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Opinión

¿Qué hay que hacer en una compañía para que sea sostenible?

Nuevos indicadores no financieros se suman a los financieros ¿Cuáles son estos indicadores?

¿Qué hay que hacer en una compañía para que sea sostenible?
  • Marcos Alberto Fenandes
Publicado el 18/06/2021 a las 08:46
En los últimos años han ido surgiendo nuevas inquietudes sociales, catalizadas sobre todo por la era de la transformación digital. Nuevas inquietudes como la búsqueda de sistemas justos y honestos, la igualdad entre género y razas, el equilibrio entre trabajo, familia y ocio, lucha contra el cambio climático generado por las emisiones de gases de efecto invernadero, una economía circular, entre otros. A todo ello se ha sumado la crisis sanitaria mundial causada por el virus COVID-19, que ha permitido a la sociedad despertar a lo que realmente importa e identificar su propósito.
En el área del cambio climático, los gobiernos y organizaciones, vienen trabajando desde la primera Cumbre del Clima en 1994 en Berlín. Se han hecho importantes avances como por ejemplo el Protocolo de Kioto o el Acuerdo de Paris. Más recientemente, en septiembre de 2015, los líderes mundiales junto con las Naciones Unidas adoptaron un conjunto de objetivos, que no sólo incluían el cambio climático, sino también la educación, la igualdad de la mujer, la defensa del medio ambiente, la eliminación de la pobreza, todo ello con el propósito de asegurar la prosperidad de las naciones. Son conocidos como los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (OSD). Una de las principales conclusiones es que para alcanzar estas metas, todo el mundo tiene que hacer su parte, los gobiernos, el sector privado, la sociedad civil y el ciudadano.
La crisis económica global causada por el virus COVID-19, ha forzado a los gobiernos a preparar propuestas coherentes sobre cómo salir de la crisis. Por ejemplo, la UE ha planteado una recuperación mediante instrumentos que son los fondos NextGenerationEU y la definición de la taxonomía de las finanzas sostenibles, apoyando proyectos sostenibles, promoviendo la transición energética y creando nuevos modelos en sustitución al actual. Cabe destacar en EEUU los incentivos del gobierno Biden para apoyar proyectos hacia una transición económica sostenible.
Por otro lado, el sector privado, también está experimentando su proceso de transformación, convergiendo a la Sostenibilidad. Ahora las inversiones no sólo consideran los aspectos financieros, sino también el impacto que su actividad ocasiona en el medio ambiente y sociedad, entendidos como un todo. Los inversores están pasando por naturales cambios generacionales, una importante transición de la generación baby boomers a la generación milenialls. La generación milenialls ha abandonado el concepto único de generar crecimiento con independencia del impacto que ocasione. Para los inversores y fondos es cada vez es más importante la evaluación del impacto de una compañía, que se define a través de tres elementos: Medio Ambiente, Social y Gobernanza Corporativa, conocido en ingles por la sigla ESG (Environment Social Governance).
Las empresas han entendido que deben abrazar su transición hacia la Sostenibilidad y ocuparse de sus indicadores no financieros de Sostenibilidad tanto como ya lo hacían con su indicadores financieros.
De esta manera, cuando los principales actores que son la sociedad, gobiernos y el sector privado, convergen hacia una necesidad común, aunque llegando por caminos diferentes, se da inicio al importante momento de transformación que nuestra sociedad viene experimentando hacia un mundo no sólo sostenible, sino regenerativo del medio ambiente, con menos pobreza y más igualdad de género y razas.
Cabe resaltar que para que este proceso encuentre su camino seguro es fundamental asegurar la sincronización de todos los elementos de la sociedad, individuos, instituciones, gobiernos, comunidades y dentro de la empresa todos los operadores como fábricas, proveedores, clientes e inversores.
Todos los actores deben ser parte inherente, protagonistas e integrantes del proceso de cambio y trabajar con el mismo plan común.
LAS EMPRESAS SOSTENIBLES
Muchas compañías ya han iniciado su proceso de transición energética, como un importante elemento de la Sostenibilidad. Otras están enfocadas en los aspectos Social y Gobernanza. También cabe mencionar la constante aparición de nuevos fondos cotizados que concentran compañías con una alta puntuación ESG. Esto se debe a que hay estudios que indican que las empresas con mejores valores ESG generan mayores rendimientos. También los indicadores para medir los factores ESG son cada vez más claros permitiendo la elaboración de rankings y comparativas.
Cada vez con más frecuencia la sigla ESG está presente para grandes inversores, bancos y fondos, y también para el pequeño inversor que dentro de su proprio homebroker, puede comparar el impacto ESG de cada compañía a la hora de decidir qué inversión realizar.
Transformar una compañía en Sostenible no se hace de la noche a la mañana. Ello implica un cambio cultural, de procesos y sobre todo de la materialidad, entendiendo esto como la manera en la que se relaciona esta empresa con todo su entorno, gobiernos, sociedad, clientes, proveedores, empleados. Un plan de transición debe integrar y establecer estas conexiones porque una visión aislada ya no funciona.
LA TRANSFORMACIÓN DE LA PRACTICA EMPRESARIAL
