Automoción
Un fallo en las baterías obliga a Volkswagen Navarra a detener su producción de coches eléctricos
Se trata de un defecto achacable al proveedor coreano Mobis en el sellado de la tapa que cubre las baterías y las protege de agentes externos


Publicado el 11/09/2026 a las 05:00
Frenazo a la producción de coches eléctricos en Volkswagen Navarra. Un problema importante en la calidad de las baterías que llegan de la planta de Mobis en la Ciudad del Transporte ha obligado prácticamente a paralizar el ensamblaje del Skoda Epiq y de los preseries del Volkswagen ID.Cross según han confirmado distintas fuentes consultadas. La razón es un problema en el sellado de la tapa que cubre el sarcófago de la batería y que la protege de las inclemencias. Este defecto podría exponer a los componentes internos a sufrir fallos graves.
La incidencia se detectó el pasado jueves 3 de septiembre, momento a partir del que prácticamente se ha paralizado la producción de modelos eléctricos. Inicialmente se pensó que la anomalía iba a poder ser solventada para el lunes 7 de septiembre, pero las dificultades todavía persisten.
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Un equipo técnico de Volkswagen Navarra está trabajando en conjunto con los responsables de Mobis en la Ciudad del Transporte para solventar cuanto antes la deficiencia y poder retomar la producción lo más rápidamente posible.
Las fuentes consultadas hablaban ayer ya de una crisis de confianza en las capacidades técnicas de Mobis para un suministrar un flujo constante de baterías a Volkswagen Navarra. Esta crisis llega en plena escalada de la producción de los Skoda Epiq, modelo que desde finales de agosto se debían ensamblar en torno a 1.600 unidades a la semana. El frenazo va a provocar retrasos en las entregas a los clientes y un problema a la hora de distribuir el nuevo vehículo a la red comercial de la marca checa repartida por toda Europa.
REPARAR LOS YA FABRICADOS
A ello se suma que será necesario reparar los alrededor de las 7.500 unidades del Skoda Epiq fabricadas hasta la fecha y distribuidas por los principales mercados europeos. Según indicaba ayer Volkswagen Navarra, la práctica totalidad de estos coches, salvo contadas excepciones, todavía no han llegado al cliente final, sino que están en campas y en los concesionarios.
“Cuando estos coches lleguen al cliente final, los vehículos estarán en perfectas condiciones”, contestaba oficialmente la empresa tras ser preguntada por Diario de Navarra. La compañía minimizaba este contratiempo recordando que era algo intrínseco “a todos los lanzamientos de coches nuevos”, a lo que sumaba que, en el caso de los coches eléctricos, “son una tecnología más novedosa no exenta de incidencias técnicas”.
En cualquier caso, Volkswagen Navarra incidía en que el problema era “exclusivamente achacable” a Mobis y que confiaba en que el fabricante coreano resuelva la incidencia “lo más rápido posible”.
Fuentes conocedoras de la situación señalaban que este problema demuestra la debilidad de la estrategia de externalizar el ensamblaje de las baterías a una tercera empresa. Estas mismas fuentes consideraban que esta crisis no se hubiera dado de haberse integrado esta fase de la producción dentro del a factoría de Landaben como inicialmente estaba previsto.
Por el momento, no hay fecha concreta para retomar la producción de los dos SUV eléctricos de Volkswagen Navarra, aunque se espera que no se demore demasiado en el tiempo. Este incidente va a obligar a demorar el inicio de la producción en serie del Volkswagen ID.Cross, que estaba previsto que empezara la semana que viene.
Los planes iniciales en la factoría de Landaben eran que la producción de del Skoda Epiq llegara a unas 2.200 unidades semanales desde mediados de octubre y terminar el año con unas 35.600 unidades ensambladas. Respecto al ID.Cross, se preveía completar el año con unas 24.300 unidades completadas.
Estos objetivos han quedado a la espera de que Mobis pueda solucionar el problema del sellado de las tapas y garantizar un suministro estable a Volkswagen Navarra.