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Beatriz Ochotorena, enfermera de SUR: “Si se queja el pueblo es que algo no estamos haciendo bien”

Beatriz Ochotorena, enfermera de SUR, denunció la precariedad de contratos y propuso MIR en zona rural

Beatriz Ochotorena Villanueva, enfermera de SUR
Beatriz Ochotorena Villanueva, enfermera de SUR josé antonio goñi
  • P.F.L. / N.G.
Publicado el 12/11/2021 a las 06:00
“El pueblo es soberano. Creo que si se queja es que algo no estamos haciendo bien. Existe una necesidad. Es para pensarlo y así poder mejorar”. Beatriz Ochotorena Villanueva, adscrita al plantel del Servicio de Urgencias Rural (SUR) de la Zona Básica de Salud de Elizondo en calidad de enfermera, se hizo eco de la demanda por la estabilidad de médicos trasladada a la calle por la ciudadanía con concentraciones.
Como dijo en el foro, “puede que se tenga la atención garantizada pero no así el requerimiento diario de la población para que se sienta atendida”. Denunció la precariedad en la contratación de profesionales como un lastre en la búsqueda de fidelización que evite problemas de personal, como los padecidos en las zonas rurales. “A los profesionales -dijo- no se les ha tratado bien desde hace tiempo. Se han ido profesionales a otras comunidades”. A ejemplos concretos de precariedad laboral se remitió. “Mi primer contrato fue de una hora al mes”, expuso. “Mi marido, que es médico, ha dejado de trabajar para el Servicio Navarro de Salud por el tipo de contratos que se le hacía y los abusos que estaba sufriendo. Debía cubrir dos cupos con un contrato de cinco horas. De aquellos barros estos lodos. Esto es una situación heredada de una gestión de 20 o 30 años”.
En el capítulo de soluciones abogó por ampliar el número de plazas en las oposiciones públicas y en acortar el período desde su convocatoria hasta su resolución con la toma de posesión de las plazas concedidas.
Lamentó asimismo que “no hubiese pasantías de médicos residentes en las zonas rurales. Es algo que lo preguntamos el lunes a los responsables de Salud: ¿Qué hay que hacer para tener médicos residentes en esta y otras zonas rurales?”.
Expuso el ejemplo del Ejercito que requiere de su contigente en formación un compromiso de fidelidad por la inversión realizada en su aprendizaje. “En Educación, cuando un maestro saca una oposición tiene que estar pululando por diferentes sitios. Si Educación lo hace, ¿por qué no Salud?”.
Agradeció como sanitaria la respuesta comprensiva de los baztaneses cuando se demora su atención por el deber de acudir a una urgencia. “El SUR -indicó- está orgulloso de trabajar aquí. Nos sentimos respetados y escuchados. Las personas entienden cuándo nos retrasamos por un caso urgente aunque tengan el brazo colgando.: ‘Vaya y atienda primero esa urgencia’, nos dicen. No nos ponen ninguna mala cara a las esperas”.

“La carencia de profesionales responde a una falta de previsión”

Bene Aguirre Etxeberria, médico titular en Urdax y Zugarramurdi, reparó desde su primera frase en “la falta de previsión de los gerentes de Salud, sin tener en cuenta el color”. Igual que empezó, acabó: “Ojalá mejore la situación, pero con los políticos nacionales y provinciales que tenemos, lo dudo”. Destacó que esa previsión “tenía que haber empezado tiempo atrás”. Aportó entretanto datos y cifras que, aseguró, le “enrabietan” y recordó, en fin, que “dependemos de las cuentas estatales y autonómicas, que son deficitarias” y que “estamos endeudados”.
Para Aguirre “la carencia de profesionales responde a una falta de previsión”, si bien describió las peculiaridades geográficas y demográficas de Baztan, con quince pueblos y caseríos diseminados, una medida d edad de 45 años y con el 21% de la población mayor de 65 años. “Zugarramurdi y Urdax son muy similares, pero en este caso con una población flotante diaria de miles de personas que vienen a pasar el día o a comprar desde Francia a las ventas”, suscribió.
Le parece incomprensible la carencia de médicos en España, respecto al número de facultades de Medicina y afirmó que hay 23.900 médicos y enfermeros en desempleo. Mencionó la edad media de los facultativos en Navarra: 48 años y, con ello, a las jubilaciones en diez años: “El 41% de la plantilla, son contar las anticipadas”. Y se preguntó dónde están los miles de médicos que se han presentado a una oposición en Navarra y no la han sacado. La precariedad en los contratos fue uno de los motivos apuntados por Aguirre para explicarlo y añadió que “Navarra es una de las comunidades peor retribuidas”. “En cinco años, 250 médicos han abandonado la provincia”.
Sugirió el médico algunas medidas para solventar en un plazo razonable la falta de profesionales: “Reducción de la temporalidad, mejorar contratos laborales” y recordó que antes del próximo 31 de diciembre, el Ministerio de Sanidad y las comunidades “deberían de haberse puesto de acuerdo en un plan urgente”. Habló también de las plazas MIR y recordó que para ejercer como médico rural es necesaria ahora la especialización en Medicina Familiar y Comunitaria.
Subrayó también la desidia, la pasividad de la sociedad. “La actitud del ciudadano es pasiva, no nos unimos y, aunque el político se debe a nosotros, parte de culpa es nuestra también”, compartió ante el público asistente.
Soy profesional y ciudadano, no cabe duda de que estamos para lo que haga falta”, alivió la preocupación de los vecinos.

