Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

ENTREVISTA
Nueva economía

"Las criptomonedas han despertado una tecnología que puede mejorar el sistema financiero"

El catedrático de Economía de la Universidad de Navarra, Antonio Moreno, y Lluís Aragonés, adscrito a Desarrollo de Negocio en la Facultad de Económicas del mismo centro, desgranan en esta entrevista algunas claves para entender el fenómeno 

Ampliar Lluís Aragonés y Antonio Moreno, en el exterior del Edificio Amigos.
Lluís Aragonés y Antonio Moreno, en el exterior del Edificio Amigos.
Publicado el 17/01/2022 a las 06:00
El catedrático de Economía de la Universidad de Navarra, Antonio Moreno, lleva años trabajando en temas de política monetaria, y Lluís Aragonés, adscrito a Desarrollo de Negocio en la Facultad de Económicas del mismo centro, acaba de iniciar un doctorado en la Universidad de Zurich sobre la aplicación del blockchain a los sistemas de pago. En esta entrevista desgranan algunas claves para entender el fenómeno de las criptomonedas y a dónde nos conduce la tecnología que tienen detrás
¿Cómo afronta el mundo académico el fenómeno de las criptomonedas?
Antonio Moreno: Se habla de criptomonedas como si fueran una moneda cuando lo que uno entiende por moneda es un elemento transaccional con el que puedes comprar cosas. Hemos entendido siempre que las monedas las emitían los Bancos Centrales, es decir, los Gobiernos. De ahí que, conceptualmente, las criptomonedas sean algo rompedor porque hablamos de monedas emitidas por entidades privadas. Es la primera cuestión que llama la atención. Aunque han pasado 12 años desde la emisión del primer bitcoin, a día de hoy ni ésta ni ninguna de las criptomonedas que ha ido saliendo están funcionando como monedas transaccionales (de compra y venta) sino como activos en los que los inversores están invirtiendo.
Lluís Aragonés: Para entender el fenómeno de las criptomonedas es interesante hablar de contexto histórico postcrisis y de desacuerdo con el funcionamiento del sistema financiero (muy centralizado y con unas políticas monetarias opinables) en el que nace bitcoin, que es el origen de las criptomonedas y de la tecnología blockchain: una intersección de criptografía, redes P2P (o entre iguales) y economía. Lo que buscan es diseñar un sistema de efectivo electrónico para alumbrar un sistema financiero monetario de nueva orden, que no funcione por instituciones públicas sino por un orden privado. Aunque el diseño de bitcoin y del resto nació con la idea de ser un medio de pago, la volatilidad de estos sistemas lo impide. En 2014, en busca de un sistema más estable, nacieron las ‘stablecoin’ con la intención de crear bajo esta tecnología blockchain un sistema estable con el que uno sí pueda transaccionar. Son monedas que funcionan vinculadas a un activo fiduciario como puede ser el euro o el dólar. Al tener muchas reservas, si hay fluctuaciones en la moneda en cuestión utilizan sus reservas para estabilizarla. Un año después, en 2015, surge Ethereum y con ella los contratos inteligentes. En el fondo la criptodivisas nacen como medios de financiación. Son formas de levantar capital para un desarrollo determinado pero ninguna ha cumplido la propiedad como medio de pago. Los que pagan con sus criptomonedas siempre lo hacen a conversión en tiempo real al mercado spot. Es decir, en función de cómo capitaliza la criptomoneda en ese momento. 
El Salvador, aunque mantiene el dólar, ha sido el primer país en adoptar el bitcoin. como moneda oficial.
A. M.: Querían ser pioneros y convertir al país en un hub de bitcoins pero de cara al ciudadano fue un tremendo error. La volatilidad de las criptomonedas hace que no sean buenas como medio de cambio. Es la pescadilla que se muerde la cola porque si no es un medio de cambio no es buena moneda.
¿Podrían más países seguir el ejemplo de El Salvador?
A. M.: En el mundo hay más de 190 países y algunos como Ecuador ya han adoptado una moneda que no es la suya, el dólar, porque sus experiencias con sus propias monedas no han sido buenas. Se podría pensar que en países que tienen una muy mala política monetaria, quizá alguna de estas criptomonedas o 'stablecoins' bien gestionada podría ser mejor que las monedas oficiales mal gestionadas. Las criptomonedas, a parte del valor que tienen por la tecnología que está detrás, pueden ser una oportunidad para países emergentes con malas políticas monetarias. Potencialmente podrían ser buenas para la sociedad.
Si la falta de respaldo legal y la volatilidad juegan en contra de las criptomonedas y los Gobiernos no las quieren ni ver, ¿qué salida hay?
