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Vivienda

El gobierno aprueba un nuevo impuesto de plusvalía que, en principio, no afecta a Navarra

La venta, donación o herencia de viviendas volverá a tributar tras la anulación de la anterior ley por el Constitucional

Imagen del pasado junio, cuando llegaron las grúas al solar
Imagen del pasado junio, cuando llegaron las grúas al solarJ.A. GOÑI
  • A. Cervellera/ DN
Actualizado el 09/11/2021 a las 12:22
El Consejo de Ministros aprobó ayer el nuevo Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (IIVTNU), más conocido como impuesto de plusvalía. Y de esa forma se vuelve a gravar las operaciones de venta, donación o sucesión de viviendas después de que el Tribunal Constitucional (TC) tumbase la anterior tasa por considerar ilegal el método de cálculo, que implicaba que algunos particulares tenían que pagar pese a no haber obtenido rédito con la operación.
Isabel Rodríguez, ministra de Política Territorial y portavoz del Gobierno, destacó en la rueda de prensa posterior al cónclave del Ejecutivo que el reinventado impuesto de plusvalía municipal, que gestionan los ayuntamientos, soluciona esta cuestión y perfecciona la anterior normativa. “Los ciudadanos no tendrán que pagar impuestos cuando no les corresponde”, incidió Rodríguez, que admitió que esta es una de las principales novedades que añade la legislación pero no la única.
En Navarra, este impuesto municipal se calcula conforme a la Ley foral de Haciendas Locales, es decir, una ley propia, que no ha sido específicamente anulada por el Constitucional, por lo que, a falta de mayor claridad jurídica, ayuntamientos como el de Pamplona siguen cobrando el impuesto de plusvalía, tal como publicó este periódico hace una semana. Además, la ley navarra ya fue reformada a finales de 2017, precisamente para subsanar, entre otros cambios, el cobro de la plusvalía a quienes venden a pérdidas un inmueble, discriminación por la que el TC suspendió la norma en el régimen común. El Gobierno de Navarra está analizando si la nueva situación legal podría llegar a afectar a la Comunidad foral.
DOS OPCIONES DE CÁLCULO
El decreto impulsado ahora por el Ministerio de Hacienda, en sustitución del impuesto anulado, ofrece dos opciones diferentes para pagar la plusvalía. El importe se podrá calcular en función de la diferencia entre la compra y la venta o mediante unos nuevos coeficientes catastrales. En el primer caso, la base se extraerá de multiplicar el valor catastral del suelo en el momento de la transmisión por el beneficio. Y a este se aplicará la cuota, con un tipo máximo del 30%.
En el segundo caso, la base se extraerá de multiplicar el valor catastral del suelo en el momento de la transmisión por los coeficientes, que van del 0,13 en el caso de un año a 0,45 a partir de dos décadas, aunque no en todos los años es creciente al tener en cuenta la crisis económica. La portavoz del Gobierno incidió en que los mismos se actualizarán cada año ya que tienen que tener en cuenta la situación que vivía el mercado inmobiliario en ese momento.
Aunque esta es la norma general a seguir, los diferentes gobiernos locales tendrán cierto margen de maniobra y podrán quedarse con la base aprobada por el Ejecutivo o reducir ciertos márgenes. Contarán con la posibilidad de rebajar los valores catastrales hasta un 15% y dispondrán de medio año para adaptarse a la nueva normativa aunque se empezará a cobrar desde la publicación del mismo, que se espera para mañana. Así, se podrá acoplar el impuesto a cada circunstancia municipal, algo que ya se hacía con anterioridad.
Hay otras cuestiones que también introduce el decreto, como la novedad de gravar las operaciones que se hayan producido en menos de un año, algo que no contemplaba la anterior normativa. Un movimiento que busca luchar contra la especulación inmobiliaria.
CASOS CONCRETOS
Estas operaciones pueden resultar complicadas pero otorgan margen de maniobra para elegir lo que se adapta mejor a cada caso. Por ejemplo, si una vivienda fue adquirida en 2014 por 250.000 euros y se vende ahora por 260.000 con un valor catastral del suelo de 20.000 será más beneficioso el primer supuesto, ya que se pagará 600 euros en lugar de 720.Un caso en el que sería más ventajoso optar por los coeficientes será si adquirimos una vivienda en 2017 por 310.000 euros y se vende en 2021 por 350.000 con un valor catastral del suelo de 60.000. Así, se abonarían 3.060 euros por la plusvalía en lugar de 7.200 del segundo sistema.
FUENTE DEINGRESOS
Como recuerda Leticia Poole, profesora de Economía de la Universidad Europea de Valencia, se ha dado prioridad al decreto debido a que esta tasa es una de las principales vías de ingresos municipales y, desde que el 26 de octubre fue declarado nulo, los consistorios del régimen común estatal habían dejado de percibir estos ingresos. De hecho, los ciudadanos que hayan materializado el traspaso durante estos días se habrán evitado este pago aunque, como la solución se ha acelerado, el Gobierno considera que “se han evitado distorsiones”.
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