Arqueología
Una mina romana en Lantz
Una investigación sitúa el origen de las minas de Aierdi en la Edad de Bronce. Con 2,5 kilómetros de galerías halladas hasta ahora, forman uno de los cotos mineros destacados del Pirineo Occidental


Actualizado el 03/11/2023 a las 18:53
Un proyecto de evaluación y catalogación del complejo minero en el barranco de Aierdikoerreka, en Lantz, coordinado por la Institución Príncipe de Viana, sitúa su origen en la Edad de Bronce.
Se trata de uno de los cotos de extracción de mayor relevancia en el Pirineo Occidental en época romana. Las insinuaciones sobre su antigüedad recogen las conclusiones de un equipo de investigadores de las universidades de Toulouse (Francia), Burgos y el País Vasco, y de un grupo de arqueólogas navarras.
El contraste de información aportada da cuenta de “una actividad subterránea intensiva, con más de 20 bocaminas y 2,5 kilómetros de galerías topográficas hasta el momento, así como una sorprendente minería a cielo abierto mediante trincheras de enormes dimensiones”.
La hipótesis que maneja el propio Ejecutivo navarro da a entender que “durante el cambio de era” se produjo una “inversión masiva” en la explotación minera, aprovechando su conexión con la calzada romana Tarraco-Oiasso, “situada a sólo tres kilómetros”.
Durante los dos últimos años, el equipo multidisciplinar ha llevado a cabo trabajos “en las minas de Aierdi 8, Aierdi 3 y Aierdi 4” para estudiar “los sistemas de entibación y andamiajes de época romana presentes en las galerías subterráneas”. Los sondeos arqueológicos sirvieron asimismo para caracterizar “los sistemas de explotación mediante el uso del fuego, tal y como es habitual en la minería antigua”. En el siglo pasado hubo expolio de “formaciones espeleotémicas” que obligaron a cerrar la mina Aierdi 3 y declararla como Reserva Natural.
