UE
Bruselas anuncia aranceles provisionales de hasta el 38% al coche eléctrico chino por ventaja desleal
"Nuestro objetivo no es cerrar el mercado europeo al coche eléctrico chino sino asegurar una competencia leal", ha señalado Margaritis Schinas, uno de los vicepresidentes comunitarios


Publicado el 12/06/2024 a las 14:31
La Comisión Europea ha anunciado este miércoles su intención de imponer a partir del próximo 4 de julio aranceles de hasta el 38,1% al automóvil de batería eléctrica importado desde China, una medida que Bruselas toma tras concluir que los fabricantes de este país gozan de una ventaja "desleal" por los subsidios que reciben de Pekín.
En una rueda de prensa al término del Colegio de Comisarios en Bruselas, uno de los vicepresidentes comunitarios, Margaritis Schinas, ha indicado que la investigación abierta por Bruselas ha confirmado la "desventaja ilegal" que "daña" al sector del coche eléctrico europeo y la decisión de tomar contramedidas.
Schinas ha precisado que el Ejecutivo comunitario ha trasladado sus conclusiones a las autoridades chinas y pedido una "solución compatible" con la Organización Mundial del Comercio (OMC) y que, de no resolver la situación de manera "eficaz" en los próximos días, los aranceles empezarán a aplicarse a partir del 4 de julio.
"Nuestro objetivo no es cerrar el mercado europeo al coche eléctrico chino sino asegurar una competencia leal", ha dicho, por su parte, el vicepresidente económico del Ejecutivo comunitario y responsable de Comercio, Valdis Dombrovskis, en un mensaje difundido en redes sociales y recogido por Europa Press.
En concreto, la Comisión Europea impondrá aranceles del 17,4% a BYD, del 20% a Geely y del 38,1% a SAIC. Otros fabricantes que han cooperado con los servicios comunitarios durante la investigación afrontarán un arancel del 21%, mientras que el resto que no han colaborado estarán sometidos al porcentaje más alto de 38,1%.
Las reglas de la Unión Europea sobre subsidios extranjeros obligan a comunicar previamente a las partes afectadas el alcance de las medidas que Bruselas ve necesarias antes de que sean formalmente aplicadas, razón por la que los aranceles no entrarán en vigor hasta su publicación en el Diario Oficial de la UE, algo que no sucederá antes del 4 de julio.
Las compañías chinas afectadas tienen un plazo de tres días para trasladar a los servicios comunitarios su opinión sobre la "exactitud" de los cálculos, ya que en función de su respuesta la Comisión podría aún decidir modificar alguna de las tarifas fijadas, según han indicado fuentes comunitarias.
Los servicios comunitarios activaron la vigilancia de las importaciones para estudiar medidas tras observar entradas "masivas" de casi 200.000 vehículos entre octubre de 2023 y enero de 2024, lo que representa un incremento del 11% en comparación con el mismo periodo del año anterior, en términos de media mensual, y del 14% en comparación con el período equivalente entre octubre de 2022 y enero de 2023.
La respuesta comunitaria genera dudas entre algunos países de la UE, como Alemania o Suecia, que temen las consecuencias de una guerra comercial con el gigante asiático, pero es vista con buenos ojos por otros como España y Francia. De hecho, la vicepresidenta tercera del Gobierno, encargada de la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha defendido la necesidad de aranceles horas antes de que Bruselas anunciara su decisión.
"Es nuestra obligación respaldar al conjunto de la industria del automóvil europeo y, en particular, la española para que siga siendo una industria competitiva, moderna, actualizada y con un peso relevante en los mercados internacionales", ha dicho Ribera a la prensa en los pasillos del Congreso de los Diputados.
China urge a la CE a dar marcha atrás tras el anuncio de aranceles a los coches eléctricos
El Ministerio de Comercio de China urgió este miércoles a la Comisión Europea (CE) a corregir de inmediato sus "prácticas erróneas" y abordar adecuadamente las fricciones económicas y comerciales a través del diálogo y la consulta, tras anunciar Bruselas su intención de imponer aranceles más altos a los vehículos eléctricos chinos.
China expresó su profunda preocupación y fuerte insatisfacción con la decisión de la CE, calificándola de "infundada y proteccionista" en un comunicado.
En el mismo defiende que la industria china de vehículos eléctricos se siente “decepcionada y se opone firmemente” a esta medida, que consideran un ataque a la competencia justa y al desarrollo verde.
Las autoridades chinas criticaron duramente la decisión de Bruselas por su “falta de base fáctica y legal”, ignorando la competitividad abierta como ventaja de los vehículos eléctricos chinos y las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Además, acusaron a la CE de exagerar los proyectos de "subsidio", abusar de la regla de "hechos disponibles" y otorgar una tasa de subsidio desproporcionadamente alta.
China anunció que monitoreará estrechamente el progreso de las acciones de la CE y tomará "todas las medidas necesarias" para proteger firmemente los derechos e intereses legítimos de las empresas chinas.
Además, Pekín instó a que se aplicara el consenso alcanzado en la reciente reunión trilateral entre líderes de China, Francia y la UE, ante una decisión “en detrimento de los consumidores europeos”.
La CE informó este miércoles a China sobre su intención de imponer un arancel de hasta el 38,1 % a la importación de vehículos eléctricos procedentes del país asiático, argumentando que su presencia en el mercado interno perjudica a los productores europeos debido a las subvenciones recibidas.
El arancel varía entre el 17,4 % para el fabricante BYD, el 20 % para Geely, y hasta el 38,1 % para SAIC, según detalló el Ejecutivo comunitario en un comunicado.
Bruselas comunicó su decisión a Pekín tras las conclusiones preliminares de la investigación iniciada el pasado mes de octubre para evaluar si la importación de vehículos eléctricos chinos afecta negativamente a los fabricantes europeos.
La Comisión inició la investigación tras reunir "pruebas suficientes" de que el reciente aumento de las importaciones a bajo precio y subvencionadas de vehículos eléctricos procedentes de China en la UE supone una "amenaza económica" para la industria automovilística comunitaria.
Según la CE, los vehículos chinos tienen una penetración del 8 % en el mercado comunitario -que podría duplicarse hasta el 15 % en 2025 de continuar al mismo ritmo- y cuestan un 20 % más barato que los europeos.