Tierra Estella
Los viticultores navarros del Rioja eligen a sus representantes en la DO
Más de 700 productores de la Comunidad Foral, participan en un proceso electoral que finaliza el miércoles 28 de abril


Actualizado el 20/04/2021 a las 06:00
La DO Rioja elige a sus representantes a la Organización Interprofesional y, por lo tanto, los vocales al Consejo Regulador para los próximos cuatro años. En Navarra hay ocho localidades inscritas en la DOCa (Denominación de Origen Calificada) Rioja que reúnen 7.100 ha en la llamada Rioja Oriental (antes Rioja Baja): Andosilla, Aras, Azagra, Bargota, Mendavia, San Adrián , Sartaguda y Viana. En 2019, según la última memoria del Consejo Regulador, estos ocho municipios produjeron un total de 40.354.819 kilos de uva, que se tradujeron en 16.377.975 litros de vinos tintos, y blancos, cifras que vienen a representar el 10% de todo el Rioja.
En 2018, el número de viticultores navarros inscritos en el Consejo Regulador DO Rioja era de 1.323 de los que 562 eran socios de cooperativas. Los 761 restantes, no socios de cooperativas, son los que están llamados a nombrar a sus representant
Dos sindicatos navarros, UAGN y EHNE luchan por lograr el mayor número de acreditaciones de los viticultores forales. Su apoyo es fundamental para que sean los propios navarros los que decidan su futuro dentro de la denominación y poder dialogar con el Gobierno de Navarra. Encima de la mesa está el plan estratégico de la DOCa para 2021-2025 que pretende un crecimiento del 35% en ventas, la apuesta por los Viñedos Singulares, por el enoturismo o por la producción ecológica. Pero también el precio del kilo de uva, que en 2020 estuvo entre 0,50 y 0,75 centímos.
¿Cual es la situación del Rioja Navarro?. ¿Se sienten suficientemente representados?
Los viticultores de las ocho localidades, con los que estos días he mantenido un contacto más estrecho, me han trasladado la falta de apoyo de la Administración foral, incluso el desconocimiento de una parte de la ciudadanía navarra que desconoce que hay ocho pueblos productores de Rioja. Nos falta visibilidad y ahí tendría que echarnos una mano el Gobierno de Navarra. Sobre la representación en el Consejo Regulador, UAGN solo puede representar a los viticultores navarros. Por eso no tiene ningún sentido que los navarros den sus acreditaciones a organizaciones riojanas porque luego , en el día a día, siempre van a beneficiar a los productores de la comunidad vecina. Además, esas organizaciones riojanas no tienen representatividad en Navarra y no pueden sentarse en mesas sectoriales con el Gobierno foral.
¿Cómo ha afectado el año de pandemia al Rioja?
Sobre todo, ha perjudicado mucho al mercado interior, con una bajada de ventas de un 8, 43 %- las importaciones han crecido un 8.34-. La hostelería es la puerta de entrada al consumidor. Su apertura, es fundamental, sobre todo cuando hay un excedente de producción.
¿Qué opina del plan estratégico 2021-25 diseñado por la DOCa?
Quiere situar al Rioja entre las mejores marcas del mercado. Además de prever un crecimiento del 35%, apuesta por la calidad, rentabilidad y sostenibilidad del sector. Apoya al enoturismo- un aspecto que debe potenciarse en Navarra-, a los Viñedos Singulares y quiere promover contratos plurianuales con los agricultores.
¿Qué supone la creación de la denominación, Viñedos de Álava?
Desde UAGN estamos en contra. Hay un interés político en esta iniciativa, y desde el Consejo Regulador se va a ir hasta el final para proteger la marca Rioja.
¿Cual es el principal problema que presenta en estos momentos el vino de Rioja?
Todos los viticultores con los que he podido hablar estos días coinciden en que, el principal problema, reside en el bajo precio de las uvas. La pandemia y la bajada de ventas de 2020 tiene mucho que ver, pero también se debe a las actuaciones que ha realizado el Consejo Regulador durante los últimos años. Sobre todo las referentes al reparto de hectáreas de los nuevos viñedos y al incremento de los rendimientos. Todo ello ha provocado que la demanda sea menor que la oferta.
¿Qué soluciones propone?
Para comenzar, una representatividad más real en el Consejo Regulador. Que todo viticultor pueda elegir quién le representa. Hasta ahora, los socios de las cooperativas no pueden elegir, el voto está ya adjudicado. Si pudiesen votar el equilibrio de fuerzas podría cambiar en el Consejo Regulador y equilibrar la oferta y la demanda. Eliminando esa norma que impide que el viticultor elija quien le representa, conseguiríamos más fuerza. Por otro lado, en periodos, como este de bajadas de ventas, los rendimientos deben ser menores. Además, sería necesario fomentar la calidad en lugar de la cantidad.
Los viticultores navarros en la DOCa Rioja ¿tienen el suficiente apoyo del Gobierno foral?
Desde las instituciones, esta zona ha sido vista como privilegiada por los precios de la uva, muy lejos de los de Navarra. Pero, no creo que la Administración haya desprotegido al viticultor..
¿Qué opina sobre el plan estratégico diseñado por el Consejo Regulador del Rioja?
Me parece que es un poco exagerado hablar de incrementar las ventas en un 35% en tres o cuatro años, sobre todo en los momentos que estamos. Creo que sería mejor ver primero el excedente que tenemos y tenerlo en cuenta en las normas que se dicten en la próxima campaña y bajar rendimientos como ya se hizo en 2020, igualando el ratio de existencias con el de ventas. El futuro del Rioja debe pasar por diferenciarse en calidad y es importante potenciar la trazabilidad.
¿Qué opina sobre otras vías como los Viñedos Singulares o el enoturismo?
Los Viñedos Singulares constituyen una vieja demanda y es una buena solución para muchos productores. Con respecto al enoturismo, en Navarra estamos más limitados que en La Rioja. Pero se puede aprovechar el patrimonio cultural y ligarlo a la cultura del vino, como en Viana y sus bodegas familiares.
¿Y respecto a una DO Viñedos de Álava?
Estamos a la expectativa, no tenemos ningún problema en que cada uno siga su camino, pero no estamos en ese proceso,