XXXI Fiesta de la Vendimia
La uva agradece las últimas lluvias a pesar del riesgo por exceso de humedad
La DO Navarra prevé una cosecha un 10% superior y sin subida de precios


Publicado el 04/09/2023 a las 06:00
¿La DANA ha beneficiado o ha perjudicado al campo navarro? El sector explica que todavía es pronto para hacer una valoración. Tras una ola de calor que ha agostado los cultivos, este golpe de agua le ha venido muy bien a las hortalizas y frutales “aunque algo de pedrisco ha caído”, según el presidente de la UAGN, Félix Bariáin. En el caso de la vendimia, los viticultores cruzan los dedos. “Aquí en Olite han caído 40 litros. Son unas precipitaciones muy buenas para terminar la maduración. Pero en otras zonas se han superado los cien litros. Ahí preocupa más. Si tuviéramos una varita mágica, pediríamos cierzo, para que seque bien los viñedos. El calor y la humedad ahora son perjudiciales para la uva”, señaló el domingo David Palacios, presidente de la Denominación de Origen Navarra y de la Cofradía del Vino de Navarra, en la Fiesta de la Vendimia celebrada en Olite.
La DO Navarra y la Estación de Viticultura y Enología de Navarra (Evena) prevén una cosecha de 67 millones de kilos de uva, con un incremento del 10% respecto a 2020. No obstante, en la fiesta de vendimia de 2022 el sector también esperaba recoger en torno a 68 millones de kilos y las cifras se quedaron en 60 millones.
Hasta la llegada de la DANA este fin de semana, la vendimia avanzaba a buen ritmo. Comenzó el 18 de agosto en la Ribera con las variedades de uva blanca y ahora llega el punto álgido a la Zona Media con las variedades más habituales, tempranillo, garnacha, carbernet y merlot. Hasta mediados de octubre, en que terminará la vendimia, los 2.000 viticultores de la Comunidad foral estarán muy pendientes de las previsiones meteorológicas. “Este es nuestro día a día, mirar qué va hacer para poder adelantarnos en nuestras decisiones”, expuso David Palacios, que recordó que después de tres años de “pertinaz sequía” ahora han llegado las lluvias torrenciales.
CLAVES
Ribera Alta. Piedemonte (Olite), Pagos de Araiz (Olite), Marco Real (Olite), Ochoa (Olite), Vega del Castillo (Olite), Cosecheros (Olite), Palacios (Olite), Evena, Inurrieta (Falces), Azul y Garanza (Carcastillo) y Macaya (Larraga)
Baja montaña. Gonzalo Celayeta Wines (Olite), Unsi (Olite), San Martín (S. M de Unx), Beramendi (S. Martín de Unx), Máximo Abete (S. Martín de Unx), Olimpia (Cáseda), Palacio de Sada (Sada) y Eslava (Eslava)
Tierra Estella. Irache (Irache) y Lezaun (Lácar).
Valdizarbe. Otazu (Otazu) y Manzanos (Campanas).
Ribera Baja. Valdelares (Cárcar), Viña Zorzal (Corella), Gran Feudo (Cintruénigo), Domino Lasierpe (Cintruénigo), Pagos de Cirsus (Ablitas), Albret (Murchante), Príncipe de Viana (Murchante), Finca la Cantera (Murchante) y Malón de Echaide (Cascante).
Félix Bariáin, representante de los agricultores, destacaba que con las precipitaciones del fin de semana “se llenan los embalses y acuíferos y se pone fin a la incertidumbre de cara al otoño”. No obstante, admitía que hay que esperar unos días, ante el riesgo de ciertos enfermedades en verduras y hortalizas por la humedad.
Si la situación no se tuerce, el sector vitivinícola espera una añada abundante y de calidad. Todas las variedades han cuajado bien. En puntos muy concretos se detectaron focos de oidio que no han llegado a afectar en la calidad porque fueron tratados convenientemente, según los responsables de la DO Navarra.
A diferencia del aceite de oliva y otros alimentos, el vino queda al margen de la espiral inflacionista. Palacios explicó que los contratos de entrega de uva y de mosto y de vino muestran precios similares a los del año pasado. Las bodegas todavía guardan un stock de añadas anteriores porque hay un factor externo en el que los productores y bodegueros tienen las manos atadas, la caída del consumo.


