Aceitunas Sarasa presenta concurso de acreedores tras declarar pérdidas por más de 4 millones en 2024
La empresa, que elabora más de 10 millones de kilos de encurtidos, busca inversores para llevar a cabo una reestructuración que garantice la viabilidad de la empresa, con sedes en Cárcar, Andosilla y Badajoz


Actualizado el 09/09/2025 a las 09:56
Aceitunas Sarasa, una empresa con sedes en Andosilla, Cárcar y Badajoz (Almendralejo), se ha visto perjudicada por la complicada situación que atraviesa el sector de las aceitunas en los últimos años. Las bajas cosechas, la inestabilidad del mercado internacional, el aumento de costes y la escasez de mano de obra están suponiendo un problema para muchas empresas. En este contexto, se enmarcan varios concursos de acreedores de empresas en toda España. En Navarra, una firma tan tradicional y arraigada a esta tierra como Aceitunas Sarasa, ha presentado concurso mientras busca inversores que apuesten por ella y avalen la continuidad de la empresa. La empresa ha pasado de generar unos pequeños beneficios de 1.000 euros en 2023 a declarar unas pérdidas por encima de los cuatro millones. Eso, a pesar de que vendió más el año pasado. Su cifra de ventas creció por encima del 20% y alcanzó 27,8 millones.
BÚSQUEDA DE SOCIOS
La empresa, dedicada a la elaboración de encurtidos y con una plantilla de cerca de un centenar de personas, ha solicitado el concurso voluntario ante los juzgados de lo mercantil de Navarra. Y, según fuentes de la dirección, el objetivo del concurso es impulsar una reestructuración destinada a salvaguardar su viabilidad futura. "Esta decisión se ha tomado tras un periodo de rápido crecimiento que ha generado tensiones de caja. El principal objetivo ahora es mantener la actividad y los puestos de trabajo mientras se sanean las finanzas", han declarado a Alimarket desde la dirección. En concreto, Sarasa achaca lo ocurrido a la alta inflación de materia primas y costes energéticos por la revalorización de la aceituna cruda, vinagres, sal y otros componentes esenciales en esta industria. Además, en el informe de gestión se menciona las dificultades para trasladar esos incrementos al precio final debido a la elevada competencia del mercado.
Pese al revés en la cuenta de resultados, la dirección se muestra optimista en cuanto a la búsqueda de socios o inversores interesados en un proyecto que ha demostrado la calidad de sus productos en el mercado.
INVERSIÓN DE 1,5 MILLONES EN UNA NUEVA FÁBRICA EN 2017
La última gran inversión anunciada por la empresa fue en 2017, cuando adquirió 38.000 metros cuadrados en el polígono El Mallatón, de Cárcar. Ese año, la firma tenía prevista invertir 1,5 millones de euros en la compra de los terrenos, en su urbanización y en la edificación de una nueva planta de producción de unos 5.000 metros cuadrados. Entonces, desde la dirección se explicó que el objetivo de la empresa era alcanzar, en un periodo de dos o tres años, una inversión de unos 6 millones de euros. Tal desembolso se preveía para trasladar toda la producción (unos 10 millones de kilos de aceitunas y encurtidos, desde Andosilla a la nueva factoría de Cárcar. Con esa inversión se prevía duplicar la plantilla, entonces en unas 90 personas. Aquel año, en 2017 Sarasa estimaba facturar 21 millones y su mercado era un 70% mercado nacional y un 30% exportaciones.