“Que nos hablen como a personas adultas, con transparencia”

“Más allá de las particularidades del valle”, Joseba Otondo, alcalde de Baztan, incidió en que “la asistencia sanitaria garantizada, ahora se resquebraja y de repente hemos dado varios pasos atrás”. Mencionó “los recortes en la sanidad pública en la última década”. “Vivimos un momento intenso la pasada legislatura con la falta de pediatras en Baztan. Sin ánimo de justificar”, apuntó “las jubilaciones, las bajas previstas o no, la gestión se ha complicado y existe un reto ante la falta de facultativos”, avanzó también el resultado de la reunión reciente con Salud, donde les indicaron las soluciones de urgencia que, a su juicio “son un parche, una tirita”. Indicó, en todo caso, que “una médica que estaba de baja se incorporará el jueves; hay otra contratación de un médico en marcha; una OPE de Pediatría que cubrirá una vacante y mientras tanto dos profesionales se han mostrado voluntarias para atender la consulta, una del centro de Lesaka que lo hará por las tardes, fuera de su horario laboral, y una de Urgencias, por la mañana. Se verá si funciona, pero...”. Y Joseba Otondo supo algo más en el foro de Elizondo, cuando Ana Aríztegui indicó que el problema se prolongará al menos dos o tres años más. “Si me dice que va a durar dos o tres años, es un ejercicio de transparencia, que se nos transmita así, como personas adultas que somos y ya intentaremos enfrentarnos a la situación”, reflexionó el edil.
Explicó que en el Ayuntamiento del valle reciben el malestar de los vecinos respecto de la situación sanitaria, “en diferentes canales”. “Entre el vecindario, por medio de los trabajadores sanitarios, del Gobierno de Navarra y de la residencia de ancianos y nos angustia no poder dar una solución”, reconoció.
Joseba Otondo planteó la necesidad de “garantizar la cobertura sanitaria” y de trabajar en ello. “Si la situación actual es fruto de un pasado, hay que procurar trabajar para un futuro mejor gestionado”, sostuvo en su intervención como representante de la administración del valle. Y lanzó alguna reflexión: “Me sorprende que profesionales que tienen contratos en la sanidad pública, tengan luego su consulta en la privada. No sé cómo puede ser”.
También apostó “por una ciudadanía activa, que participe”. “La gente preferiría estar en casa, pero que todo este movimiento que se da en torno a la situación sanitaria en la zona logre marcar la agenda de debate y logren objetivos es importante”.

“La cobertura sanitaria está garantizada pero no hay profesionales”

