La mayoría de empresas navarras no sabe si sus proveedores son sostenibles
El I Informe del Observatorio de la Sostenibilidad y del Humanismo de la sociedad navarra recoge las principales fortalezas y debilidades del tejido empresarial en su compromiso con la ética social y ambiental


Publicado el 06/05/2026 a las 05:00
Una de las asignaturas pendientes más urgentes del tejido empresarial navarro es la toma de conciencia de que su responsabilidad no se ciñe en exclusiva a sus propia actuaciones y la de su personal, sino que involucra también hasta el último eslabón de su cadena de proveedores.
Así lo ha afirmado Íñigo Alli, director general de Benco Sostenibilidad, durante la presentación del I Informe del Observatorio de la Sostenibilidad y del Humanismo de la sociedad navarra, elaborado con la colaboración de Sifu y Laboral Kutxa, que ha tenido lugar este martes 5 de mayo en el hotel Europa de Pamplona.
Alli ha recomendado encarecidamente a las empresas el deber de verificar y auditar que sus proveedores, estén donde estén, gestionan correctamente los derechos humanos y las consecuencias que sus prácticas pueden tener en la economía de quien les contrata. Una responsabilidad que, ha subrayado, ya no es solo reputacional sino legal por el creciente peso del marco normativo de la Unión Europea.
El informe, elaborado a partir de las respuestas de 159 compañías y entidades navarras encuestadas entre el 18 de febrero y el 23 de marzo de 2026, destaca que solo el 42,4% de las organizaciones ha integrado criterios sociales y medioambientales en la selección y evaluación de sus proveedores, y únicamente el 30,5% ha adoptado medidas de compra responsable en su cadena de suministro medioambiental.
La incorporación de criterios de responsabilidad en la cadena de suministro es, de hecho, una de las prácticas menos extendidas en la dimensión social, con solo un 40,7% de organizaciones que la aplica, frente al 79,7% que concentra sus esfuerzos sociales en la capacitación y desarrollo de sus propios empleados.
Este punto débil en la gestión sostenible convive con otras flaquezas estructurales que el informe ha destacado. Solo el 35,6% de las organizaciones tiene integrada y definida la exigencia de medir las consecuencias de sus decisiones. El 30,5% restante desarrolla iniciativas aisladas sin una estrategia común, y apenas el 16,9% cuenta con un sistema de 'reporting' avanzado conforme a los estándares internacionales.
Un 37,3% reconoce no realizar ningún tipo de reporte de sostenibilidad, lo que limita enormemente su capacidad de rendir cuentas y de ser auditadas por terceros, incluidos sus propios clientes y las entidades financieras.
El diagnóstico no apunta a una falta de valores, como ha dejado claro Alli, sino a un problema "de ejecución y estructura". Solo el 23,7% de las organizaciones ha llevado a cabo evaluaciones de riesgos económicos asociados a factores sociales o medioambientales. La sostenibilidad, concluye el estudio, está más presente en los ámbitos operativos o de gestión que en las decisiones estratégicas que implican una revisión profunda del modelo de negocio.
Frente a quienes todavía dudan de si este es el momento de actuar, Alli ha recordado que "el tiempo de espera ya ha pasado". No solo por la regulación legal, que avanza con firmeza desde Bruselas, sino porque la ciudadanía europea "exige a las empresas algo más que el criterio económico; también exige propósito".
Ha mencionado dos cuestiones más que presionan a las empresas a ponerse las pilas cuanto antes. Primero, el acceso a la financiación, ya que las entidades crediticias ya penalizan a aquellas compañías que no aportan indicadores creíbles del impacto social y ambiental de su actividad.
Segundo, el 72,5% de la fuerza laboral en 2030 será de la generación Z, mucho más concienciada en lo que se refiere a sostenibilidad y que elegirá trabajar en aquellas compañías más responsables en un mercado laboral con creciente escasez de mano de obra.
Te puede interesar

El acto de presentación ha estado conducido por Belén Galindo, que ha agradecido la colaboración de Sifu y de Laboral Kutxa antes de dar paso a Íñigo Alli. Han asistido al acto, en el restaurante Europa de Pamplona, 50 directivos y empresarios de un amplio grupo de empresas navarrras: entre ellos, el presidente del consejo del grupo La Información, Alfonso Bañón; el director general de grupo, José Manuel Erro; el presidente de la Cámara Navarra, Javier Taberna; el secretario de la CEN, Carlos Fernández Valdivielso; Ana Ursúa, directora general de la AIN; Héctor Barbarin, director del CNTA; o las empresarias Yolanda Torres (MTorres) o María José Ballarín (Obenasa).