Emprendedores
Las lesiones tienen cura en Lezkairu
Ander Baztán abrió en septiembre su clínica de fisioterapia, en la que también se ofrecen servicios de medicina y nutrición


Actualizado el 26/10/2025 a las 13:39
Desde joven sintió predilección por la rama sanitaria y médica, y también ha sido siempre un apasionado deportista, aunque no ha estado exento de sufrir una de las caras negativas del deporte: las lesiones, sobre todo de isquiotibiales. “He pasado por varios procesos de lesión y he estado con diferentes profesionales de la fisioterapia desde crío”, explica Ander Baztán Fernández (Pamplona, 1995). Fue este contacto prematuro con la fisioterapia el que forjó su camino profesional, que el pasado 13 de septiembre dio un salto de gigante: Ander inauguró su propia clínica fisioterapéutica, Clínica Baztán, en el barrio pamplonés de Lezkairu.
Es un proyecto que Ander, con experiencia profesional en el Servicio Navarro de Salud, Mutua Navarra y el fútbol de alto rendimiento, entre otros, ha conseguido llevar a término tras vivir desde siempre pegado al deporte. Practicante a lo largo de su vida de fútbol, esquí, pádel y escalada, también ha sido, y continúa siéndolo, un usuario recurrente de los gimnasios. A los 16 años pisó uno por primera vez, y enseguida comenzó a sentir “interés por los músculos y los huesos”. Por eso, cuando inició el grado en Fisioterapia por la Universidad Pública de Navarra (UPNA), ya tenía avanzada una parte del trabajo. “Conocía el nombre de muchos músculos que la gente no sabe”, asegura.


A partir de las roturas que sufrió en los isquiotibiales, Ander decidió especializarse en lesiones musculares. Sobre este tema realizó su trabajo de fin de grado en la UPNA, y sobre el mismo asunto incidió en su proyecto final del máster en Biomecánica y Fisioterapia Deportiva que cursó por la Universidad Pontificia de Comillas, en Madrid. También en la capital española, en la Universidad Europea, completó un experto universitario en Ecografía Musculoesquelética. Ambos estudios los realizó mientras de lunes a jueves trabajaba en Pamplona: con el primero, viajaba dos fines de semana al mes a Madrid; con el segundo, uno al mes. “Es una fórmula que en fisioterapia se hace bastante y creo que es buena, porque al final te estás formando a la vez que lo aplicas”, opina.
Fue el segundo máster el que le permitió conocer una técnica, la ecografía, que Ander ha convertido en buque insignia de su clínica (abierta de lunes a viernes de 8 a 20 horas, y con reserva de citas habilitada a través de WhatsApp y de su página web). “Cuando una persona viene con un dolor, un tipo de lesión, el ecógrafo te hace ver qué hay detrás de ese dolor, qué estructuras del cuerpo están afectadas, y te ayuda a saber qué puedes hacer y qué no”, aclara. En ocasiones, el ecógrafo puede indicar la necesidad de derivar al paciente a otro especialista. “Trabajo con una médico rehabilitadora. Cuando necesito otra visión, un abordaje más médico, es a quien derivo”, señala. A partir de ese diagnóstico, el equipo puede establecer el tiempo de recuperación, marcar objetivos y ayudarse de técnicas, como la radiofrecuencia o la electrólisis, que puedan acelerar la mejora del paciente o reducir el dolor.
Aunque la medicina no es la única disciplina que Ander ha decidido incorporar a su clínica: también existe un servicio de nutrición y, en colaboración con Umame, un servicio fisioterapéutico especializado en suelo pélvico. “El paciente viene muchas veces buscando ya un servicio concreto, pero nos retroalimentamos. Si la nutricionista, por ejemplo, le ve un problema en la espalda que puede mejorarse con rehabilitación, lo deriva a fisioterapia”, comenta. Y no son servicios añadidos al azar, concluye Ander: “La medicina es algo que creo que debe trabajar conjuntamente con la fisioterapia; la nutrición es lo que comemos, la base de cómo estamos, y creo que entra en todo programa de salud; y las chicas de fisioterapia de suelo pélvico cuadran muy bien con lo que nosotros buscamos y con el tipo de cliente de la clínica”.
DNI
Ander Baztán Fernández nació en Pamplona el 18 de febrero de 1995, aunque se crió en Berriozar. Es hijo de Pedro Baztán Úriz (ya fallecido) y de María José Fernández Rodríguez (62 años), hermano mayor de Iker Baztán Fernández (26) y marido de Elisabeth Arenas Lázaro (29). Inició sus estudios en el Colegio Público de Berriozar, antes de cambiar al IES Navarro Villoslada para cursar Bachillerato. Se marchó a Tudela para estudiar Fisioterapia en la UPNA, y después, en Madrid, cursó un máster en Biomecánica y Fisioterapia Deportiva (Universidad Pontificia de Comillas) y un experto universitario en Ecografía Musculoesquelética (Universidad Europea). Fundó Clínica Baztán, su primer centro en propiedad, el pasado 13 de septiembre.