FIESTAS DE ESTELLA 2019
Un manso entra a la carnicería
En la suelta de las 9, una vaca rezagada dejó varios heridos y uno de ellos fue trasladado al hospital por un golpe en el estómago
Actualizado el 04/08/2019 a las 08:36
La anécdota del segundo día de las fiestas de Estella la protagonizó uno de los cabestros en el encierrillo de las ocho de la mañana. El manso, el de mayor tamaño -con más de 600 kilos de peso-, se descolgó de la manada en el camino desde la plaza de toros hacia los corrales de Ruiz de Alda y se coló en la carnicería Javier, ubicada en la calle Mayor, asustando a los trabajadores que en esos momentos se preparaban para abrir el negocio.
El animal causó varios destrozos en el mobiliario y golpeó con la testuz a una de las empleadas en su embestida. Otra trabajadora tuvo que ser atendida en el hospital García Orcoyen de Estella a causa del susto que le provocó ver al animal en el interior del establecimiento y por un golpe en el brazo que recibió al huir de la zona de atención al público hacia el almacén, según explicó Víctor Larramendi, uno de los encargados del negocio.
A las nueve en punto de la mañana, en el encierro, la manada volvía al coso dividida. La res más rezagada, una vaca castaña, llegó en solitario a la plaza de Santiago. Los mozos, que minutos antes frenaban a sus compañeras con plásticos en la cuesta de Entrañas, le hicieron cambiar de dirección y el animal se paró en el número 32 de la plaza al verse reflejada en el cristal de la puerta de entrada, haciendo el amago de entrar a la vivienda.
En el coso, los recortadores se lucieron con varios quiebros y algún que otro salto. El público, que llenó el graderío, también disfrutó con algunos revolcones que no dejaron heridos. Al igual que ocurrió en las últimas jornadas de las fiestas del año pasado, no se entregó premio a las mejores actuaciones, un obsequio que según informó el Club Taurino Estellés corresponde a la empresa Macua, encargada de la plaza de toros.
