Tradición
Coloquio de pastores en Dicastillo
Dicastillo acoge por primera vez este fin de semana el Día del Pastor. La programación comenzó este sábado 28 de junio con una exposición etnográfica de pastoreo y arte textil, un coloquio, una degustación de migas y la proyección del documental 'Irasko'
Publicado el 28/06/2025 a las 21:45
"Este soy yo", sonreía Javier Pueyo, pastor de 59 años de Dicastillo, al identificarse en una foto con su rebaño. “Las veo y, aunque no sepa quiénes son, reconozco la vida de mi abuelo, de mi hermano… El que lo ha vivido, lo entiende”, comentaba emocionada Pilar Salinas Etayo, vecina de Oteiza. Ambos se encontraban este sábado en la exposición etnográfica de pastoreo tradicional y arte textil en Dicastillo, que daba inicio al primer Día del Pastor celebrado en la zona.
“Ha sido muy satisfactorio hacerlo. Se merecen que se hable de ellos, no siempre en segundo plano”, afirmaba María José Sagasti Lacalle, presidenta de la Asociación cultural DEYO, promotora del encuentro. Sagasti rememoró una mesa de pastores que se hizo en 2013 como motivación de este proyecto: “Nos quedamos con las ganas, hacerlo y escucharles fue muy bonito”.
Así, doce años más tarde, en el centro cívico del pueblo, una nueva mesa estaba a punto de comenzar. Mismo fin, distintos protagonistas. La pasión de Javier Pueyo, pastor desde los 24, comenzó cuando de pequeño acompañaba a su padre al campo los domingos. Miguel Ángel Echagüe, pastor desde los 13 en Belascoáin, recordaba haberlo sido desde siempre. Casi como Santiago Munárriz, pastor de Etxauri de 79 años, que comenzó a los 8. Eduardo Azcona (1976), otro de Dicastillo, comenzó a los 20 con sus tíos; y, por último, Javier Arrastia, pastor de Arellano de 65 años, que, aunque afirmó llevar “solo” veinte y ser el más novato, lo calificó como lo más bonito que le ha pasado en la vida: “Seré pastor hasta que muera”, apuntó. David Mariezkurrena, como etnógrafo, moderó la charla. No había ovejas en la sala.
Todos apuntaron al empeoramiento de su situación, a la falta de relevo generacional y a la necesidad de ayudas por parte de las administraciones. “El cambio ha sido bestial: el pueblo, la agricultura, la forma de trabajar… todo. Mi padre cuando se jubiló tenía 340 ovejas. Yo he llegado a tener 1.200 para sacar el mismo sueldo que él sacaba con ellas”, comentaba Pueyo. La Política Agrícola Común (PAC) fue tema recurrente en la reunión. “Esas ayudas son las que nos sacan adelante. Si no nos dieran, no podríamos ni cubrir gastos”, aseguró Azcona e hizo hincapié en que sigue sin ser suficiente. Reclamaciones que, como asistente, recibía Jose María Aierdi, consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, calificando esta puesta en común como “muy oportuna” por tratarse de un momento de decisiones dentro de la Unión Europea.
Por lo menos, en la sala, hubo un ápice de esperanza. Lucas Chasco García, vecino de Allo de 25 años, está dispuesto a incorporarse en la profesión: “Hay gente que me dice que estoy como un cencerro, a mí es lo que más me gusta. Ahora mismo tengo 30 ovejas”, dijo el joven, que espera poner una instalación este año en Ayegui.
Y de pastor a poeta, Santiago Munárriz quiso terminar tímidamente el coloquio con un poema, un proverbio y un refrán, a los que se sumó Azcona dedicando otra composición a compañeros del oficio fallecidos en el último año. Unas migas de pastor y unas jotas del grupo Alegría Ribera esperaban a todos en la plaza.
Últimos versos de 'El pastor', por Santiago Munárriz, pastor de Etxauri de 79 años
Si un buen rebaño tú ves,
por su tamaño y color,
piensa en el sufrido pastor,
en su trabajo y esmero,
todo hecho con mucho amor,
porque piensa que, sin amor,
no puede haber un buen rebaño,
ni tampoco un buen pastor.