A. M.: Los Gobiernos las ven como un competidor. No quieren despojarse del poder que tienen. Este año parece que va a salir más legislación.
Ll. A. : Aún no pagamos directamente (sin tener que convertirlo en el momento) en criptomonedas aunque creo que llegaremos a eso. Los bancos centrales se están dando cuenta de que esto, como tecnología, trae beneficios al sistema monetario internacional. Trae muchas eficiencias en tema de pagos, custodia, privacidad… Y de ahí que los gobiernos estén apostando por el diseño de las CBDC (en español, Moneda Digital de Banco Central). Serían monedas digitales pero oficiales
¿Significa eso que el sistema financiero, tal y como lo entendemos, va a cambiar?
A. M.: Las criptomonedas nos van a obligar a introducir cambios.
Ll. A.: Sí, digamos que es un cambio de infraestructura. En un momento dado dejamos el fax y pasamos al email porque opera mejor. El orden mundial del sistema monetario se ha basado en una tecnología que se ha quedado obsoleta y el mundo necesita moverse a una infraestructura que lo mejore y haga más eficiente.
¿Y en qué lugar deja esa evolución a las criptomonedas?
 Ll. A.: Las criptomonedas están en el origen de la tecnología. Los dos sistemas pueden convivir y lo van hacer pero quedándose la criptomoneda como un medio de inversión. Aunque hay avances, queda mucho para que esta tecnología permita de una manera descentralizada ser un medio de pago.
Pero esta tecnología, ¿no interfiere con los objetivos de los Bancos Centrales?
Ll. A.: Sin duda. Hay que partir de que las criptomonedas son dinero creado fuera del control del sistema monetario internacional. Cuando se compran, el dinero fiduciario que has pasado ahí ya está fuera del sistema actual. Además, las blockchain funcionan con incentivos por contribuir a esa red y es dinero creado de la nada.
A.M.: Después del covid los Bancos Centrales han querido influir poniendo más dinero para que ese dinero llegara a las familias y empresas. Si al gobierno le quitas ese poder se puede romper la estabilidad del sistema monetario pero también mejorarla. No se sabe.
El FMI reconocía esta semana que las criptomonedas tienen una posibilidad real de desestabilizar los mercados.
A. M.:  Lo que ha venido a decir el FMI es que las criptomonedas están muy correlacionadas con las acciones.
Ll. A.: Vamos a ver qué sucede ahora con la subida progresiva de tipos. Va a ser un año de mucha incertidumbre en los mercados y veremos si las criptomonedas están o no muy correlacionadas con las acciones.
¿Podría estallar una nueva burbuja?
A. M.: El tema de la burbuja es muy importante. Si una piensa en las crisis económicas que hemos vivido muchas de ellas vienen de burbujas: la de 2001, la de 2008… Si de repente ahora añades un activo que son las criptomendas que como no sirven todavía como medios de pago son sobre todo medios de inversión financiera en los que la gente está invirtiendo, si eso cae puede haber muchos perjudicados y hasta una crisis financiera. Por eso hay una cierta preocupación.
¿Hay riqueza real detrás de las criptomonedas?
Ll. A.: Hay dinero invertido. Riqueza sí, pero de unos pocos. Menos de unos 3% de la población tiene dinero depositado ahí. Sin embargo, no han logrado el fin primario de ser un medio de pago. Ya hay mecanismos que lo permitirían pero requieren de un respaldo legal. Hay países como Corea del Sur que han adoptado esta tecnología como medios de pago pero es aún muy nicho. En África, donde las monedas fiduciarias no están bien gestionadas, una criptomoneda puede ser una alternativa mejor pero en el mundo desarrollado no compiten aún con la estabilidad del sistema.
¿Acelerarán las criptomonedas el final del dinero en efectivo?
A. M.: Es una realidad que el efectivo se usa menos, pero no creo que vaya a desaparecer. Al menos, no en los próximos 10 o 15 años.
Ll. A.: Creo es que más un tema generacional. En mi opinión se debería converger hacia su desaparición porque deja un rastro de actividad ilícita en el sistema, pero la privacidad también es importante. En el mundo blockchain hay avances en técnicas criptográficas que permiten preservar esa privacidad pero, como todo, es algo en desarrollo. Tampoco creo que el efectivo vaya a desaparecer en dos días. En el mundo en desarrollo el efectivo es la norma y tecnológicamente no hay alternativa para mucha gente.
¿Vamos hacia un sistema descentralizado?
Ll. A.: Yo apuesto por esa descentralización pero preservando la estabilidad del sistema y pudiendo cazar las transacciones ilícitas. Queremos un sistema bueno para el día a día y la tecnología avanza en esa dirección. Va a haber una unión de tecnología blockchain con tecnología de identificación de usuario. Eso técnicamente ya se puede hacer de una manera descentralizada. Vamos a ir hacia un mundo así.
