Empleo
El sector de la construcción en Navarra busca nuevos perfiles profesionales
Definir nuevos perfiles profesionales y economía circular, entre los retos. 41 empresas de toda la cadena de valor del sector se agrupan ya en el clúster que este miércoles presentó su plan de trabajo hasta 2025 con 28 líneas de actuación


Actualizado el 04/05/2023 a las 16:16
El sector navarro de la construcción, que agrupa a más de 2.200 empresas y factura 4.370 millones de euros, afronta ya su propio proceso de transformación. Un camino sin retorno ante la acuciante falta de mano de obra, la necesidad de ganar competitividad, dar respuesta a desafíos como la sostenibilidad o la innovación colaborativa y adoptar soluciones constructivas industrializadas más atractivas tanto para los promotores como para los usuarios. De la mano de 41 empresas de toda la cadena de valor del sector y responsables del 26% de la facturación total (2.930 empleos y 1.352 millones de facturación -1.144 de empresas navarras), el clúster de la industrialización de la construcción en Navarra presentó este miércoles en el salón de actos de la Confederación Empresarial Navarra su plan de trabajo hasta 2025 para iniciar y liderar desde la comunidad la transformación del sector.
En la presentación, a la que asistieron más de un centenar de profesionales de 90 entidades diferentes, tomaron la palabra, entre otros, Íñigo Eugui Martínez de Azagra, Luis Ilundáin e Iñigo Porres, presidente, vicepresidente y gerente del clúster, respectivamente, Alberto Bayona, gerente de Nasuvinsa y Luis Goñi, director de estrategia de Sodena.
Entre los retos más inmediatos que se identifican en el trabajo está la definición de nuevos perfiles profesionales y la coordinación entre los diferentes centros formativos, desde la Fundación Laboral de la Construcción, al propio Servicio Navarro de Empleo, para diseñar cursos en áreas específicas como la sostenibilidad y la industrialización. También, la elaboración de un análisis de retos y oportunidades de la economía circular en construcción y buenas prácticas en la valorización de residuos, además del mapeo internacional de tecnologías y técnicas avanzadas y dejando claro en todo momento que el cambio de modelo constructivo al que se enfrenta el sector abre un amplio abanico de oportunidades y exige un cambio de enfoque en la relación promotor-constructor. “La presentación de este plan es un gran paso que nace de la unión y la colaboración de empresas ilusionadas”, remarcó el presidente del Clúster, Íñigo Eugui Martínez de Azagra. Desde fabricantes a proyectistas, ingenieros y constructores, pasando por promotores y estudios de arquitectura han aportado su punto de vista.
Como recordaron los responsables de la consultora Cluster Development que han dirigido la elaboración del plan, “el negocio de la construcción está cambiando en todo el mundo y tenemos que adaptarnos”. Los cambios, detallaron, vienen de la regulación (transformación energética, descarbonización...) pero también del usuario “que demanda viviendas más eficientes” y los propios promotores que aplican criterios de sostenibilidad y traccionan la cadena hacia atrás. El documento incluye un calendario orientativo de actuaciones y hasta 28 líneas de trabajo de las siete áreas identificadas a las que se suma una octava transversal de comunicación y visibilidad del propio trabajo del clúster que en un principio se financiará con las cuotas de los socios y ayudas públicas y a futuro espera obtener ingresos de los servicios que preste. En una primera fase, como explicó el gerente del clúster, se priorizarán doce líneas que cuentan con un calendario temporal orientativo que arranca este mismo trimestre y se extiende a 2025 (segundo trimestre). “No vamos a inventar la rueda. Nos hemos fijado en lo útil para replicarlo”, concluyó Porres.
ALGUNAS LÍNEAS DE TRABAJO
Cálculo de la huella de carbono. De cada empresa y del activo (proceso constructivo y vida útil)
Economía circular. Análisis de retos y oportunidades y buenas prácticas en la valorización de residuos.
Análisis internacional de tecnologías y técnicas constructivas avanzadas.
Costes. Desarrollo de una herramienta para comparar los del sistema industrializado con los del tradicional.
I+D colaborativa y BIM. Acompañamiento para su implantación integral en todas las fases del proceso productivo.
Rehabilitación. Coordinación cadena de valor e interacción con los administradores de fincas.


Una "fábrica de casas" para atraer talento
Si en algo coinciden los responsables de las empresas que han participado en los grupos de trabajo que han debatido estos meses sobre los retos a los que se enfrenta la construcción es que el cambio de modelo constructivo abre un amplio abanico de oportunidades. Este miércoles, cuando tocaba exponer las conclusiones, hablaron de “abrir puertas” y “tender puentes”. De un lenguaje común para generar “colaboración” y “complicidad” en la cadena de valor. De alianzas estratégicas. Pero, también, de la necesidad de hacer pedagogía cuando se alude a la acuciante falta de personal en un sector que necesita nuevos perfiles de digitalización, industrialización y construcción. En definitiva, talento que, como resumió Íñigo Porres, es más que formación. “Para atraerlo hay que hablar de la construcción como una fábrica de casas”, abundó.
Durante la jornada también se pasaron revista a algunas de las barreras de las empresas a la hora de abordar el cambio. “Se echa de menos tener una herramienta para conocer comparativas de costes entre la construcción tradicional y la industrializada”, señaló Aitziber Morrás, de Abaigar. “Hay una metodología para calcular la huella de carbono pero falta homogeneidad”, completó Javier Antúnez, gerente de Perfinasa. Javier Contín, de Obras Especiales, señaló que aunque el diseño a partir de BIM y su esencia ya está difundida hay que crear entornos colaborativos. “Estamos muchos actores y cada uno tiene sus intereses; es difícil llegar si no tenemos un lenguaje común. La implementación BIM puede llegar a ser formación transversal”, concluyó.