Agroalimentación
La campaña de espárrago se ahoga: "Este año nadie se queja del precio porque saben que hay poco por la lluvia"
Los agricultores no recuerdan un año tan corto en kilos por el exceso de agua, que ha provocado que en algunos campos ni se recoja el fruto. Las conserveras van a transformar menos fruto del planificado


Actualizado el 19/05/2025 a las 23:41
No hay precedentes de una cosecha tan pasada por agua. Al menos, productores de espárragos con tres décadas de experiencia no recuerdan una campaña similar. El agua, sinónimo de fertilidad, se ha convertido en una pesadilla. Campos casi anegados, donde ha sido necesario utilizar motobombas para drenar el exceso de agua acumulada. La lluvia no está dando prácticamente tregua, especialmente en fincas situadas al norte de la principal zona productora, Tierra Estella.
“Está siendo una campaña nefasta en kilos. La producción se está recortando. Llueve y, además, las temperaturas no son elevadas. El espárrago necesita calor en la tierra y en el ambiente. Estas condicionen provocan que salgan menos kilos”, comenta el agricultor de Mendilibar y presidente de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Espárrago de Navarra, Marcelino Etayo Andueza.
El grado de afección varía. El veterano esparraguero explica que la campaña ya comenzó con un retraso importante en el calendario. Comparado con años anteriores, el inicio de la recogida de espárrago tardó unos veinte días más con respecto a las fechas habituales. No fue hasta mediados de abril cuando el espárrago ya estaba presente en la mayoría de comercios.


Muchos productores no pudieron arrancar la campaña a tiempo. Los campos estaban tan encharcados que era imposible entrar. No se pudo preparar bien la tierra ni colocar el plástico en las esparragueras. De hecho, algunos agricultores, a la vista de la situación a mediados de abril, decidieron no poner el plástico “porque para recoger espárrago solo el mes de mayo no era rentable”.
En Navarra, según lo últimos datos, la superficie de espárrago ronda las 1.400 hectáreas, con una producción certificada de unos 3,4 millones de kilos. En este momento, el sector da por hecho una merma de al menos un 30% de los kilos, a falta de ver cómo termina el mes de mayo y principios de junio.
“Hay campos en los que, en este momento, se deberían estar recogiendo ahora entre 120 y hasta 200 kilos por hectárea. E n cambio, se están cogiendo la mitad o menos”, detalla Etayo. Al productor le preocupa el estado sanitario de las esparragueras de cara a la próxima campaña.
Nieves Moreno: " llevo 40 años vendiendo y no recuerdo un año tan malo"
En la puerta del comercio de Nieves Moreno Soto, en Lerín, los clientes hacían cola el pasado domingo para comprar espárrago. La mayoría de localidades vecinas, pero también personas del País Vasco que, año tras año, le realizan encargos del otrora llamado oro blanco.
Desde hace cuatro décadas, Nieves se dedica a vender espárragos cultivados por agricultores de la zona. Conoce bien el producto y a quienes lo trabajan. Su puesto es ya un clásico en la temporada. ¿Cómo está siendo la campaña? Muy muy mala. Empezó muy tarde. A mediados de abril cuando yo siempre he tenido espárrago en mi tienda para el 19 de marzo, festividad de San José. Este año es el primero que recuerdo que no ha habido para esa fecha ni un manojo. Y, a estas alturas, queda ya poco tiempo para que termine. Ha hecho frío y sale poco espárrago. Algunos productores ni han puesto el plástico encima de los caballones porque no podían entrar al campo de lo empapado de agua que estaba. Poner plástico para coger espárrago un mes no le sale rentable”, comenta.
La comerciante vende en este momento el espárrago de mayor grosor, el de primera, a 4,25 euros el kilo. Y los de segunda, a 2,50 euros. Nieves explica que la escasez de producto ha provocado que el precio esté más elevado de lo habitual en estas fechas. “El gordo lo he vendido otros años en mayo a 3,50 euros el kilo, pero este año son 75 céntimos más porque hay poco. Este año no protesta nadie del precio porque saben que hay poco, que escasea”, comenta. La lerinesa añade que ella se queda “el mismo margen de toda la vida”. “Este año hay que venderlo un poco más caro para que al productor le salgan las cuentas porque yo no recuerdo una campaña devastada por la lluvia como esta”.
Las conserveras van a elaborar menos fruto del planificado
Una campaña más corta en kilos y con un inicio más tardío tiene su reflejo en las conserveras. A estas alturas dan por hecho que van a transformar menos cantidad del espárrago del que tenían planificado. En general, van a dedicar a la campaña unos quince días menos. “Estaremos más justos para atender la demanda de los clientes, aunque siempre tenemos algo de stock de años pasados. La campaña del año pasado no fue especialmente buena en cuanto al grosor y esta se ha recuperado el tamaño pero hay menos kilos”, apuntan fuentes del sector conservero. “Estimamos que habrá un 20 o 30% menos de espárrago este año, pero todavía está por ver cómo acaba el mes de mayo. A ver si el tiempo nos da un respiro en los próximos días”.
Los conserveros reclaman que se favorezca el acceso a la vivienda de alquiler a los temporeros que vienen tradicionalmente desde Jaén (alrededor de un millar). “Hay temporeros que vienen con toda la familia. Cada vez es más complicado. Este año han fallado algunos temporeros. No han venido porque no les era rentable porque salían pocos”.
2,60
euros /kilo Es el precio que, aproximadamente, están pagando las conserveras por el espárrago de mayor calibre.