En Larraintzar se comen hongos
La localidad del valle de Ultzama celebra este domingo por la mañana el XIII Día del Hongo con exposición de variedades, venta de productos artesanos y degustación de platos protagonizados por hongos y setas
Actualizado el 20/10/2024 a las 21:26
Para comer, lo que sea, pero con hongos o setas. Uno de estos ingredientes, si no ambos, debía estar presente en todos los menús ayer en Larraintzar. La localidad del valle de Ultzama celebró el XIII Día del Hongo, una festividad para poner en valor uno de los productos que con mayor recurrencia se puede apreciar en los montes del valle, sobre todo durante el otoño. Los centenares de personas que acudieron a esta celebración disfrutaron de una exposición de setas y de un mercadillo con productos artesanales, repostería, quesos y talos. Para culminar, seis alumnos de la Escuela de Hostelería de Burlada ofrecieron a los asistentes dos creaciones culinarias, ambas protagonizadas por setas de las variedades trompeta de la muerte y angula de monte.
Esta temporada la producción de setas no está siendo abundante, según la predicción formulada a partir de las condiciones meteorológicas de los últimos meses de verano y lo que llevamos de otoño –Parque Micológico Ultzama, entidad organizadora de esta celebración, no recoge datos al respecto, aunque planifica hacerlo a partir de este mismo año–. El comienzo fue bueno, asegura Oihane de los Reyes Ayerra, educadora ambiental de Parque Micológico Ultzama, pero los problemas llegaron hace cuatro semanas, cuando la estación meteorológica de Eltzaburu, en el valle de Ultzama, registró precipitaciones de 149,9 litros por metro cuadrado en 24 horas. Esto, unido al descenso de las temperaturas en días posteriores, hizo que se paralizase “mucho” la producción, lamenta la educadora ambiental.
Aunque estos próximos días pueden resultar determinantes para la eclosión de ejemplares de setas. Tras las lluvias de la semana pasada “hace falta que salga el sol”, explica Javier Gómez Urrutia, responsable de Parque Micológico Ultzama. “Que haya sol hace que el suelo se caliente, y cuando esto ocurre se aceleran todos los procesos metabólicos de los hongos [aquello que se encuentra bajo tierra], de manera que se pueden recoger las setas [el cuerpo fructífero]”, detalla.
Los hongos, vaticina Gómez, tienen peor futuro esta temporada. Ha hecho poco calor y ha habido mucha lluvia, condiciones adversas para su desarrollo. “Ya se ha pasado el tiempo del hongo de cara a octubre y noviembre”, informa Gómez. El responsable de Parque Micológico Ultzama conjetura que “podría haber un brote de boletus, pero será difícil”.
A pesar de la escasa producción, esta temporada está destacando la abundancia de especies. “Está siendo un año brutal”, remarca De los Reyes. Sobresalen las variedades trompeta de la muerte y cesárea, “una seta bastante apreciada por los recolectores”. “Es un muy buen comestible”, añade la educadora ambiental.
Ha sorprendido también este año la presencia de setas de la especie 'Anthurus archeri', una variedad australiana “que ha llegado aquí seguramente a través de los aeropuertos”, apunta Gómez. Sus esporas se han diseminado por el bosque navarro y “ahora están colonizando muchas zonas”. Ante esta especie invasora, la receta de Gómez es “dejar hacer”: “La naturaleza es muy sabia. Muchas veces lo que hay que hacer es no hacer nada”.


Seis alumnos voluntarios prepararon dos tipos de tostadas con hongos
La Escuela de Hostelería de Burlada participó ayer por primera vez en el Día del Hongo. Seis alumnos voluntarios prepararon dos tostadas de hongo: la primera, con trompeta de la muerte y calabaza, y la segunda, con angula de monte y manzana. Además, confeccionaron una mayonesa vegana –hecha con leche de soja– y dispusieron de pan para celíacos. Todo esto se realizó bajo los criterios demarcados por el módulo de sostenibilidad implantado este año en Formación Profesional, explica Paz Noguera Asiáin, profesora de cocina en el centro de Burlada.

