Íñigo Alli, director general de Benco Sostenibilidad: "La sostenibilidad empieza por la cuenta de resultados"
El 30,5% de las empresas admite que solo integra criterios no económicos cuando no comprometen los resultados a corto plazo según el I Informe del Observatorio de la Sostenibilidad y del Humanismo de la sociedad navarra


Publicado el 06/05/2026 a las 05:00
La sostenibilidad no es filantropía ni una campaña de imagen sino, antes que nada, "un modelo de negocio viable". "No existe una disyuntiva permanente entre la rentabilidad y la responsabilidad", ha defendido Iñigo Alli, director general de Benco Sostenibilidad, durante la presentación del I Informe del Observatorio de la Sostenibilidad y el Humanismo de la sociedad navarra, una iniciativa impulsada por la Fundación Diario de Navarra con la colaboración estratégica de Sifu y Laboral Kutxa.
"La sostenibilidad comienza por la cuenta de resultados, por el balance", ha afirmado Alli con contundencia. Eso sí, ha recordado que la economía debe tener la misma importancia en la toma de microdecisiones directivas que la ética, el buen gobierno, el impacto en las personas y la lucha contra la pobreza. Así, no se trataría de elegir entre hacer negocio o hacer el bien, sino de entender que ambas cosas son, en el siglo XXI, la misma cosa.
El informe, elaborado a partir de las respuestas de 159 compañías y entidades navarras de sectores tan distintos como servicios profesionales (39%), industria y construcción (33,9%) y economía social y tercer sector (13,6%), ha confirmado que las empresas navarras ya están concienciadas al respecto, aunque encuentran dificultades para trasladarlo a la práctica.
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Un 54,2% de las organizaciones considera ya la sostenibilidad como un elemento estratégico para la competitividad a medio y largo plazo, y las valoraciones medias sobre su compatibilidad con la rentabilidad económica alcanzan los 4,25 puntos sobre 5. Sin embargo, el 30,5% de los encuestados reconoce que solo integra criterios no económicos cuando no comprometen los resultados a corto plazo. La sostenibilidad, en esos casos, se activa únicamente cuando no cuesta.
Según ha señalado Alli, ello tiene mucho que ver con la falta de una estructura organizativa adecuada. Solo el 35,6% de las empresas y organizaciones navarras ha definido una estrategia con integración real del impacto en la toma de decisiones. Un 27,1% cuenta con una estrategia definida pero con aplicación desigual entre sus distintas áreas. Y el 30,5% restante se mueve aún a través de iniciativas aisladas sin una hoja de ruta común.


Otro tanto se observa en materia de gobernanza. Mientras el 69,5% dispone de informes financieros y el 66,1% de códigos de ética o conducta, los instrumentos específicos de sostenibilidad como los comités de auditoría o ética solo están presentes en el 40,7% de las organizaciones.
Pese a estas flaquezas, el informe ha ofrecido otros datos más alentadores. Así, más del 79% de las organizaciones comulga con la idea de que la sostenibilidad es un reto transversal que les afecta con independencia de su tamaño. Además, un 30,5% asegura que han ido más allá del cumplimiento legal en cuanto a sostenibilidad social.
Las organizaciones navarras también han mostrado especialmente comprometidas con el cuidado de sus plantillas. Por ejemplo, el 79,7% ha adoptado medidas de capacitación y desarrollo del personal y el 78% ha incorporado criterios de igualdad de oportunidades y diversidad, datos que sitúan a Navarra comparativamente "por encima de la media española".