El cambio de cultura tiene que iniciarse de arriba hacia abajo. Los consejeros, el presidente y el CEO deben entender e interiorizar el ESG para que sus acciones y decisiones queden alineadas con la Sostenibilidad. Corresponde al comité de dirección poner en práctica y ejecutar de manera coordinada el plan directivo de Sostenibilidad. La figura del ejecutivo de Sostenibilidad, conocido como CSO, en inglés Chief Sustainability Officer, se revela como esencial en este proceso. Este ejecutivo se encargará de velar por la política de Sostenibilidad de la compañía, de sensibilizar al comité ejecutivo y toda la empresa, de asegurar la implantación del plan director de Sostenibilidad, promover la innovación con nuevas soluciones, reportar los indicadores no financieros de Sostenibilidad (a partir de ahora KPIs) y finalmente identificar y reportar los riesgos al comité de dirección.
La dirección de Sostenibilidad se caracteriza por su trabajo esencialmente transversal dentro de la organización. A esta dirección le corresponde alinear distintas disciplinas, que están separadas dentro de la estructura, y proporcionar herramientas, formación, información a todos los equipos y coordinarlos, haciendo entender que aun siendo muy diferentes, todas estas disciplinas trabajan para un objetivo común, que es lograr la Sostenibiliad.
Un plan director de Sostenibilidad, se estructura en 5 fases fundamentales: definición, medición, análisis, mejora y control. Los KPIs empiezan en la fase de medición y deben estar integrados dentro de un único cuadro de mandos y se reportará mensualmente. Ejemplos de KPIs de Sostenibilidad son: emisiones Co2/KWH, reforestación, consumo de agua, mujeres en posición de liderazgo, diversidad de raza, prácticas de gobernanza, ciberseguridad, entre otros. Cada 3-5 años, el plan director de Sostenibilidad debe ser revisado y redefinido siguiendo nuevamente las 5 fases anteriormente mencionadas. Es importante el alineamiento del plan con los 17 ODS, algunos estarán directamente impactados y otros indirectamente, dependiendo de la naturaleza del negocio.
A medida que el plan vaya avanzando, la compañía pasará por sus 3 fases de desarrollo: cumplimiento legal, eficiencia e innovación.
Cada compañía tiene un punto de partida diferente, que puede estar en una fase inicial de cumplimiento legal o avanzada a niveles de eficiencia o innovación. Por ejemplo, compañías que de partida tienen un sistema de gestión ambiental ISO 14001 y el sistema de gestión energética ISO 50001 consolidados, se encontrarían en la fase eficiencia respecto a medio ambiente.
Para que el plan directivo de Sostenibilidad sea capilar a toda la organización, es importante constituir los comités de expertos, que serán responsables de la implantación de las mejoras en las distintas áreas, por ejemplo: comité de carbón neutro, de diversidad, medio-ambiente, de ética, de gobernanza, entre otros. Los líderes deben reportar cada 14 días los avances y los riegos de su comité, también mensualmente los KPIs a la dirección de Sostenibilidad. Se espera que los equipos establezcan un alto compromiso con el programa, ya que la Sostenibilidad es un asunto deseado por todos. La clave de la transformación está en el continuo coaching y apoyo por parte de la dirección de Sostenibilidad, además de mantener el enfoque en la ejecución a través de la revisión bimensual.
Los equipos deben ser multidisciplinares, enfocados en promover el networking y deben ser entendidos como células de innovación para cada temática.
El CSO a su vez, reporta al comité ejecutivo el avance del plan de Sostenibilidad e informa de las acciones, riesgos y KPIs, toma decisiones conjuntas alineadas con la estrategia del negocio, por ello es muy importante, por ejemplo, que el CSO esté presente en los comités de inversiones para asegurar que el impacto ESG en el CAPEX (capital expenditure) de la compañía esté contemplado y ajustado con el plan de Sostenibilidad.
Establecer conexiones con todas las partes, asegurando la materialidad es fundamental para el éxito del plan. El CSO, en este proceso, asume el papel de embajador a fin de facilitar el trabajo de los comités de expertos con las partes implicadas.
Respecto a la disciplina de medio ambiente, es importante remarcar su naturaleza técnica, sobre todo en el sector industrial, donde se hace necesaria la competencia a nivel técnico para profundizar en el entendimiento de los procesos, discutir con todas las partes involucradas de la cadena de suministro desde proveedores hasta el cliente, gobiernos y sociedad, además de conocer las herramientas de evaluación de riesgos, por ejemplo el AMFE (análisis modal de fallos y efectos). Por otro lado cabe mencionar la importancia del área de I+D donde se debe implementar los requisitos de ESG en su proceso de diseño y desarrollo, no solo se enfocará en la robustez y calidad de sus productos y procesos, sino que también se considerará el impacto para las personas y medio ambiente de los productos puestos en el mercado y de los procesos productivos.
Con una buena ejecución, trabajo y tesón, no hay duda de que las compañías, con independencia de su tamaño o sector, avanzarán hacia la Sostenibilidad, logrando con ello regenerar el medio ambiente, crear entornos de trabajo con igualdad, positivos y felices, contribuir con la erradicación de la pobreza y la mejora de la educación, estando seguros de que así se dejará un mundo mejor para las siguientes generaciones.
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