Ríos

La almeja asiática invade el Canal Imperial de Aragón

Su presencia en el tramo inicial del Canal, entre Fontellas y El Bocal, reduce la capacidad del cauce y hace que la CHE tenga que retirarla periódicamente

Imagen del fondo del cauce del Canal Imperial de Aragón en El Bocal, cubierto de almejas asiáticas
AmpliarAmpliar
Imagen del fondo del cauce del Canal Imperial de Aragón en El Bocal, cubierto de almejas asiáticas
Imagen del fondo del cauce del Canal Imperial de Aragón en El Bocal, cubierto de almejas asiáticas

CerrarCerrar

Diego Carasusán

Publicado el 05/12/2024 a las 05:00

La almeja asiática, una de las especies invasoras que cada vez van teniendo más presencia en los ríos españoles, se ha dejado ver de forma masiva en el tramo inicial del Canal Imperial de Aragón, entre Fontellas y El Bocal.

La puesta de manifiesto más evidente de la presencia de este bivalvo en esta infraestructura ha tenido lugar durante estos días con motivo de las tareas de mantenimiento y reparación que la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) está realizando en el citado punto del Canal.

'PENÍNSULAS' DE ALMEJAS

Para poder realizar estos trabajos, la CHE ha procedido a vaciar el cauce, dejando al descubierto las miles de almejas asiáticas que cubren el fondo del canal.

Las imágenes dan muestra de cómo los ejemplares se distribuyen a ambos lados del cauce formando unas ‘penínsulas’ que dificultan el paso del agua en el fondo del cauce, dibujándose, incluso, una especie de meandros.

Precisamente son estas acumulaciones de los ejemplares en los lugares que invaden las que generan los principales problemas, ya que su presencia masiva produce transformaciones de los ecosistemas acuáticos, afectando a las especies nativas

-principalmente moluscos- y, por otro lado, provoca importantes pérdidas económicas por su afección a los sistemas hidráulicos colapsando tuberías y filtros.

SIN DAÑOS EN CANALIZACIONES

Según indicaron desde la CHE, la almeja asiática está presente actualmente “en todo el Eje del Ebro, así como en sus principales afluentes”. En la Ribera, la proliferación de este bivalvo llegó hace años tanto al Canal Imperial de Aragón como al de Lodosa, “provocando una reducción de la sección de ambos cauces y, por tanto, una menor capacidad de evacuación”.

“Esto implica que en las labores de mantenimiento tras el vaciado de ambos canales que se realizan dos veces al año haya que dedicar más esfuerzo y trabajo de limpieza”, señalan desde la CHE, a la vez que resaltan que, por el momento, la presencia de la almeja asiática en estas infraestructuras a su paso por la Ribera de Navarra no ha generado otro tipo de afecciones en los sistemas hidráulicos.

ESTUDIO DE DISTRIBUCIÓN

La CHE realizó en el año 2019 un estudio de distribución de la almeja asiática en el Eje del Ebro analizando la presencia de este molusco invasor en un total de 22 estaciones de muestreo desde Cantabria a Tarragona.

En Navarra, la CHE tomó muestras en dos estaciones, ubicadas en Castejón y Tudela. En la primera de ellas detectaron una densidad de 584 ejemplares por metro cuadrado, mientras que los datos obtenidos en la estación de la capital ribera arrojaron una densidad de 196 ejemplares por metro cuadrado. Curiosamente, este estudio de 2019 apuntó que la estación con mayor densidad de almeja asiática era la siguiente aguas abajo de Tudela, la de Novillas (Zaragoza), con 31.392 ejemplares por metro cuadrado.

Presente en casi todas las cuencas de España

La almeja asiática de río (Corbicula fluminea) es originaria del sur y este de Asia, Australia y África. Según explica la CHE, este molusco invasor se ha introducido ampliamente en Norteamérica, Sudamérica y Europa, entrando en la década de los 70 a Portugal y posteriormente, a España, Francia, Holanda, Suiza, Gran Bretaña y Rumanía.

En España está en casi todas las cuencas hidrográficas, siendo detectada por primera vez en 1981, y desde 2003 en la del Ebro.

La introducción de esta especie en los distintos países ha sido de forma accidental, a través de agua de lastre de barcos de carga y de forma intencionada con fines gastronómicos, como cebo para pesca deportiva, como alimento en acuariofilia (suplemento para cría de animales), etc. La propagación se puede producir fijada a macrófitos o embarcaciones trasladados de unas masas de agua a otras, también de forma natural aguas abajo, ya que algunas fases de su ciclo vital se dispersan por las corrientes.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora