Calendarios

Doce meses para conocer Tierra Estella

Su patrimonio, su cultura y la destreza artística de sus vecinos acompañarán al transcurrir de un 2020 al que ya han puesto imágenes las imprentas Jordana y Garbayo de Estella, la Asociación Santa Engracia de Azuelo y el Ayuntamiento de Barbarin.

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Susana Esparza

Actualizado el 02/01/2021 a las 06:00

Fijos en la edición de este tipo de almanaques, como las imprentas de Estella Jordana y Garbayo y la Asociación Santa Engracia de Acedo, y otros que se estrenan, como el Ayuntamiento de Barbarin, reparten estos días sus nuevos calendarios con distintas temáticas para sus propuestas de este recién entrado 2021. Ejemplares que empezaron este viernes su cuenta atrás y de cuyas páginas, sus impulsores, esperan mejores noticias de las escritas el año pasado.

BARBARIN EN EL RECUERDO

Alegrar a sus vecinos. Precisamente ése ha sido el objetivo del Ayuntamiento de Barbarin que distribuye estos días por las viviendas habitadas del municipio una copia de su calendario al que da color una imagen de la localidad. La alcaldesa, Carmen Puerta, quiere con este gesto agradecerles el esfuerzo que han realizado este año y el continuar viviendo en esta pequeña población de Tierra Estella, con medio centenar de habitantes y algo más de una veintena de hogares.

“Queremos, desde el Ayuntamiento, mostrar nuestro compromiso con las personas que viven aquí, tener un detalle con ellas. Es un calendario humilde pero al que hemos puesto mucho cariño. Este año, como no hemos podido disfrutar de fiestas ni de celebraciones, en Nochebuena, mandamos a los vecinos que están aquí una flor de pascua y, ahora, por el año nuevo, les entregaremos el calendario”. De gustar la iniciativa, sugiere Puerta, podrían retomarla para 2022.

El resto de oriundos que no residen habitualmente en Barbarin lo puede comprar. “El Ayuntamiento subvenciona la mitad, pero, a los que permanecen en el pueblo, se les regala”. El calendario tiene otra utilidad añadida a la de llevar la cuenta de los días. El motivo escogido es una fotografía de Barbarin tomada por María Puy Iglesias. “La imagen tiene un tratamiento especial, de calidad, y el formato, a modo de falta, permitirá a los vecinos acabar el año con una estampa de su pueblo para el recuerdo, que se puede enmarcar, por ejemplo”, propone la alcaldesa. Además, incluye el santoral.

EL MAEZTU DE JORDANA

Manolo Jordana Arza ha dado de nuevo vida al pintor Gustavo de Maeztu para el almanaque que su imprenta reparte por Navidad a sus clientes. Su calendario es una tradición en Estella, no solo por la temática, que varía cada año desde su primera edición en el año 2000, si no por su original formato en estuche para disco compacto. Esta vez, Jordana rinde homenaje a la trascendencia que tuvo el pintor alavés en su época y a la repercusión que le siguió después. En 2011, ensalzó la vertiente más cosmopolita del artista con una compilación de obras de su estancia en Londres y París, coincidiendo con el 20 aniversario de la pinacoteca de Estella. Diez años más tarde, a punto de soplar la treintena, le brinda toda una colección de nuevas obras con un valor añadido.

Uno por mes, más otro en la portada. Trece cuadros del artista alavés ilustran cada ficha. Por detrás, un recorte de prensa relacionado con ella. Lo explica la hija de Manolo Jordana, Ana, que también forma parte de un equipo que cada año involucra a personajes ilustres de la literatura e historia, como son el escritor Ángel de Miguel o Joaquín Ansorena, incluso Fernando Aramburu, autor de Patria, que también colaboró en una edición. “La directora del museo, Camino Paredes, nos facilitó todo el material que necesitábamos para confeccionarlo”, agradeció. “La portada es un fragmento del autorretrato de Gustavo de Maeztu. Cada mes, en la parte frontal se contempla un detalle de cada pieza que se muestra por detrás al completo, junto con la reseña”, explica. Este año, han editado 1.000 ejemplares y, pronto, trabajarán para dar con la temática de 2022.

AZUELO Y SU BELÉN

La Asociación Santa Engracia de Azuelo ha llevado al hogar de cada uno de sus socios el belén monumental que les ha dado fama -cada Navidad recibe cientos de visitas- y que este año, por la pandemia, no han podido instalar en el monasterio benedictino de San Jorge. La organización edita cada año un calendario, desde 2006, según rememora el socio Pedro San Emeterio. “Tiene un formato de mesa y una tirada de 250 ejemplares y se entrega gratuitamente a cada uno de los más de 200 socios de la asociación “. El resto se vende a quien lo desea a precio de coste.

Por la monumentalidad del belén, apunta San Emeterio, no se puede recoger en las 12 hojas todas las escenas o cuadros del montaje. “Se ha optado por hacer una primera entrega y, más adelante, se volverá a hacer otra edición para completarlo, ya que son muchos socios los que coleccionan este calendario que recoge parte de la historia viva del pueblo”, añade.

Los cuadros que ilustran los doce meses del año, además de la portada que ofrece una vista panorámica del mismo, son: enero, los Reyes Magos; febrero, la huida a Egipto; marzo, los pastores; y en abril, la choza de los pastores al pie del Yoar. El mes de mayo ofrece el mercado; junio, el río; julio, la siega; agosto, la trilla; septiembre, el corte de leña en el monte; octubre, la caza del jabalí; noviembre, la matanza; y, para finalizar, en diciembre, el portal. “Con este calendario, el belén, que no se ha podido instalar, estará presente durante todo el año en los hogares de los socios hasta que nuevamente, a finales del año 2021, se pueda volver a instalar un año más”. Hasta entonces, el montaje se puede visitar de forma virtual accediendo a la página web de la asociación, www.azuelo.com, en la sección denomindada “Actividades de la Asociación”.


GARBAYO Y ZALATAMBOR

Por su parte, la imprenta Garbayo traslada este año su calendario al medievo. Un fotomontaje del artista José Antonio Basalo recrea el castillo de Zalatambor o Mayor, una de las fortalezas con las que contó Estella, con una vista desde el puente del Azucarero. Vicente Garbayo explica que la iniciativa responde a la inquietud e interés que suscita esta época entre los vecinos de la ciudad. “Hay muchas personas que se han interesado y esforzado por recrear ese periodo. Se han hecho excavaciones e investigaciones”.

Se le ocurrió la idea junto con otros amigos y se puso en contacto con Basalo. “Fuimos a estudiar la maqueta que realizó el Centro de Estudios Tierra Estella (CETE) a escala y que se expone en Santa María Jus del Castillo. Sacamos fotografías de la zona de la fortaleza. Basalo lo trabajó en el estudio y éste es el resultado, una recreación lo más fiel posible”, señala Garbayo. Invitan, con el montaje, a imaginar cómo era Estella en aquella época. “Por la parte de detrás del calendario, también aparece cómo sería la edificación desde esa perspectiva”. Este año, editarán entre 500 y 1.000 ejemplares que repartirán entre clientes. También estará a la venta en la imprenta.

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