Maneras de emprender
El objetivo de Raúl: que se vuelva a escuchar jota en la calle
El jotero Raúl Palacios tomó los mandos de la Escuela de Jotas de Marcilla con 16 años y en 2023 ha refundado un grupo musical


Publicado el 09/12/2023 a las 05:00
Su manera de emprender no es como la del resto de historias presentadas en esta página semana tras semana. Raúl Palacios García, jotero marcillés de 20 años, trabaja desde los dieciséis por y para la jota. Su objetivo es que vuelva a la calle y al lugar que se merece. Se dice que emprender es empezar a hacer una cosa determinada, en especial cuando exige esfuerzo o trabajo. Y aquí lo hay. “Con dieciséis años me ofrecieron dirigir la escuela de jotas de Marcilla. Fue prematuro, una locura”, recuerda Palacios, que desde “muy pequeño” comenzó a dar pasos junto a este género musical propio del folclore navarro. La escuela no pasaba por su mejor momento por aquel entonces. “Llevaba muchos años sin alumnos y, después de reflexionar mucho, me animé a cogerla”, apunta. “Ahora impartimos la propia formación de la jota y damos a conocer su historia”, explica sobre un cambio en la metodología el director de un centro que superada la “crisis” cuenta con una veintena de alumnos y “buena salud”.
“Entender de dónde viene la jota navarra, por qué es tan importante en nuestro folclore, hacia dónde queremos que vaya, también un poco de pensamiento crítico...”, matiza explicando que él da mucha importancia a “fomentar el sentimiento de pertenencia”. “Queremos que se vuelva a escuchar a la gente cantar jotas en la calle”, reconoce sobre su objetivo desde que inició su periplo como director. Pero ese reto no lo busca sólo desde la escuela, también desde la refundación de un grupo de jotas extinguido hace unos años: Estampa Navarra. “Fue fundado en 2008 por José Félix Gárriz, Itziar y Leyre Goñi, entre otros”, recuerda este marcillés pupilo de Gárriz en sus primeros años como jotero. Después se disolvió, pero hace unos pocos meses aparecieron varios jóvenes “con ganas de formar algo desde un punto de vista profesional”.
Ahí estaba Raúl junto a Aroa Osés, Iker Gay, Laura Molviedro y Martín Cía, el resto de integrantes de un equipo musical que mantiene la jota como “pilar e hilo conductor”, pero no cierra sus puertas a otros géneros. “Renovarse o morir”, reproduce el jotero el conocido lema. Lo califica como un grupo “flexible” y agradece el apoyo de otros conjuntos como Voces Navarras y Voces Riberas por tratarles con “mucho cariño”. “Teníamos ganas de recuperar un grupo tan emblemático como Estampa Navarra y, además, tener algo propio”, comenta Palacios recordando que la idea surgió en la comida posterior a un concierto ofrecido por los cinco jóvenes antes de integrar el nuevo grupo.
'REDIGNIFICAR' LA JOTA
“Siempre se relaciona la jota con algo arcaico y eso es falso. Somos muchos jóvenes joteros, hay buena generación y vienen mejores”, comenta. “El problema está en el público, tiene que venir más gente joven porque es muy envejecido”, opina. “La jota, nos guste más o nos guste menos es un pilar fundamental de nuestro folclore y de nuestra comunidad”, añade Raúl Palacios, que se muestra bastante crítico con la “desatención” que vive este género musical desde las instituciones públicas.
“Se da por hecho que la jota es algo connatural de nuestra comunidad y parece que sólo por eso no hay que trabajarla. Parece que va solo, igual que con el lenguaje”, comenta. “En Aragón es impresionante lo diferente que lo cuidan. Lo trabajan desde pequeños”, compara. “Las instituciones de aquí pasan completamente de realizar un verdadero proceso de redignificación de la jota, aunque han existido asociaciones como Navarjota para contribuir a su protección”, lamenta. “Y no es un favor que tienen que hacer, es su responsabilidad como responsables de cuidar y fomentar la revalorización de nuestro patrimonio”, comenta.
Palacios también realiza autocrítica. “Nos tenemos que mover, tenemos que actuar nosotros también. Si no, dentro de veinte años no va a tener sentido aprender a cantar jotas más allá del disfrute”, sentencia solicitando más presencia en “actos oficiales”. Para él, “hay que hacer más que poner un día de jotas en fiestas o un concierto en Sanfermines·”. Raúl Palacios y una forma de emprender diferente.
Raúl Palacios García nació en Marcilla el 22 de marzo de 2003. Su padre es Ramón Palacios Murugarren y su madre Asun García Fabo. Desde pequeño comenzó a cantar jotas en la Escuela de Marcilla junto al jotero José Félix Gárriz. Al mismo tiempo estudió Lenguaje Musical durante siete años, guitarra clásica y saxofón. A lo largo de su corta trayectoria ha ganado varios galardones en el panorama jotero. Destaca un segundo puesto en la categoría dúo del concurso de Tafalla, entre otros. También es conocido por su participación en el concurso Jotalent de Aragón TV, quedó segundo. Con 16 años tomó los mandos de la Escuela de Jotas de Marcilla y este año refundó el grupo de música Estampa Navarra junto a otros cuatro jóvenes joteros. Actualmente estudia el doble grado de Maestro en Educación Infantil y Primaria con especialización en Educación Sexual.

