Derriban la huerta 'okupa' en la que vivía una pamplonesa
Ariadna Pindado, que vivía junto al río Elorz desde hace seis años, denuncia que no pudo recoger sus pertenencias. Desde el Ayuntamiento, aseguran que se le había notificado hasta en tres ocasiones del plan de derribo de la huerta


Actualizado el 12/12/2020 a las 06:00
La de ayer fue la crónica de un derribo anunciado. Anunciadísimo, en realidad. Según el Ayuntamiento de Pamplona, hasta en tres ocasiones se notificó de forma oficial a la pamplonesa Ariadna Pindado Echandi, de 33 años, del desmantelamiento de la huerta que ocupaba ilegalmente desde hace seis años. Ayer por la mañana se ejecutó el derribo, cuando todavía no había retirado sus pertenencias.
Según su testimonio, la tarde del jueves acudió al psicólogo -asegura padecer fibromialgia y haber sido víctima de malos tratos-, y terminó durmiendo en casa de su madre. Ya por la mañana, se encontró con todas sus posesiones destruidas por el paso de la excavadora. Esta situación le provocó un ataque de ansiedad, según precisaban desde el área de Seguridad Ciudadana, y los policías municipales que vigilaban la operación tuvieron que llamar a una ambulancia para que le atendiese. Ayer por la tarde, afónica y entre lágrimas, se quejaba de la forma de proceder en el derribo.
"IBAN A DARME DOS SEMANAS"
“Ayer (por el jueves) me dijeron que iban a darme dos semanas para recoger mis cosas, pero se han aprovechado de que no estaba aquí y han arrasado con todo. Hasta han hurgado en mis papeles y mis cosas”, se lamentaba entre sollozos, con la voz entrecortada. “Han pasado por encima de su tienda de campaña. Si llega a estar dentro, la matan”, apostillaba su madre.
Según la versión del Ayuntamiento, el derribo se ha producido de acuerdo el plan de obra previsto. El Consistorio insiste que Ariadna Pindado ocupaba un terreno de propiedad privada, de un particular. El Ayuntamiento inició el pasado miércoles el desmantelamiento de 13 huertas ilegales levantadas en terreno municipal y ubicadas tanto en la conexión entre Echavacoiz y Barañáin, como junto al cauce del río Elorz.
Pindado era consciente de la situación irregular del huerto que ocupaba. A través de este periódico llegó a plantear pagar un alquiler al propietario de la parcela para poder seguir viviendo en ella.
