceso a un círculo social. El hecho de tener que jugar cuatro personas facilita la conversación y quedarse a tomar algo después del partido. Y es verdad que es gente que enseguida organiza planes, partidos con su posterior cena… De hecho, cuando algún sábado por la noche salgo a tomar algo es imposible que no me encuentre a alguien conocido del pádel.

Pero vamos, que no creo que sea algo exclusivo del pádel, pues anda que no tienen fama las “cenas del gimnasio”. En realidad, el deporte es una buena entrada a círculos sociales nuevos, como los grupos de gente que quedan para salir a correr, o para hacer cualquier otro deporte. Eso sí, en los deportes “más mixtos”, en los que “conviven” chicos y chicas es evidentemente donde suelen surgir otras cosas más allá del ejercicio.

PRIMERA CITA HACIENDO RUNNING

Si ya digo yo que esto del deporte es muy sano, para el cuerpo, para la mente y también para el corazón, pero en el sentido amoroso. El otro día cenaba con una amiga que he conocido hace unos meses y le hice la típica pregunta de “¿y cómo conociste a tu chico?”. La respuesta sobre su historia me encantó y rápidamente le pedí permiso para contarla, sin dar nombres.

El primer encuentro fue algo casual. En la calle, mi amiga se encontró con un amigo suyo que iba con el que hoy es su pareja, se pararon a saludarse y tomaron algo juntos los tres, pero ya está, ni intercambio de teléfonos ni nada. A los días, su amigo le propuso a mi amiga quedar para salir a correr, cosa que hacían habitualmente. Ésta acepto. Quedaron a una hora en una zona de Villava para correr por el paseo del Arga, y cuando llegó allí, en lugar de su amigo estaba “el otro”. Suena a película total. Su amigo le había hecho la trece catorce y el que apareció equipado de runner era otro.

Después del efecto sorpresa, salieron a correr claro. Era muy gracioso cómo me contaba ella que al principio iban hablando, intentando conocerse un poco, lo que cualquiera quiere hacer en una primera cita, pero que los kilómetros iban pesando y acabaron concentrándose en respirar y poco más. Al cabo de 10 kms de carrera (ya está bien para un primera cita, ¿no?), se dieron los teléfonos y a partir de ahí empezó una bonita historia de pareja deportista.

Pues nada, que lo que ha unido el deporte…

Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Contenido exclusivo para suscriptores DN+
Navega sin publicidad por www.diariodenavarra.es
Suscríbete a DN+
Desde solo 0,27€ al día
Ya soy DN+
Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar sin publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que buscas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra