Volkswagen Navarra deja a 500 empleados en casa en la vuelta a la actividad
El servicio médico ha identificado a 154 operarios con patologías graves que les hacen vulnerables al covid-19


Actualizado el 22/04/2020 a las 09:09
Poco a poco se van perfilando los últimos detalles para que la cadena de montaje de Volkswagen Navarra vuelva a echar a andar el próximo lunes. Según trasladó ayer la dirección al comité, el servicio médico ha descartado a 154 operarios en el regreso al trabajo por padecer alguna patología incompatible con la actividad laboral, que permanecerán de baja laboral, a los que se sumaría un excedente de otros 350 empleados tras la eliminación del turno de noche, que continuarán afectados por el Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) todavía vigente por la crisis del coronavirus. Entre unos y otros suman 504 trabajadores que se quedarán en casa en el arranque de actividad marcado por el cumplimiento de las estrictas medidas de seguridad para evitar la propagación del coronavirus.
Además de los 154 operarios exonerados del trabajo, el servicio médico de Volkswagen Navarra tiene identificados a otros 485 con otras patologías menos graves, 416 de ellos con riesgo leve, que podrán trabajar. No obstante, aunque a buena parte de estos se les ha encontrado un puesto adecuado a su estado, algo más de un centenar formarán parte del contingente que seguirá en casa acogido al ERTE. Además, el calendario para la semana que viene solo contempla que se trabaje en turno de mañana, por lo que la mitad de la plantilla declarada apta tampoco acudirá a la fábrica. Para quienes trabajen desde el próximo lunes, la empresa tiene previsto comunicarles hoy cuándo podrán pasarse a recoger el conjunto de mascarillas FFP2 y guantes, que renovarán a diario, para toda la semana que viene. Recibirán un justificante que, junto con la tarjeta de identificación de la empresa, les servirá como salvoconducto en los controles policiales.
Nuevo ERTE hasta el 5 de julio
Al margen de la organización de la vuelta al trabajo, empresa y comité también abordaron la negociación de un nuevo ERTE, ya que el ahora vigente se justifica en causa de fuerza mayor. La necesidad de recuperar la actividad económica obligará a presentar otro expediente por causas organizativas, debido a que se ha suprimido temporalmente el turno de noche, y productivas, ante la eventualidad de que falle el suministro de piezas de algún proveedor o la demanda de coches nuevos se desinfle. Según los planes de la empresa, este ERTE por causas comunes podría llegar a aplicarse a toda la plantilla en función de la carga de trabajo y tendría vigencia hasta el próximo 5 de julio, fecha a partir de la cual está previsto el inicio de vacaciones.
Según fuentes sindicales, el director de Logística, Alfonso Eslava, informó ayer al comité de que la planta acumulaba pedidos para fabricar 25.000 coches, una carga de trabajo para unas cuatro semanas. La empresa señaló además que este banco de ordenes no había disminuido, pero tampoco había recibido nuevas peticiones. Para cumplir con las entregas previstas, la factoría tiene existencias de piezas y componentes para las próximas dos semanas de producción, lo que daba margen para que los proveedores recuperen el ritmo necesario de entregas. Tras las primeras cuatro semanas, el volumen de fabricación dependerá del comportamiento de los distintos mercados, que se espera desigual. Por ejemplo, Italia absorbió el año pasado el 18% de la producción de Volkswagen Navarra, unos 57.700 coches, cantidad que será difícil repetir en 2020.
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