Activar Notificaciones

×

Su navegador tiene las notificaciones bloqueadas. Para obtener mas informacion sobre como desbloquear las notificaciones pulse sobre el enlace de mas abajo.

Como desbloquear las notificaciones.

Presidente de Congelados de Navarra

Benito Jiménez: “La solución pasa por los test masivos y el seguimiento tecnológico a la población”

La semana en la que se anunció el estado de alarma la demanda de verdura congelada se dobló. Ahora mantiene un crecimiento del 35%. Al frente de Congelados de Navarra, con 900 empleos (600 en Navarra), está Benito Jiménez

foto de Benito Jiménez, en una imagen de archivo.
Benito Jiménez, en una imagen de archivo.
Actualizada 21/05/2020 a las 16:58

Dirige una empresa con 900 trabajadores, de los que 600 están en Navarra (en Fustiñana y Arguedas), dedicada a producir verduras congeladas, con una producción de 220.000 toneladas al año. Benito Jiménez Cambra (1965, Tudela), ingeniero agrónomo, puso en marcha Congelados de Navarra en 1998, después de trabajar varios años en otras empresas del sector. La compañía, de la que es presidente y director general, como otras del sector agroalimentario, no solo no ha tenido que parar por dedicarse a una actividad esencial, sino que ha tenido que responder a un aumento de demanda y a un cambio de negocio: mientras que los clientes del llamado ‘food service’ (horeca, restauración, colectividades, cafeterías, bares, hoteles, residencias…) han parado en seco, los del ‘retail’ (tiendas con producto destinado al hogar) ha crecido.

 

Su experiencia y su conocimiento del sector, su visión internacional (además de tener planta en Alemania y filiales comerciales en EEUU, Cuba e Inglaterra, exporta el 65%) le confieren autoridad cuando, al ser preguntado, lanza sus mensajes claros y concretos sobre las medidas que habría que tomar en esta situación. Porque, lo confiesa al otro lado del teléfono, sin exaltarse pero con rotundidad: “Me aterra la crisis económica que viene”. Y eso que no habla de su sector porque, como dice, “comer, vamos a seguir comiendo todos en uno u otro sitio”.


La presidenta de Navarra, María Chivite, ha constituido un grupo asesor. Si a usted le pidieran consejo, dígame, ¿qué hay que hacer para afrontar la actual situación provocada por el coronavirus cuando ya hemos pasado a la llamada fase 1?
Yo creo que aquí hay un tema clave que no se está haciendo. Me refiero a los test masivos y al seguimiento tecnológico de la población. Con la desescalada se intenta recuperar la actividad económica, después de que con el confinamiento hemos bajado la incidencia de la enfermedad. Pero esta sigue ahí y para controlarla hay que medir. Y para medir hay que hacer test. Es fundamental para saber quién está enfermo y que no pueda contagiar a otros. Los test masivos a la población son la única solución hasta que salga una vacuna o medicación. Pero para eso habrá que esperar, tenemos muchos meses por delante y, mientras, nos podemos cargar la economía de un país, de una sociedad, del mundo. La solución pasa por los test masivos, incluso, regularmente. Porque hay personas asintomáticas.


¿Y por qué no se hace?
¡Ah! Eso yo no lo sé. Nosotros, a todos lo que se van incorporando al trabajo les hacemos el test. Los que están en la empresa sabemos que están bien y lo que queremos es que no entre gente que esté infectada. Hacemos PCR y serológicos.


¿Hacen por su cuenta?
Claro. Es importante también porque genera confianza en el entorno laboral. Así se puede trabajar sabiendo que a los que están al lado se les ha hecho el test y, en principio, están sanos.


También ha señalado el seguimiento tecnológico.

Sí, me refiero al control de movilidad de las personas, sobre todo de los infectados. No entiendo que en estos meses no hayamos sido capaces de desarrollar en España una aplicación móvil que permita controlar la movilidad de las personas y saber con quién han estado en contacto los infectados. Me parece básico el test y el control de movilidad, no queda otra. Yo estoy realmente asustado con la crisis que se viene encima.


La económica, supongo.
Sí. Me tiene aterrado, no sé cómo vamos a poder afrontar una situación con tanta gente en el paro, con todos los negocios que van a caer...


