Agricultura
38 agricultores navarros, en un proyecto piloto para regenerar el suelo agrario
El proyecto Navarra 360º trabaja en mejorar la salud del suelo agrícola en más de 4.000 hectáreas y obtener un modelo para extrapolar a otras zonas


Publicado el 18/02/2026 a las 05:00
Cultivar un terreno y, al mismo tiempo, cuidar la salud de su suelo (equilibrio de minerales, aire y materia orgánica) sin reducir la producción ni la rentabilidad. Es lo que se entiende por agricultura regenerativa, un concepto que protagoniza un proyecto piloto a nivel europeo que se lleva a cabo en Navarra. Se denomina Navarra 360º
Noemí Salazar Gómez , responsable del proyecto. y Laura López Cortijo, responsable de programas de agricultura en transición, dieron ayer a conocer la situación del proyecto en una jornada en Baluarte. Explicaron que en la primera campaña analizada, la correspondiente a 204-2025, han participado 25 agricultores cerealistas de todas las zonas de la Comunidad foral con unas 4.000 hectáreas.
Para las dos próximas cosechas (25-26 y 27-28) se sumarán otros trece , hasta llegar a los 38, y se analizarán cerca de 5.000 hectáreas. “Partimos de una foto a cada finca, donde se analizan decenas de parámetros. Luego, se le hace a cada agricultor una propuesta de transición hacia la agricultura regenerativa individualizada, en función de sus cultivos, de su zona”, detallaron las directivas.
El proyecto cuenta con un presupuesto de 3,3 millones de euros, del que el 50% lo aporta la Unión Europea y el resto, tres empresas privadas (Danone- Alpro, Cargill e Intermalta).
Para compensar el riesgo de los agricultores al aplicar las técnicas, según explicaron, abonan cien euros por hectárea. Las directivas, que confían en ampliar el proyecto otros tres años, afirman que el principal logro este año ha sido “diseñar una metodología que sirva para cualquier cultivo en cualquier punto del planeta”.
El consejero de Desarrollo Rural, José Mª Aierdi, inauguró la jornada. Destacó la importancia de la iniciativa porque “puede aportar muchas respuestas ante la necesidad de cuidar la salud del suelo agrícola, realizar un uso racional del agua o mejorar en la gestión sostenible de los nutrientes”. Al respecto, Aierdi valoró “el capital” de conocimiento que atesoran los productores navarros.