La radiografía de la Salud en el ámbito rural aportada por la subdirectora de Enfermería, Ana Aríztegui Echenique, refleja un déficit de personal en zonas alejadas más acusado que en áreas urbanas. “Vamos -dijo- hacia un modelo de consulta no presencial. Igual los usuarios lo viven mal ahora porque han estado mucho tiempo con dificultades de acceder a la consulta”. Se refirió con esta última expresión a los problemas derivados de la pandemia, que abocaron al cierre de centros de Salud. “Quizás no ha habido planificación para prever la reposición de las jubilaciones. Pero no lo ha habido en España. Se veían las jubilaciones de médicos de una época, que proporcionaron estabilidad. Estamos padeciendo en estos momentos una falta de previsión. Previsiblemente empezaremos a ver los frutos de las nuevas medidas dentro de dos o tres años, pero vamos a tener malos años”.
“La cobertura sanitaria -explicó- está garantizada pero no hay profesionales que quieran venir a estas zonas a pesar de los incentivos”. “No creo que estéis dejados de la mano de Dios”, respondió a comentarios de contertulianos sobre las carencias de los últimos meses. “Se ha hecho un análisis de la Atención Primaria. El mayor gasto de Atención Primaria es el gasto en recursos humanos. Por mucho que se dote de dinero no se resuelve todo. En este momento no hay gente que coja las plazas. Últimamente estamos parcheando en muchos sitios. Hemos de hacer una reforma de mayor calado”.
Sobre la situación generada en los últimos meses, su percepción es que “más que insatisfacción por la calidad sanitaria, los ciudadanos sienten insatisfacción por las dificultades en la accesibilidad a la atención sanitaria”. Quien fue durante cinco años directora de la Zona Básica de Salud de Elizondo como enfermera adscrita al consultorio de Irurita, habló igualmente del perjuicio en la organización y la dedicación de recursos en detrimento de determinados servicios que ha ocasionado la pandemia.
Las dificultades, con una afección directa en la rotación de profesionales, “han aumentado con la pandemia. Ha pasado un tiempo y seguimos con la covid y, al mismo tiempo, intentando retomar la actividad. Eso ha supuesto que muchas demandas que se paralizaron durante la pandemia aumentasen después. Todo ello supone un aumento de cargas de trabajo en los centros de salud”. Aríztegui habló de los problemas concentrados en la atención de horario de mañana, tras cubrirse una baja de SUR la semana pasada.

“Me queda la intranquilidad de que no hay una solución a la vista”

Pocas palabras necesitó Susana Saldias Saldias para manifestar su indignación como usuaria, por la situación de la atención sanitaria en Baztan. Vecina de Elizondo, representó al vecindario del valle, sobre todo a quienes cada semana se concentran desde hace varias, frente al centro de salud, con el fin de denunciar la merma de la sanidad pública en el entorno. “Nos sentimos abandonados y los más perjudicados son, como siempre, los mayores y los niños, los más vulnerables. Ante esta situación hemos sentido que los sanitarios se nos han roto, la sobrecarga que sufren es tremenda y de tener cuatro médicos, ha habido días en que no había ninguno o solamente uno”, describió con crudeza y subrayó: “Esto no se puede tolerar”. “¿No se sabía antes que habría jubilaciones? Para eso están los de arriba, para no dejarnos de la mano de Dios”, se preguntó y clamó. Pidió también que el departamento de Salud oferte “otras cosas” a los profesionales de la Medicina y de la Enfermería para que opten por plazas en el medio rural, en entornos como el baztanés. “No sé cuáles, pero algo se podrá hacer”, planteó.
Tras escuchar a Ana Aríztegui decir que la situación en la zona básica de Baztan, Urdax y Zugarramurdi se prolongará todavía dos o tres años más, Susana Saldias no ocultó su enfado. “Me quedo cada vez más indignada. ¿Dos o tres años?, Me parece larguísimo ¿Qué va a tener que pasar para que esto se solucione?”, se preguntó.
Relató en público algunos de los episodios que a ella misma le ha tocado vivir. Explicó que ha tenido que ir muchas veces con sus padres al servicio de Urgencias, en los hospitales de Pamplona. “Y allí al llegar nos preguntan ¿De dónde viene? de Baztan. Corre que este llega grave. Eso lo hemos oído más de una vez porque saben que si vamos a Urgencias es porque lo necesitamos”, trasladó. “Es que no lo puedo entender, qué pasa entonces ¿Qué se quiere privatizar la Sanidad”, expuso y continuó con otros ejemplos, entre ellos, con las llamadas sin respuesta al centro de salud. “Hay que insistir para que te cojan y después, cuando por fin lo consigues, pides cita y no te la pueden dar”, volvió a incidir en la sobrecarga de las trabajadoras del centro y de los consultorios que hay en los pueblos.
“Me queda la intranquilidad de que esto no se va a solucionar, ni a corto ni a largo plazo. Y creo que la pandemia es una excusa, no me vale. Todos los sectores la hemos sufrido y hemos salido adelante. Hay un montón de médicos y enfermeras que quieren trabajar”, fue su última reflexión.
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