INCENTIVAR EL TRABAJO

¿Y? ¿Alguna otra propuesta?
Además de los test, creo que hay que dar más incentivos para que la gente trabaje. No puede ser que en el campo podamos llegar a tener dificultades para recoger productos, mientras aumentan las cifras de parados. Hay que incentivar que los desempleados vayan a trabajar donde hay necesidad para evitar esa paradójica situación. A la gente que lo necesita hay que ayudarle, me parece bien. Pero habrá que incentivar que la gente salga del paro. Esta crisis económica va a ser más importante que la de 2008, la gente va a gastar menos y eso va a repercutir en la actividad económica. Tenemos una gran dependencia en Navarra del automóvil y ¿qué ocurre si se reduce la demanda y su fabricación? Me aterra pensar en la situación.


Igual es que no hay que comprar tantos coches o lo que sea.
Ya, ya… Pero así está montada hoy la sociedad. Y todo el engranaje económico funciona así, como una rueda. Y si se para en un sitio… Ya veremos qué pasa con el turismo en España, con los hoteles, taxis, con las personas que trabajan en los aeropuertos… No hablo de mi sector, porque comer… La gente va a seguir comiendo, si no es aquí en otro lugar... Pero todo lo demás…


En Congelados de Navarra, con 900 trabajadores y una actividad esencial, ¿cómo se afrontó el inicio de esta crisis?
Desde el principio vimos el problema con anticipación y actuamos con rapidez. Supimos reaccionar con tiempo. Lo primero que hicimos fue centrarnos en la seguridad de los trabajadores, profundizando los protocolos y mandamos a las personas que podían teletrabajar a casa. Nos aprovisionamos bien de EPIs (mascarillas, guantes, geles…) y no hemos tenido ninguna escasez. Suministrábamos de mascarillas a todo el que entraba en la planta, chóferes, visitas…, además de a trabajadores. Limitamos los viajes y las visitas, y las reuniones las organizamos telemáticamente. Hemos reafirmado la seguridad alimentaria, con la que siempre hemos trabajado. Al principio los trabajadores tenían algo más de miedo, pero con las medidas de seguridad que tomamos no ha habido problemas de incidencia. Además, dos veces a la semana hemos hecho comunicados con los trabajadores para explicar la situación. Todo ello les ha dado tranquilidad y no hemos tenido absentismo ni incidencia del coronavirus.


¿Qué quiere decir con que se diera cuenta rápido? ¿Por qué supieron adelantarse?
A final de enero ya estábamos trabajando en estas medidas. Nosotros estamos acostumbrados a trabajar con EPIs como industria agroalimentaria que somos. Yo tenía bastante temor a que tuviésemos un contagio general y que paralizara la actividad de la empresa. Eso nos hizo reaccionar con muchísima previsión. Al final, son medidas sencillas. En febrero ya empezamos a tomar la temperatura a todos los trabajadores que entraban en la planta, al 100% de los trabajadores, a las visitas, a camioneros, a todo el mundo. A quien pasaba de 37 grados le mandábamos a casa. Empezamos a instalar mamparas antes del estado de alarma. El viernes, por poner un ejemplo, pasado solo teníamos a tres personas que, sin estar infectadas, se han quedado en casa porque habían tenido contacto con alguien que sí lo estaba. Prácticamente no hemos tenido incidencia. Al mínimo síntoma, el trabajador se quedaba en casa.


¿Cuántas personas están en teletrabajo?
Unas ochenta.


¿Dónde compraban EPIs?
A los suministradores de aquí, no hemos tenido que importar.


¿Cómo ha funcionado la demanda?
La semana en que se declaró el estado de alarma hubo una subida de demanda de toda la alimentación, y en los vegetales congelados el consumo fue más del doble. Lo atendimos bien, forzando la máquina, pero teníamos bastante stock y tenemos capacidad de producción. Después fue bajando la demanda y normalizándose, pero al final ha quedado un incremento importante. Aunque solo ocurrió en el sector de ‘retail’ (tiendas que van destinadas al consumo doméstico) porque el sector de ‘food service’ (cafetería, restaurante, cantinas, bares, colegios, comedores, residencias…) la demanda paró en seco.


¿Cuánto supone uno y otro sector?
El que llamamos ‘food service’ nos supone el 25% de la facturación.


¿Se ha compensado uno con el otro?
Prácticamente, ese parón se está compensando con el aumento del ‘retail’. Con datos de las últimas semanas, en verduras congeladas hemos aumentado el 35% respecto al mismo periodo del año pasado. No es el doble como ocurrió la primera semana, pero el consumo se está manteniendo alto. Además, en la verdura congelada han entrado nuevos consumidores, que se van a quedar. Para nuestro crecimiento, esta situación nos va a beneficiar. El temor del consumidor ha hecho que se consuman más productos envasados y eso también nos ha beneficiado. Ha habido un trasvase a productos envasados en general. Además, el producto congelado no es perecedero, por lo que se puede almacenar. Ese crecimiento de consumidores nuevos lo estamos percibiendo ya sin ninguna duda. Han entrado y se van a quedar.


