San Severino facilita el contacto con las familias a través de videollamadas
La residencia de Tafalla ha adecuado dos puntos de comunicación en el centro para establecer estas comunicaciones


Actualizado el 25/03/2020 a las 06:00
En un momento tan delicado como el actual en el que el avance del coronavirus ha obligado a restringir las visitas de familiares a centros residenciales, desde el centro San Manuel y San Severino de Tafalla han querido intentar salvar esas distancias haciendo uso de las nuevas tecnologías. Cristina Tello, directora de la residencia, explica que se han puesto dos puntos de comunicación en el centro, uno para establecer contacto entre residentes y familiares a través de Skype y otro para hacerlo vía whatsapp, a través de las videollamadas. En ambos programas, los residentes pueden comunicarse con sus familiares y, además, verlos. Esta iniciativa comenzó esta pasada semana y, asegura Tello, ha sido recibida de forma muy positiva por ambas partes.
“Hace dos semanas adquirimos un teléfono móvil para poder difundir entre las familias todas las incidencias o temas que nos iban a surgir ya que era el momento en que empezaba a hablarse más del coronavirus en nuestro país”, relata Tello. Se empezó por comunica a las familias la variación de los horarios y la restricción de un familiar por residente. A los dos días ya se procedió al cierre de la residencia a las visitas. “Desde entonces, todos los días mandamos mensajes de difusión a las familias con información referente a cómo nos organizamos o alguna anécdota que pueda haberse dado. Cuestiones que les tranquilizan en este momento”, aseguraba.
Para poder establecer estas comunicaciones, las familias deben ponerse en contacto con la residencia para ver en qué momento entre las 9 y las 12 horas, que es la franja horaria que se ha establecido para llevar a cabo estas videollamadas, tienen disponibilidad. La respuesta de las familias fue abrumadora presentando numerosas solicitudes. También se ha pensado en los resientes que no tienen la capacidad de hablar, dificultades de comunicación o no son conscientes. A ellos, el personal del centro les graba vídeos que después hace llegar a los familiares. Desde que se puso en marcha la iniciativa la semana pasada, alguna mañana lograron establecerse cuatro comunicaciones y otros días siete. “Son momentos muy gratificantes pero, sobre todo, muy emotivos. Además hay que tener en cuenta que la práctica totalidad nunca ha usado estas herramientas lo que para ellos es un mundo”, asiente.
Cristina Tello insiste en que aunque la situación es compleja y delicada, sobre todo para la gente mayor y, por consiguiente, las residencias, conviene también lanzar algún mensaje positivo. Consciente de que la imagen de las residencias de mayores, a nivel general, se está viendo perjudicada por los estragos que el covid-19 ha hecho en de algunos puntos de España, la directora de la residencia tafallesa reitera que muchos centros se están preparando y, al mismo tiempo, encontrando situaciones muy positivas que les refuerzan y conceden más ánimo para seguir trabajando. De hecho, algunos comercios se han puesto en contacto con el centro para ofrecerles mascarillas y gel hidroalcohólico.
De puertas para adentro, en San Manuel y San Severino se siguen preparando por si llegase a darse un caso. La directora explica que se habla con los residentes para explicarles la situación y se les recuerda la importancia constantemente de guardar las distancias entre ellos, de sentarse separados o de las precauciones que hay que tomar al toser o estornudar. En este sentido, tras darle muchas vueltas a ver cómo podían aumentar la separación en el momento de las comidas, se ha habilitado el comedor del centro de día -cerrado desde que se decretó el estado de alarma- para que coman dos personas por mesa. De momento -hasta el fin de semana-, la residencia no había registrado ningún caso de coronavirus ni ningún residente había presentado síntomas. En el caso de que llegase, la directora explicó a las familias que se informaría a los familiares del residente en cuestión con el objetivo, dijo, de intentar reducir la angustia.