¿Es positivo que exista una alternativa a la moneda oficial?
A. M.: El hecho de que exista esa alternativa hace que la política monetaria de los países con monedas oficiales tengan cierta presión. Es un incentivo. Países con monedas muy malas pueden optar por adoptar criptomendas.
¿Qué le dirían a alguien que esté pensando invertir en alguna criptomoneda?
Ll. A.: Es una apuesta como cualquier otro mercado financiero. En unos casos apuestas por una acción del Ibex y aquí por un desarrollo tecnológico. Deben tener claro que estos mercados funcionan con criterios distintos. En una acción, la oferta de acciones es estática a no ser que haya una ampliación de capital, pero en las criptomoendas su oferta es determinísticamente creciente. Es algo que varía en términos de valoración financiera.
A. M.: Es una apuesta, es cierto, pero lo que hay detrás de las criptomonedas no es lo mismo que hay detrás de una acción. Detrás de una acción tienes una empresa, detrás de la criptomoneda ¿qué hay? Es una infraestructura que puede abarcar desarrollos en la economía real que aún no se están viendo. Sería una apuesta por una clase de activo financiero de naturaleza distinta al de una acción, pero sujeto a la oferta y la demanda en función de las características específicas.
¿Y ustedes? ¿Apostarían?
Ll. A.: Hay que investigar mucho. No quiero dar consejos de inversión, pero creo que es una tecnología que viene para quedarse muchos años y para rehacer muchas cosas de nuestro sistema actual. Tiene un interés en cuanto a apuesta y en cuanto a inversión.
A. M.: Recomendaría prudencia e investigación sabiendo que muchas de ellas son volátiles. Hay mucha mentira. Desde el punto de vista económico y social hay gente que me dice que qué necesidad teníamos de criptomendas si la nuestra funciona bien. Yo les respondo que funciona bien hasta cierto punto. ¿Cuánto cuesta hacer una transacción ? Estas tecnologías las permiten hacer de forma inmediata. Queremos sistemas financieros que se adapten a las necesidades de los ciudadanos.
¿Y puede mejorar el sistema con esta tecnología?
Ll. A.: Sin duda alguna. No olvidemos que hay mucha gente excluida de la economía global porque no está en una infraestructura que les permite entrar. No tener una cuenta corriente ya les aleja de un sistema de intercambio global. La puede hacer más eficiente en cuanto a costes, tiempo e interoperabilidad. Es interesante no solo pensar en cómo estoy yo sino cómo podemos estar todos mejor. Vivimos en un mundo global.
Visto así, tenemos mucho que agradecer a las criptodivisas.
A. M.: Le agradecemos los desarrollos y el potencial.
Ll. A.: Lo interesante no es solo diseñar tecnologías que mejoran sino una transición para ver cómo pasamos de un sistema así a otro. Las instituciones son importantes y esta tecnología las va a permitir ser más eficientes. No tienen por qué quedarse tal y como están pero el desarrollo institucional es el desarrollo económico y de crecimiento de un país. Es lo que da confianza a un sistema y tienen una importancia social. El cómo se distribuye el poder en una institución puede ser eficientado gracias a tecnologías como esta. Muchos gente se pregunta hoy qué pasa con la distribución de fondos europeos. Hay mucho interés político detrás y en un entorno como el que estamos es lógico que el ciudadano se sorprenda de qué están haciendo.
¿Se atreven con un pronóstico para el próximo lustro?
A. M.: Van a salir leyes en torno a estas monedas, los gobiernos van a sacar sus monedas digitales con esta tecnología y la interoperabilidad va a ser un tema central. Las criptodivisas se quedarán como activo de inversión y algunos países emergentes quizá funcionen con alguna de ellas, pero es más un deseo
Ll. A.: El desarrollo que se abre con esta tecnología no tiene límites. Van a ser años de colaboración. Los entornos, la economía y la regulación son tres pilares que van a tener que entenderse. El regulador va a tener que ser el sello de garantía de que todo esto tiene un sentido y se necesita. El sistema financiero puede mejorar con esta tecnología. Si recibe un respaldo regulatorio lo veremos más. Espero ver un rediseño de muchas instituciones públicas. Vemos que el mundo avanza pero los gobiernos se quedan atrás. Aún votamos en papel y tiene un punto de fallo muy grande. Va a ser necesario que esto avance.
volver arriba

Activar Notificaciones

Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE