Agricultura
Carmen Jarén, catedrática de Ingeniería Agroforestal: "Toda explotación tendrá un dron igual que tiene un tractor"
La experta habla de la agricultura de precisión, de que se ha pasado de la conducción manual de un tractor a que el agricultor supervise la comunicación bidireccional entre el tractor y aperos como la abonadora o la sembradora


Publicado el 30/09/2026 a las 05:00
Hace unos años, el trabajo en el campo consistía en un agricultor al volante de un tractor tomando prácticamente todas las decisiones. Hoy, cada vez más, ese agricultor desempeña un papel de supervisor. La tecnología ya es capaz de mantener la trayectoria de la máquina, controlar automáticamente las secciones de trabajo para evitar solapes (pasar dos veces sobre una mas parte de la parcela), ajustar dosis de semillas o fertilizantes e incluso recoger información del cultivo mientras trabaja. La catedrática en Ingeniería Agroforestal de la UPNA, Carmen Jarén Ceballos, afirmó que la maquinaria inteligente “va a tener cada vez un papel más relevante”.
La llamada agricultura de precisión avanza con fuerza en las explotaciones en aras de conseguir una mayor rentabilidad. “¿Por qué aplicar lo mismo en toda la parcela si la parcela no es uniforme?”, planteó la experta. Gracias a sistemas de posicionamiento por satélite, sensores y mapas digitales, la maquinaria puede, por ejemplo, adaptar la siembra, la fertilización o los tratamientos a las necesidades de cada zona del terreno. El objetivo, según dijo, es aplicar “la cantidad adecuada, en el lugar adecuado y cuando hace falta”.
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Los drones son una de las herramientas que impulsan este cambio. “El dron lo hemos incluido como una máquina agrícola más. En toda explotación, igual que tenemos un tractor tendremos un dron”. Jarén recordó que “el dron no es simplemente una cámara que vuela”, sino una plataforma que puede transportar distintos sensores para detectar problemas en los cultivos, evaluar el estado hídrico de las plantas o generar mapas detallados de las parcelas. Incluso existen modelos capaces de realizar tratamientos o distribuir fertilizantes y semillas. “El valor del dron no está en volar, sino en transformar lo observado en información que permita tomar una decisión y actuar”, destacó la experta que lamentó que la falta de regulación de los drones para usos como la fertilización. También subrayó el papel de la inteligencia artificial para mejorar la eficiencia, pero rechazó la idea de un campo sin agricultores. “La tecnología no es el objetivo, es un herramienta. Y es una herramienta que tiene que estar al servicio del teritorio y de las personas”.