Fiestas

Manuel Romero, corneado en Murchante: "Me he librado, y puedo decir que el 18 de agosto volví a nacer"

El director de lidia Manuel  Romero se recupera en Pamplona de la grave cornada que sufrió en las fiestas de Murchante y que le rompió la femoral

A:    EDUARDO BUXENS 
F:   21 AGOSTO  2024
L:  PAMPLONA
T:  MANUEL ROMANO ORTA , HERIDO NOVILLO EN MURCHANTE
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Manuel Romero, en la habitación del Hospital Universitario de Navarra donde se recupera de la grave cornada sufrida
A:    EDUARDO BUXENS 
F:   21 AGOSTO  2024
L:  PAMPLONA
T:  MANUEL ROMANO ORTA , HERIDO NOVILLO EN MURCHANTE

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M. T.

Actualizado el 22/08/2024 a las 12:04

Manuel Romero Orta, natural de Murchante y residente en Arguedas, se recupera en el Hospital Universitario de Navarra de Pamplona de la grave cornada que sufrió durante la suelta de novillas bravas celebrada el pasado domingo con motivo de las fiestas de Murchante. Romero que, junto a otro compañero, ejercía como director de lidia del festejo, fue corneado por un novillo en su pierna izquierda, rompiéndole la femoral.

Tras dos días en la UCI, ya se encuentra en una habitación en planta del citado centro hospitalario, desde donde relató cómo fue cogido. “Se arrimó el novillo, me metí en el burladero y me pegó. Me cogió y la cornada me afectó a la femoral”, dijo, al tiempo que añadió que, tras ese momento, “de lo único que me acuerdo es que empecé a sangrar mucho, me dijo mi mujer que me echara al suelo, y ya no recuerdo nada, hasta que me desperté en Pamplona”. “Me operaron primero en el Hospital de Tudela y me trasladaron luego corriendo con el helicóptero aquí a Pamplona. Desperté en la UCI y el martes ya me pasaron a planta. De momento, va todo bien, hay que ver que no se infecte la herida. Estamos en ello y, poco a poco”, explicó Romero, quien consideró que aún estará “unos cuantos días en el hospital”.

UN SUSTO "GRANDÍSIMO"

No dudó al afirmar que “ha sido una situación muy gorda” la que ha vivido. “Me he librado y considero que he vuelto a nacer. Puedo decir que el día 18 de agosto volví a nacer”, comentó Romero, quien, como explicó, ha estado toda su vida “vinculado al mundo del toro. “Soy director de lidia en Murchante desde hace mucho, y también he estado en unos cuantos pueblos más como Monteagudo, Ablitas o Barillas. También estuve en Toropasión, en la escuela taurina... la afición la tengo desde siempre”, indicó.

Reconoció que a lo largo de esta trayectoria “en el campo he tenido muchos problemas con toros, pero cornadas no”. “Esta ha sido la primera cornada que he recibido... y la última”, dijo. Y es que, como puso de manifiesto, “tengo claro que ya lo dejo, porque esto ha sido a vida o muerte, y eso hay que pensarlo mucho”.

En este sentido, comentó que ser director de lidia es un hobby para él, ya que tiene otro trabajo. “Supone un dinero extra, pero no merece la pena. No voy a seguir porque, al final, te das cuenta de que tienes mucho que perder. Ha sido un susto grandísimo”, dijo.

MOMENTOS "ETERNOS"

Todo lo que, tras la cornada sufrida, no recuerda Romero será difícil de olvidar para su pareja, Esther Martínez, que trabaja de celadora en Urgencias del Hospital de Tudela. “Durante la suelta de novillos, yo estaba con mi hija pequeña, de 11 años, justo detrás de él”, comentó. Oyó un golpe y pensó “que había pegado el animal en el burladero”. “Manuel se miró la pierna y, enseguida, me miró a mí porque, de hecho, en casa, ya estábamos hablando del tema de si pasaba algo, de que esto tiene mucho riesgo...” reflejó.

“Entonces, cruzó el burladero y pasó a la parte de afuera de la plaza, donde estaba yo, y me lo encontré de frente y me decía ‘perdóname cariño mío’. Vi que se ponía más blanco y se echó la mano a la pierna izquierda, que tenía con un reguero de sangre. Vi que era la femoral de inmediato. Le dije que se tumbara y me tiré encima de él haciendo presión en la herida, y, por más que quería, era imposible controlar la sangre. Empecé a gritar que se dieran mucha prisa porque era muy grave, una urgencia vital en toda regla. Son momentos que se te hacen eternos. Luego me dijeron que le había roto la femoral interna y externa, y aparte otra vena que ha perdido, por lo que le han hecho un injerto de una pierna a otra, un baipás”, recordó.

Quiso agradecer la intervención de Sonia Alcalde, de Murchante, y doctora en Urgencias del Hospital de Tudela. “Apareció allí, fue en la ambulancia con él, avisó a los compañeros del hospital para que estuvieran preparados....”, dijo. Un agradecimiento que hizo extensivo a todas las personas que ayudaron en ese momento. Citó “al Ayuntamiento; al alcalde, Macario Jarauta, que nos acompañó en el hospital hasta que se llevaron a Manuel en helicóptero; a un muchacho que me llevó al hospital porque dijo que no iba a coger yo el coche; un matrimonio, que no sé sus nombres, y se hicieron cargo de mi hija; y los compañeros de Urgencias del hospital”.

Martínez confió en no dejarse a nadie, ya que reconoció que todavía está “bloqueada”, porque en los primeros momentos pensó que perdía a Manuel. Añadió que, ahora que “ya ha pasado lo peor” espera poder transmitir en próximas fechas su reconocimiento a todos los que colaboraron.

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