Feria Edifica
Las ayudas priman rehabilitaciones básicas para evitar la burocracia
El Gobierno foral avisa del riesgo de no cumplir los plazos y perder los fondos económicos


Publicado el 02/09/2021 a las 06:00
La Administración foral está preocupada por no poder tramitar y ejecutar dentro de los plazos fijados los fondos que llegarán de Europa destinados a la rehabilitación de viviendas para hacerlas energéticamente más eficaces por lo que apostará por las intervenciones básicas frente a los proyectos top más arriesgados. En caso de no poder gestionarlos y tramitarlos estos fondos en plazo, no se adjudicaría a Navarra la cantidad no ejecutada en próximas anualidades similares. El director general de Vivienda de Navarra, Eneko Larrarte, manifestó el miércoles durante una de las mesas de expertos de la feria de construcción sostenible Edifica 21, que arrancó el miércoles en la Ciudadela, “la angustia que tenemos como administración de ser eficaces a la hora de invertir los fondos europeos para que en ningún caso haya una devolución de los mismos. Sería un fracaso como también lo sería no conseguir cierto cambio de paradigma. Desde lo terrenal, tenemos que ser muy conscientes de a qué nos enfrentamos”.
Larrarte quiso refrenar así la euforia de algunos ponentes que solicitaban al Ejecutivo foral que con los fondos deberían “ser ambiciosos”, le instaban a “aprovechar esta oportunidad única” y “a no quedarse cortos haciendo sólo la envolvente de los edificios”. Solicitaban que la inyección de fondos debería servir para “cambiar el paradigma” de los procesos de rehabilitación llevados a cabo hasta ahora y apostar por “proyectos top” que transformen de arriba a abajo la eficiencia energética de los edificios.
Larrarte, que afirmó que “hablo con realismo sobre lo que tenemos entre manos”, señaló que si bien el volumen de fondos permitirá “cambiar el paradigma” de la rehabilitación de edificios , es también “un reto a corto y medio plazo, de aquí a tres años”. El director general de Vivienda enumeró los pasos de tramitación de las ayudas. En primer lugar, el Ministerio tiene que publicar este mes de septiembre el Real Decreto que define el reglamento que regula las ayudas y que de momento es sólo un borrador. A continuación, en tres meses, el Gobierno de Navarra debe hacer públicas las convocatorias y entregar inmediatamente las ayudas para que en dieciocho meses o dos años a lo sumo se pueda licitar las obras, que no queden desiertas, ejecutarlas y justificarlas debidamente ante Europa. “Es difícil compaginar un cambio de paradigma con una ejecución eficaz y rápida de los fondos”.
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UN JARRO DE AGUA FRÍA
Esta intervención, calificada de “jarro de agua fría” por otro ponente, fue continuada por Larrarte con el anuncio de que el Gobierno foral apostará mayoritariamente por proyectos básicos de tramitación sencilla que permitan emplear la totalidad de fondos sin riesgo de perderlos por la complejidad y dilación burocrática de su gestión: “Para invertir el volumen de fondos que tenemos es difícil que vayamos a los top. Seguramente que tendremos que hacer un mix de intervenciones en los que elegiremos las intervenciones más básicas”, afirmó. En la misma línea el responsable de vivienda distinguió entre el futuro a corto y largo plazo: “No pretendo que sea un jarro de agua fría pero tenemos muy claro el horizonte y también que hemos de movilizar recursos ya para edificios que necesitan una intervención inmediata y mínima”.
Larrarte ejemplificó estas intervenciones más modestas con la línea señalada por el Ministerio de subvencionar el cambio de ventanas porque hay gente “a la que le entra aire por las ventanas”. El director aventuró que las envolventes térmicas de los edificios serán otros de los grandes objetivos de las ayudas frente a otros proyectos más ambiciosos como las comunidades energéticas que producen su propia energía en los edificios y que incluso la revierten a la red. “Después iremos a un top, que será la punta del iceberg, el mínimo, en los que podremos ser más ambiciosos, pero será una parte pequeña respecto al total del volumen de los fondos”, concluyó.
Por último, el responsable de Vivienda sostuvo que “este es un reto a corto, medio y largo plazo. Hay que aprovechar el impulso del corto para empezar a cambiar algunas dinámicas. Si fuésemos a una estrategia de lo mejor en el corto plazo, no llegaríamos”.