Ríos

La almeja asiática ya ha colapsado varios sistemas de riego en la Ribera

Desde la CHE recomiendan algunos métodos para controlar su expansión como la aplicación de desinfectantes y la desecación de balsas

Imagen del fondo del cauce del Canal Imperial de Aragón en El Bocal, cubierto por miles de ejemplares de almejas asiática
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Imagen del fondo del cauce del Canal Imperial de Aragón en El Bocal, cubierto por miles de ejemplares de almejas asiática
Imagen del fondo del cauce del Canal Imperial de Aragón en El Bocal, cubierto por miles de ejemplares de almejas asiática

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Diego Carasusán

Publicado el 05/01/2025 a las 05:00

La creciente presencia de almeja asiática en la Ribera ya ha comenzado a provocar el colapso de distintos sistemas de riego de diferentes puntos de la comarca. Así lo indican desde el servicio de Navegación de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), entidad que reconoce que, “aunque estas afecciones son todavía muy incipientes, cada vez recibimos más consultas por parte de las comunidades de regantes de la comarca de la Ribera de Navarra para poder combatir la presencia de esta especie”.

Según indican desde la CHE, la erradicación de la población de almeja asiática en un sistema infectado es “imposible”, pero existen algunas medidas eficaces para su control.

MEDIDAS DE CONTROL

Una de estas medidas es la aplicación de productos desinfectantes (cloro, agua oxigenada, lejías...) en los sistemas cerrados de riego.

Otra medida a implementar puede ser el vaciado de aquellas balsas de riego donde se haya detectado la presencia de almeja asiática, ya que las larvas de esta especie mueren a los 8 días de ausencia de agua, y la retirada de los ejemplares vivos y muertos presentes.

Además, y para impedir la expansión de la almeja asiática, la CHE recomienda la desinfección de embarcaciones y material de pesca, ya que las larvas de esta especie tienen la capacidad de adherirse a ellos, con el riesgo que ello supone de poder ser trasladadas a otros ríos o canales. Para ello, es conveniente limpiar el citado material con máquinas de agua a presión y altas temperaturas “como las que se utilizan para limpiar los coches”, lo que sirve para eliminar las larvas.

AFECCIONES AL ECOSISTEMA

Además de las afecciones que produce en los sistemas de riego, la almeja asiática provoca importantes afecciones en el ecosistema.

“Al tapizar todo el fondo del cauce, impide el asentamiento en él de las especies autóctonas. Además, al taponar la superficie que invade, no permite que entren los nutrientes y oxígeno necesario para la supervivencia de otros organismos”, explican desde la CHE, a la vez que inciden en la importancia de la detección y comunicación rápida de la presencia de esta especie invasora para frenar su expansión y facilitar su control.

Una plaga que se extiende por el agua..., pero también por el aire

La almeja asiática de río (Corbicula fluminea) es originaria de África, Australia, y del sur y este de Asia. Este molusco invasor se ha introducido ampliamente en Norteamérica, Sudamérica y Europa, entrando en la década de los años 70 a Portugal y, posteriormente, a España, Francia, Holanda, Suiza, Gran Bretaña y Rumanía.

Actualmente, en España se encuentra en casi todas las cuencas hidrográficas, desde su primera detección en 1981. En 2003 fue localizada en la cuenca del Ebro, concretamente en el embalse de Mequinenza (Zaragoza).

Fue en 2019 cuando se detectó por primera vez en la Ribera de Navarra, inicialmente en el Ebro y, después, en sus principales afluentes: Arga y Aragón.

También está presente de forma masiva en el Canal de Lodosa y en el Imperial, como quedó patente el pasado mes de noviembre durante el vaciado de este último canal para la realización de labores de mantenimiento.

LAS FORMAS DE PROPAGACIÓN

La introducción de esta especie en los distintos países citados se produjo de forma accidental, a través de agua de lastre de barcos de carga, o de forma intencionada con fines gastronómicos, como cebo para pesca deportiva, como alimento en acuariofilia, etc.

La propagación se puede producir fijada a plantas o embarcaciones trasladadas de unas masas de agua a otras, o también de forma natural aguas abajo, ya que algunas fases de su ciclo vital se dispersan por las corrientes.

El agua es el medio natural de la almeja asiática, pero la CHE tiene documentados casos de propagación de esta plaga, incluso, por el aire. Y es que las larvas de este molusco se pueden adherir a las patas de las aves que viajan de una zona a otra o, incluso, en las aeronaves utilizadas en la extinción de incendios, al cargar sus depósitos de agua en balsas infectadas trasladando las larvas a otras que no lo están.

¿Se puede comer almeja asiática?

La ausencia de depredadores que puedan realizar la labor de control de la población provoca que la presencia de la almeja asiática sea cada vez más masiva en la cuenca del Ebro. Una especie que no se puede aprovechar para consumo humano. Se trata de un organismo filtrador de todo tipo de sustancias presentes en el agua, como metales pesados y tóxicos, lo que perjudicaría a la salud del consumidor, además de ser una especie con muy poca carne.

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