Tribuna
Desarrollo tecnológico y cambio de paradigma: el camino hacia el futuro de la alimentación


Publicado el 19/12/2023 a las 10:20
La industria agroalimentaria vive un momento de transformación. Tenemos enfrente grandes retos globales que abordar, como el cambio climático y sus efectos, la gestión eficiente del agua, el previsible incremento de población, la necesidad de garantizar alimentos saludables o el desperdicio alimentario. Y es precisamente la necesidad de buscar soluciones para superar dichos desafíos la que está motivando que se esté trabajando en cambiar la forma de producir y de consumir alimentos.
Si echamos un vistazo, vemos muchas propuestas sobre la mesa para abordar esos retos. Y se habla mucho de la necesidad de transformar el futuro de la alimentación. El ámbito del foodtech – uso de la tecnología para mejorar la cadena de valor alimentaria– está en ebullición y surgen conceptos que plantean soluciones disruptivas y con un nuevo enfoque desde la aplicación de la tecnología. La tecnología está actuando como factor catalizador del cambio y podemos ver, por ejemplo, una oferta extensa de productos alternativos a la carne, al pescado, al cacao, nuevas grasas, etc,,, utilizando diferentes tecnologías como la fermentación, el cultivo celular o la extrusión, entre otras. Ahora bien, ¿es el camino hacia la transformación sencillo? ¿veremos triunfar en el mercado a todas estas iniciativas? Desde luego que no.
Por un lado, debemos aceptar que los retos que mencionamos son complejos. Por ello, requerirán de soluciones no vistas anteriormente y nos exigirán un cambio de paradigma, como industria, como consumidores y como legisladores. No podemos pretender hacer frente, por ejemplo, a la necesidad de sostener un sistema alimentario para 9.000 millones de personas en 2050, la última previsión actualizada de Naciones Unidas, sin cambiar nuestra forma de producir, pero también de pensar desde el punto de vista social y económico.
Por otro lado, tampoco podemos pensar que “a un problema una solución”: el mundo es heterogéneo y la alimentación del futuro no va a discurrir por un camino único y estanco. Son las necesidades de los consumidores las que han de estar en el centro de las decisiones que se tomen.
En un entorno tan complejo, y sin respuestas ciertas todavía, lo que está claro es que la disponibilidad de tecnología de vanguardia será un factor de competitividad clave para las empresas de la industria agroalimentaria. Los centros tecnológicos como CNTA y las startups están liderando la vanguardia del desarrollo tecnológico e impulsando soluciones para avanzar en el abordaje de todos esos desafíos.
Hablamos, por ejemplo, de la producción de alimentos en base a fuentes de proteína alternativa a la animal, del desarrollo de productos utilizando tecnologías como la fermentación en cualquiera de sus variantes (biomasa, de precisión) o del desarrollo de ingredientes y alimentos funcionales que contribuyen a la mejora de la salud. Tampoco podemos olvidar los avances en ámbitos como las nuevas tecnologías de conservación que permiten aumentar la vida útil de los alimentos y reducir el desperdicio o en la digitalización de procesos aplicando tecnologías como la Inteligencia Artificial o el Machine Learning. Son solo algunos ejemplos de lo que en CNTA hemos bautizado como escenarios de oportunidad foodtech.
No obstante, hay aún mucho camino por recorrer y la complejidad se redobla cuando en cada uno de esos escenarios surgen nuevos desafíos derivados. La rueda no para y por ello tenemos que seguir trabajando en el desarrollo de tecnología y en su transferencia real y efectiva a la industria agroalimentaria. El futuro se está escribiendo precisamente hoy y a una gran velocidad. Y nos toca, como sociedad, como consumidores y como industria, ampliar nuestra mirada hacia las cosas para que ese cambio no nos pille por sorpresa.