¿Cuál es el producto más demandado?
Los básicos, la gente ha vuelto a los productos básicos, los que se han consumido siempre, guisantes, judías y menestras.


¿Ha afectado el aumento de demanda en los turnos o en creación de trabajo?
Nosotros solemos trabajar cuando estamos en campaña en tres turnos los siete días, es decir, las 24 horas todos los días. Pero en la parte de envasado lo hacemos de lunes a viernes. Por eso, aquí es donde hemos podido reaccionar a los picos de demanda y ampliar los turnos de fines de semana con más gente. Hemos contratado a 10 personas, no es un número relevante pero es que tampoco nuestra producción ha crecido muchísimo porque lo que hemos ganado por ‘retail’ lo hemos perdido por el “food service’ . Estamos en el nivel de actividad que teníamos. El aumento del 35% en el primero grupo no cubre la caída del 100% del segundo, puede llegar al 95%. No hemos conseguido que todo el aumento del primero compense toda la caída del segundo.


Entonces, ¿por qué hay que aumentar los turnos?
Porque, aunque tengamos la misma producción, los envases para ‘retail’ son más pequeños y supone más trabajo. No es lo mismo envasar una bolsa de 400 gramos que una de 2,5 kilos. En el primer caso, la productividad es mucho menor. Pero el ‘food service’ se irá recuperando, aunque imagino que poco a poco y sin llegar al mismo nivel.


¿Cuándo se recuperará del todo?
Costará años recuperarse hasta llegar al nivel en el que estaba.


¿Años?
Por lo menos en 2021 no se alcanzará el nivel que teníamos y dudo mucho de que se llegue en el 2022.


CAPACIDAD DEL SECTOR

El aumento del doble de demanda en la primera semana del estado de alarma, ¿respondió a un miedo al desabastecimiento?
Sí, pero precisamente se ha demostrado que tenemos capacidad suficiente para atender la demanda y esa reacción no obedecía a ninguna razón lógica.


¿Tuvieron miedo de que pudiera haber desabastecimiento?
Nosotros no lo pensamos. Porque conocemos la cadena alimentaria y sabíamos que no iba a haber ningún problema.


Ahora, ¿cómo afrontan la situación con la incorporación de la primera fase de la llamada desescalada?
Con mucha normalidad. Es lo que hemos querido transmitir durante todo este tiempo en el que hemos seguido trabajando, tanto a los clientes como proveedores… Vamos a seguir igual: cogiendo los productos del campo, procesándolos, congelándolos y sirviéndolos a los clientes.


¿Ha cambiado algo?
El teletrabajo, por ejemplo. Nosotros lo hicimos bien, teníamos los medios y es algo que se va a quedar. Por tema del distanciamiento que tenemos entre oficinas, mucha gente no se va a incorporar a trabajar físicamente, va a seguir haciéndolo desde casa, vendrán uno o dos días a la oficina. El teletrabajo ha venido para quedarse.


Así que de esta crisis algo se ha aprendido.
Al final, podemos hacer más cosas de las que nos creemos. Incluso, a veces, mejor. El teletrabajo es un ejemplo que va a hacer que se profundice en la digitalización de la empresa. Es una consecuencia. Otra es la seguridad de los trabajadores, en la que se ha profundizado y nos ha servido mucho. También esta situación nos ha supuesto un ahorro en algunos aspectos. Una de las cosas de las que nos hemos dado cuenta es de la cantidad de gasto superfluo que hacíamos, gastos evitables. Nos estamos dando cuenta de que es posible trabajar con menos gastos.


Tener que guardar las distancias, ¿ha influido en la reducción de personas por turno?
No, porque nuestro proceso está muy automatizado y no tenemos el problema de las distancias.


Trabajan con unos 2.000 agricultores que les suministran de materia prima. ¿Habrá problemas para recolectar producto?
Va a ser un tema importante que se va a notar. Por ahora no nos ha afectado, porque estamos con recogidas mecanizadas de productos como guisantes, habas… Pero cuando llegue la época de productos que se recogen a mano en verano (frutas, pimiento, calabacín, berenjena…) habrá problemas, seguro. No puedo cuantificarla, pero la disponibilidad no es la misma que la del año pasado.


