Activar Notificaciones

×

Su navegador tiene las notificaciones bloqueadas. Para obtener mas informacion sobre como desbloquear las notificaciones pulse sobre el enlace de mas abajo.

Como desbloquear las notificaciones.

Coronavirus

El cribado de PCR moviliza a Carcastillo para calibrar el nivel de contagio

Alta respuesta del vecindario a la primera de las dos jornadas de test en el polideportivo

El alcalde, Javier Igal (IC), en el instante de extracción de muestras de este sábado por la mañana.
El alcalde, Javier Igal (IC), en el instante de extracción de muestras de este sábado por la mañana.
Actualizada 18/10/2020 a las 06:00

La población de Carcastillo respondió este sábado en un alto porcentaje a la primera de las dos jornadas de cribado que el departamento foral de Salud ha programado este fin de semana para conocer el alcance real del contagio en el municipio. El sistema de pruebas PCR fue adoptado tras cotejar las estadísticas de las últimas semanas. El indicador de 4.289 casos confirmados por 100.000 habitantes en 14 días, reducidos a 3.277 en 7, encendió la alerta sanitaria. Ante esta realidad, con la confirmación de 80 positivos en la semana anterior y 14 en la actual, preocupación y “miedo”, como reconoció ayer Ana Garayoa Grábalos tras someterse al test, conviven en un término habitado por más de 2.400 personas. Desde la medianoche del jueves y durante una semana no se puede salir ni entrar en el núcleo urbano, salvo excepciones. Del censo total, más de 1.600 vecinos estaban citados este sábado y domingo para el cribado, que proporcionará, en palabras del alcalde, Javier Igal (IC), “una fotografía real” del alcance de la propagación. Los menores de 15 años están exentos. Un repaso a los datos de contagio de los últimos días contastan la mayor incidencia del virus en la población a partir de esa edad. “En los 14 días anteriores al día 11 o 12, el 52% de los infectados tenían entre 15 y 30 años”, precisó ayer el alcalde. Si esta franja se aumenta a 45 años, el tanto por ciento alcanzaba el 68%.

Hubo, por lo que comentó, no empadronados de segunda residencia que de forma voluntaria se acercaron hasta el polideportivo, ofrecido por el consistorio a Salud para que el equipo de siete profesionales desplazados -un coordinador, dos enfermeras, dos administrativos y otros tantos técnicos de emergencia sanitaria- pudiesen recoger las muestras particulares para su posterior análisis. Como se había dictado, quedaron exculpados del test voluntario mayores de 15 años que en la última semana se habían sometido a la prueba o que habían dado positivo en los últimos tres meses.

MASCARILLAS QUIRÚRGICAS

El dispositivo habilitado exigió de la adecuación de una entrada por la puerta habitual al recinto deportivo y de la salida por un lateral al fondo de la pista. El empleado de servicios múltiples Francisco Jiménez Viñales fue el encargado durante la mañana de indicar el camino a seguir, con obligación de limpiarse las manos en un dispensador de hidrogel y de portar mascarilla quirúrgica. De no cumplir este último requisito, procuraba unidades aprovisionadas. “El control es primordial”, sentenciaba como justificación del cribado necesario para el bien de la población. “El confinamiento se lleva bien. Viendo como está la cosa qué mejor que preocuparse por el pueblo para que no se desborde la situación”. Poco antes de emitir su opinión, un hombre que en la víspera no pudo coger a tiempo el teléfono con la hora convenida para su cita del fin de semana, recibió con alivio la posibilidad brindada de realizarse la PCR cuando pudiese. Todo por poner cerco a la pandemia.

Figarol carece de un control fijo de entradas y salidas del confinamiento


No hay un punto de control fijo en la entrada de Figarol, un concejo de Carcastillo situado a 10 kilómetros de su centro urbano, y sujeto a las mismas restricciones que el resto del término. Como anunció el viernes un bando, el control de movilidad en el concejo corresponderá a “la autoridad competente”. Sus más de 250 vecinos que residen de forma habitual -el censo es 350 habitantes-, pueden desplazarse hasta Carcastillo y superar los controles de acceso y salida, “con presentar el DNI”, como se escuchaba ayer en un bar del propio concejo. Sujetos a las limitaciones del resto del municipio, sin embargo, las salidas y entradas a su centro residencial no están sometidas a una vigilancia permanente. Patrullas de la Policía Foral y Guardia Civil se turnan en rondas periódicas.

Tal y como está diseñado el dispositivo, no hay filtro continuo que disuada a sus vecinos de poder ir, en un momento dado, a Sádaba o Ejea de los Caballeros, en Aragón, o, en su caso, tomar la variante habilitada en Carcastillo para continuar camino a Mélida. La circunvalación se sitúa a unos 200 metros del puesto de comprobación de entradas y salidas a Carcastillo regulado por la Guardia Civil en uno de los dos accesos disponibles, bajo control policial, al centro urbano.

Poco antes del mediodía de este sábado, en el Bar Paseo, de Figarol, Antonio Rodríguez Arroyo, de 80 años de edad, apuraba una consumición con la tranquilidad de saber que el número de infectados en el concejo es reducido y que la paciencia es virtud “para todo el mundo” en este momento. No había mayor inquietud entre los consumidores que ocupaban la terraza más allá de la generalizada.


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

volver arriba
Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE