Obituario
Ramón García Domínguez, corellano de adopción, escritor, maestro y biógrafo de Miguel Delibes


Publicado el 04/06/2025 a las 18:58
El pasado 28 de mayo murió mi amigo, paisano y admirado Ramón García Domínguez. Desde hace unos años el wasap acortó la distancia que nos separaba pues como es conocido Ramón vivía en Valladolid y yo en Navarra. Desde hace años nos felicitábamos las Navidades haciendo extensivos nuestros mejores deseos a nuestras mujeres y entorno familiar.
Recuerdo especialmente el último apunte que hizo a la felicitación de la entrada del año 2024, año bisiesto me recordaba junto al afecto que el sabía era mutuo y “un abrazo fuerte y largo de por lo menos 366 días”.
En julio del año pasado me refirió en uno de sus múltiples wasaps un episodio que según su imaginario decía así: “Me he topado esta mañana de manos a boca y estacionada en la calle con una furgoneta rotulada Reformas Integrales. No me lo pensé dos veces: Me acerqué a la ventanilla del conductor y le espeté a bocajarro: ¿podría contratar con Vdes. una reforma integral? Por supuesto señor, nosotros podemos reformarle la cara, la nariz, que más que nariz es napia, dibujarle una atractiva sonrisa y quitarle años y achaques de encima, imprimiéndole gallardía y buen porte. No, no, lo que yo busco es una reforma integral de personalidad para ser mejor persona, mejor ciudadano, mejor esposo, padre y mejor amigo de mis amigos. Eso señor, va a costarle a usted un ojo de la cara. No importa, con que me deje usted ese ojo igualado, parejo y equilibrado con el otro me sirve”. Así terminaba su misiva-wasap el pasado 14 de julio, día del Pobre de mí de los Sanfermines. Recuerdo que mi respuesta a tan precioso relato lleno de enseñanzas y valores me llevó a recordar una conversación que años atrás tuve con el torero Padilla en Tudela. Le pregunté por su magnífica casa que según los comentarios había adquirido. El torero tras confirmar la noticia me dijo en tono jocoso que le había costado “un ojo de la cara”. Con esa respuesta quería expresar que no hay beneficio sin riesgo y sin esfuerzo.
Ramón García Domínguez, escritor, periodista, maestro, biógrafo de Miguel Delibes y estudioso de su obra, aunque nacido en Barcelona siempre se consideró corellano de pura cepa y que Navarra era su tierra natal.
Se dedicó preferentemente a la literatura infantil y juvenil y siempre se mostró dispuesto a transmitir sus historias, tertulias, biografías, ensayos…y el cariño a la Biblioteca de Corella que estoy seguro siempre se le recordará como un corellano culto y estudioso. Sus relatos y libros serán fiel testigo del amor hacia su pueblo. Emulando a Delibes recordaba que “la ventaja de los pueblos es que los niños experimentan la libertad de vivir “el exterior”.
La tortuga, el hipopótamo y el elefante, Viva la Pepa, Renata toca el piano…siempre te recordarán aprendiendo de la belleza de las cosas más sencillas.
Descansa en paz.
El autor es amigo del fallecido.