¿Qué ha supuesto esta crisis para el sector?
El sector agroalimentario ha demostrado las capacidades y la fortaleza que tiene. No albergaba ninguna duda de que estaba preparado para esto. Ha servido para reivindicarse como un sector potente, fuerte y robusto. Por eso la crisis va a pasar sin que afecte mucho al sector. Debe verse como un sector atractivo para inversores, consumidores, Administración, clientes...


No solo eso, sino que se va a ver beneficiado, ¿no?
Sí, se ha beneficiado.


Exportan el 65% entre más de 50 países. ¿Ha habido diferencias entre mercados?
Los patrones han sido los mismos más o menos en todos los países, quitando que en el resto del mundo no se produjo esa semana caótica con el estado de alarma con demandas que se duplicaron, pero sí que el comportamiento de ventas ha sido similar con crecimiento en ‘retail’ y caídas en ‘food service’.


Dice que no ha habido, pero, ¿puede haber problemas de desabastecimiento en algún momento?
No, no, la cadena alimentaria está muy preparada. Definitivamente, no.


¿Y subirán los precios?
Por ahora no se está hablando de precios con clientes, no está sobre la mesa ese mecanismo ante el aumento de demanda.


¿Se mantendrán, entonces?
Seguro que no van a bajar. Porque hay más requerimientos, más dificultades para trabajar…

Congelados de Navarra dona 11.500 kg de comida para ayudar a la crisis sanitaria del covid-19
 

 

Es la última acción solidaria de la empresa, el reparto de 11.500 kg de alimentos entre diferentes asociaciones, que están siendo castigadas por esta pandemia. Es el caso del Banco de Alimentos de Pamplona, a quien Congelados de Navarra ha donado 2.000kg de verdura congelada. Las hermanas de la congregación los Peregrinos de la Eucaristía han recibido 790 kg para sus casas en Lizaso, Tudela y Corella. La ONG Remar y la Asociación Cristiana Vida Nueva son otras de las organizaciones beneficiarias. Una labor en la que ha colaborado la Cooperativa de Hostelería de Navarra. Gracias a ella, la comida ha llegado hasta la residencia de mayores sin recursos, Hermanitas de los Pobres y a Cáritas Diocesana de Pamplona, encargándose ellos personalmente de la entrega.

India, para 2021 su inicio
 


Los plazos de la planta en la que está trabajando Congelados de Navarra en la India se han atrasado con esta situación. Está prevista que la fase de construcción se inicie ahora para que a finales de 2021 pueda estar operativa. Este proyecto requiere una inversión de 23 millones de euros y supondrá la contratación de 400 trabajadores. “Producirá todo tipo de vegetales. La India agrícolamente es un país muy rico”, señaló Benito Jiménez, presidente de Congelados de Navarra. Este proyecto lo ha puesto en marcha de la mano de un socio local, pero es Congelados de Navarra el que tiene la mayoría. La planta tendrá una capacidad para producir 50.000 toneladas de vegetales congelados al año.

 

CONGELADOS DE NAVARRA

Actividad. Fabricación y comercialización de verduras congeladas, frutas y hierbas, así como platos preparados con verduras. Sus productos más vendidos son los congelados de brócoli, guisantes, judía verde redonda, coliflor, cebolla, pimiento rojo zanahoria, patata, berenjena y tomate.
Plantas. Cuenta con seis plantas, de las que cinco están en España y de ellas, dos en Navarra.
1. Arguedas. Donde fue el origen
2. Fustiñana, donde está la sede.
3. Alcorioja, en Alfaro, La Rioja
4. Iberfresco, en Valladolid, con el grupo AN
5. Congelados de la Vega. Alicante.
6. Alemania. CN Deutchsland.
Filiales comerciales: en EEUU, Gran Bretaña y Cuba.
Trabajadores. 900, de los que 600 están en Navarra (250 en Arguedas y 350 en Fustiñana); 100 en Alfaro; 100 en Valladolid; 30 en Alicante y 30 en Alemania.
Origen. 1998, en Arguedas, impulsada por Benito Jiménez. Hoy es una empresa familiar donde el fundador cuenta con la mayoría del grupo.
Facturación. 223 millones de euros.
Exportación: 65% a más de 50 países
Agricultores. Trabajan con más de 2.000 agricultores.

 

 

Te puede interesar


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

volver arriba
Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE